Cultivos ilícitos y desarrollo alternativo

TNI
November 2005

 

Desarrollo Alternativo y conflicto en Colombia, A contravía, Drogas & Conflicto 7, junio 2003

Uno de los principales retos de la política de Desarrollo Alternativo hoy día en Colombia es su incidencia y consecución de objetivos en medio de la guerra. El presidente Álvaro Uribe ha definido su política actual como basada en el desarrollo regional, una iniciativa revolucionaria en la historia del desarrollo alternativo colombiano pero que hace aguas si se contrasta con el proceso real.

La principal agencia proveedora de recursos, USAID, trabaja en el país siguiendo un modelo transaccional (eliminación anticipada del cultivo ilícito a cambio de financiación de proyectos locales) que no tiene nada que ver con el esquema de desarrollo regional de Uribe. Es exactamente lo contrario: acuerdos para eliminar cultivos ilícitos de un área determinada, teniendo como único indicador de éxito la disminución de los mismos y no 'el desarrollo regional', proceso mucho más complejo que va más allá de la simple erradicación.

Unido a esto, el agravamiento de la situación alimentaria, el incremento del desplazamiento forzoso, la crisis de gobernabilidad local y regional aceleradas por la guerra y la actual política de drogas constatan la crisis de legitimidad del Estado colombiano en muchas zonas del país. Este hecho que se ve agravado por los múltiples efectos negativos que generan las fumigaciones aéreas indiscriminadas.

Si bien la producción y comercio de bienes son retos importantes para el éxito de las políticas, la discusión principal sobre desarrollo alternativo no se puede limitar a la esfera económica. En escenarios de conflicto, el debate gira en torno a si el desarrollo alternativo está contribuyendo a generar condiciones de respeto a la vida y libertad de las personas; a si los poderes locales están logrando realmente la gobernabilidad; a qué ampliación de la democracia, fortalecimiento y participación de las comunidades se está alcanzando.

Drogas, conflicto armado y desarrollo alternativo. Una perspectiva desde el sur de Colombia, Ricardo Vargas, TNI/Acción Andina Colombia, Santafé de Bogotá, junio 2003

Una de las formas en que se expresan las características de los conflictos de hoy, es el papel que desempeñan en su interrelación, la economía y la guerra. Diversos análisis vienen insistiendo en la necesidad revalorizar la incidencia de factores económicos en los conflictos civiles, tanto a nivel macroeconómico como en el papel de actividades ilegales asociadas al narcotráfico y que operan como fuente de financiación de la guerra.

Entre las condiciones sociopolíticas que se requieren para que en un territorio se instalan diversas formas ilegales de acumulación, se destacan en primer lugar, la existencia de una capacidad de ejercicio de la gobernabilidad. En segundo lugar, una débil organización de la sociedad o presencia de unas redes o estructuras de socialización muy disminuidas. En tercer lugar, un tipo de funcionamiento del Estado a través de procesos que acentúan la connotación personalizada del poder, encontrando en las estructuras patrimonialistas y la ausencia de institucionalización, un escenario que favorece la informalización de lo político.

En ese escenario se aborda acá una mirada regional del conflicto armado colombiano y sus interrelaciones con la economía de las drogas ilegales, buscando el conocimiento de la racionalidad de sus protagonistas bélicos. Se trata de poner en el centro de la discusión, la compleja relación entre guerra y cultivos ilícitos buscando ir más allá de la imagen simplificada de éstos como "finanzas de la guerrilla", con la cual se borra el reconocimiento de la presencia de unas comunidades que resistan en medio de la confrontación. Sobre ese escenario, el texto busca propiciar una reflexión amplia que permita fortalecer las propuestas que se adelantan en los niveles locales y regionales y explorar nuevas ideas para la construcción de opciones de manejo al problema de los cultivos ilícitos y el replaneamiento de las propuestas de desarrollo alternativo.

Desarrollo alternativo y erradicación. Un enfoque desequilibrado, Drogas & Conflicto 4, marzo 2002

El Desarrollo Alternativo, cuyo fin es estimular a los campesinos a abandonar los cultivos ilícitos, es buena idea. Su éxito, sin embargo, es escaso. Décadas de esfuerzos para disminuir la oferta global de drogas, mediante una mezcla de represión y desarrollo alternativo, han fracasado.

La Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU, de 1961, prohibió los cultivos que no tuvieran un propósito médico o científico, fijando un plazo de 15 años para el opio y 25 para la coca como período de extinción definitiva de estos productos. En 1998, ignorando la experiencia de casi cuatro décadas de políticas fallidas en materia de cultivos ilícitos, la ONU vuelve a fijarse un plazo: eliminación de coca y opio en el 2008. Uno de los instrumentos para alcanzar tal objetivo es el Desarrollo Alternativo, concepto que quedó internacionalmente reconocido en esa conferencia como parte de una estrategia integral de control de drogas. Los otros elementos de esta estrategia son la erradicación y la ejecución de la ley. La experiencia ha revelado que la combinación simultánea de estas prácticas -lo que en otras palabras se conoce como 'zanahoria y garrote'- es contraproducente.

El TNI propone en este documento reconceptualizar la estrategia - separando desarrollo alternativo de erradicación forzosa y represión y garantizando a los campesinos el apoyo necesario para garantizar un futuro alternativo sostenible. Más aún, el TNI insta a aplicar el concepto de reducción del daño como base para una política de drogas racional y pragmática. Este concepto ya ha sido aplicado con éxito en muchos países, sobre todo en Europa, pero hasta ahora sólo desde el lado del consumo. Es la hora de aplicar estos principios a la parte de la producción.
En el marco de una revisión crítica al concepto de Desarrollo Alternativo, el gobierno alemán y el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID) organizaron una conferencia en enero de 2004 en Feldafing (Alemania) - en la que participó el TNI -, para evaluar 25 años de experiencia en este campo y extraer conclusiones para el futuro de esta práctica. La conferencia en Alemania logró un hito significativo al afirmar, en su declaración final, "El desarrollo alternativo no debe condicionarse a una previa eliminación de los cultivos de drogas, ni debe imponerse a una reducción de éstos mientras los componentes lícitos de las estrategias de subsistencia no se hayan consolidado suficientemente."

Aunque falta un largo camino para lograr políticas de drogas justas y eficaces, esto representa un sustancial viraje, distanciado en gran medida del enfoque 'garrote y zanahoria' con el que se ha tratado a los campesinos y que tanto ha socavado los esfuerzos de desarrollo alternativo hasta la fecha.