Piden revaluar el capítulo agrícola del TLC con Europa

TNI
November 2005

 

Piden revaluar el capítulo agrícola del TLC con Europa
Milenio, 26 de noviembre de 2002

Representantes de la sociedad civil europea y mexicana pedirán hoy en Bruselas una "revaluación" del capítulo agrícola del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México y la Unión Europea (UE), ante el peligro de acentuar los efectos negativos que ha tenido en el campo mexicano el TLC con Estados Unidos y Canadá.

Partiendo del hecho de que el acuerdo con los europeos "no aporta nada diferente" en materia agrícola al que firmó México en 1994 con sus vecinos del norte, más de 30 organizaciones no gubernamentales apoyan que el Senado decrete "medidas especiales de protección a productos considerados ‘sensibles ', y que conforman los rubros más importantes de exportación". La lista incluye granos básicos como el maíz y el trigo, azúcar de caña, café y cacao.

La iniciativa, contenida en el documento titulado La agricultura mexicana y el Acuerdo Global con la UE, será presentada al gobierno de Vicente Fox a través del embajador ante la UE, Porfirio Muñoz Ledo, así como a la Comisión Europea, como parte de un paquete de análisis y propuestas alrededor de las que girará el primer foro de diálogo de la sociedad civil México-UE que comienza este martes.

Dicho documento observa en sus conclusiones que el TLC con los europeos no contiene "fondos compensatorios, ni apoyos a las ramas productivas o regiones más afectadas de México", y que "no se contemplan proyectos de desarrollo", por lo que pide una "revaluación de la inclusión del sector agrícola" en el tratado, ya que "para nadie es rentable que el campo mexicano se siga devastando".

El texto de seis páginas hace referencia a la enorme asimetría que hay
entre las agriculturas de ambos socios. Los agricultores mexicanos, por ejemplo, disponen de presupuesto para su desarrollo equivalente al tres por ciento del que la UE destina a su campo, por lo que es muy difícil obtener beneficios equivalentes del acuerdo de libre comercio.

El año pasado, los agricultores europeos absorbieron en subsidios 105 mil 264 millones de dólares, en tanto que el presupuesto total para el desarrollo rural en México "no llegó siquiera a los tres mil millones de dólares". La superficie agrícola de la UE es de 137 millones de hectáreas, la de México es de 21 millones.

Sólo el presupuesto agrícola francés, se lee en el documento, es cinco veces mayor al de la Secretaría de Agricultura de México, y el de la UE en su conjunto absorbió 44 mil 500 millones de dólares en 1999 cuando en México el desembolso para 2002 es de 3 mil 500 millones.

Se afirma que otra desventaja para México es la falta de políticas
comunes, ya que mientras los europeos cuentan con una misma para los 15 países socios (la Política Agrícola Común), y de carácter plurianual, nuestro país no la tiene; por otro lado, ponerse de acuerdo en una con Estados Unidos y Canadá en el marco del TLC es "impensable", luego de la nueva política de subsidios (Farm Bill) promulgada de forma unilateral por Washington en mayo pasado.

Se considera que el calendario de desgravación de productos agrícolas con la UE, que comenzó en 2000 y culminará en 2010, favorece a los exportadores europeos de granos básicos, vinos y licores, lácteos y de semillas de flores, así como los de frutas congeladas y en conserva.

México, por su parte, tiene posibilidades de fuerte entrada al mercado europeo con productos como el jugo de naranja, el aguacate, la cerveza y el tequila, y las flores.

Sin embargo, acota el texto, en el caso del jugo de naranja la UE sólo permite exportar a los mexicanos en presentaciones de 200 litros y no se puede comerciar al menudeo; la entrada del aguacate lo controlan algunas empresas francesas y únicamente lo toman a consignación; el intercambio de la cerveza y el tequila lo tienden a concentrar las transnacionales; y lo mismo sucede con las flores, cuyo proceso económico está en manos de europeos, sobre todo de holandeses.

En 1995, las exportaciones agroalimentarias a Estados Unidos fueron de tres mil 835 millones de dólares, y las importaciones de tres mil 254 millones. En 2001, las exportaciones sumaron cinco mil 267 millones de dólares, pero las importaciones siete mil 415 millones. México importa el 90 por ciento de las oleaginosas que consume, casi el 30 por ciento del
maíz, y el 50 por ciento del arroz.