La amenaza latente del hongo "Fusarium"

June 2004

Cuando ya muchos pensaban que la amenaza del hongo "Fusarium oxysporum" había sido superada, el tema ha vuelto a resurgir de manera sorpresiva.

Cuando ya muchos pensaban que la amenaza del hongo "Fusarium oxysporum" había sido superada, el tema ha vuelto a resurgir de manera sorpresiva. El gobierno estadounidense en su obsesionada lucha contra las drogas, planeó en 2000 la introducción de un arma biológica para la erradicación de los cultivos narcóticos en el mundo. Los cultivos de adormidera de Afganistán y los cultivos de coca en Colombia serían atacados con agentes biológicos, para lo cual se habían puesto en marcha diversos programas para ensayar con micoherbicidas capaces de atacar eficazmente dichos cultivos.

La noticia de que Estados Unidos estuviese contemplando seriamente la posibilidad de usar agentes biológicos en la lucha antinarcótica desencadenó en su momento una enorme movilización internacional de rechazo. La implementación de estos hongos no sólo representaría una franca violación a la proscripción global de armas biológicas, sino que además, tales agentes biológicos son peligrosos para el medio ambiente y representan una amenaza de consecuencias desconocidas para la agricultura y la vegetación de los diversos ecosistemas. En este contexto de rechazo, el Transnational Institute junto con otras ONG internacionales dedicadas al problema de los cultivos ilícitos, asociaciones de la sociedad civil colombiana, e importantes organizaciones ambientalistas desarrollaron una amplia y efectiva campaña para detener la introducción del "Fusarium" en Colombia. En julio de 2000, la ONU desaconsejó el uso de este hongo contra los cultivos ilícitos.

La amenaza de la introducción del "Fusarium" provocó igualmente una fuerte reacción de oposición en los países de la región andina, la cual condujo a su proscripción legal en países como Ecuador y Perú, y a una resolución conjunta de los ministerios del medio ambiente de los países del área expresando su rechazo a la aplicación del "Fusarium" en sus territorios. La presión internacional serviría también para que el Congreso estadounidense retirara las condiciones impuestas al gobierno colombiano de acuerdo a las cuales, se le otorgaba a Colombia ayuda militar solamente si aceptaba la introducción de micoherbicidas para atacar sus cultivos ilícitos. Finalmente la administración de Clinton interrumpió los planes. El riesgo de implementar el uso unilateral de un agente biológico podía ser percibidos por el resto del mundo como una guerra biológica.

Pero ahora el hongo vuelve a saltar a la palestra. Según documentos revelados en diversos medios de comunicación (1), Estados Unidos ha vuelto a renovar sus presiones sobre el gobierno colombiano con respecto a la implementación de micoherbicidas. En octubre de 2003, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado pidió al gobierno colombiano volver a promover en Colombia la investigación y desarrollo del uso de micoherbicidas contra los cultivos de amapola y de coca. Previa a esta solicitud, el DE ya había conversado al respecto con el presidente Uribe, quien manifestó su interés pidiendo que se instruyera en el tema a expertos del Instituto Colombiano Agropecuario. Estados Unidos expresó su intención de invitar a estos expertos así como a funcionarios involucrados en la elaboración de políticas antinarcóticas para que le presenten después al presidente recomendaciones para futuras acciones.

Hasta el momento no es de conocimiento público en qué fase se encuentran estas reuniones, pero no deja de ser preocupante el hecho de que éstas se produzcan en momentos en que el gobierno de Uribe se encuentra en plena campaña para lograr una prolongación del Plan Colombia, el cual oficialmente deberá concluir en 2005. Tal coincidencia de circunstancias hace temer el riesgo de que EEUU condicione la prolongación del Plan Colombia a una aceptación por parte del gobierno colombiano del controvertido esquema del arma biológica contra los cultivos ilícitos. Como mencionamos antes, EEUU se ha valido en otras oportunidades de este tipo de condicionamientos como presión para obtener sus propósitos.

Es igualmente motivo de preocupación el hecho de que la iniciativa provenga del Departamento de Estado y que haga referencia a nueva tecnología que el DE habría estado desarrollando desde 2001. La organización ambientalista Sunshine ha denunciado ya la posibilidad de que EEUU pretenda imponer en Colombia la aplicación de un hongo aislado en territorio colombiano, es decir, un 'hongo criollo' y que lo presente como un agente seguro por el hecho de ser local.

La amenaza del hongo ha permanecido latente durante todos estos años. Si EEUU vuelve a presionar su implementación, es muy probable que las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad internacional revivan la aguda polémica que tuvo lugar en 2000-2001 en contra del uso del hongo.

Referencias

1. Para los textos completos de las cartas cruzadas entre el Dept. de Estado, la embajada colombiana en Washington y el gobierno colombiano, véase: colombia.indymedia.org/news/2004/03/11692.php