Agenda para Viena - Hay que cambiar el rumbo

Comunicado de Prensa
TNI
November 2005

 

Agenda para Viena - Cambio de rumbo
Comunicado de prensa TNI, 3 Marzo 2003

 

Agenda para Viena - Cambio de rumbo
Comunicado de prensa TNI, 3 Marzo 2003

Los días 16 y 17 de abril de 2003 en Viena, la Comisión de Estupefacientes de la ONU dedicará un segmento ministerial a "examinar los avances alcanzados y los obstáculos encontrados" en las medidas de control de drogas durante los últimos cinco años. Se trata de la revisión de mitad de período de los objetivos y metas de la Sesión Especial de 1988 de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS, siglas en inglés) sobre el problema mundial de las drogas. En ella, la comunidad internacional se comprometió a "eliminar o reducir considerablemente el cultivo ilícito del arbusto de coca, la planta de cannabis y la adormidera para el año 2008" y a "lograr resultados importantes y mensurables en la esfera de la reducción de la demanda".

El Transnational Institute (TNI) ha preparado un informe especial para este evento. En "Agenda para Viena - Cambio de rumbo", el TNI repasa los compromisos poco realistas adoptados en la UNGASS y destaca la obstinación con la que se eluden las preguntas fundamentales necesarias para realizar una auténtica valoración sobre la eficacia del enfoque actual en materia de control de drogas. El informe no sólo analiza la futura reunión de Viena sino también los posibles resultados y ofrece recomendaciones para elaborar una agenda constructiva con la esperanza de contribuir a adoptar un enfoque más racional, pragmático y humano sobre el problema de las drogas. El informe hace un llamamiento a favor de que la ONU abra en Viena un debate sobre drogas más imparcial.

Al repasar los antecedentes de la UNGASS de 1988, se hacen patentes las limitaciones del funcionamiento racional de la maquinaria de control de drogas de la ONU. Tras la aparente unanimidad en las decisiones tomadas en dicha sesión, se esconde un duradero conflicto en el sistema de la ONU entre las naciones que se aferran al mantenimiento del statu quo del régimen prohibicionista basado en la 'tolerancia cero' y las que admiten su fracaso y su retórica vacía y poco realista, que optan por abordar la cuestión desde un enfoque más racional y pragmático. Es evidente que, en lugar de la supuesta 'mayor convergencia de opiniones', estamos asistiendo al aumento de un desacuerdo responsable de un callejón sin salida cuyo escape debemos hallar lo antes posible.

En su fuero interno, la mayoría de autoridades considera que la erradicación de las drogas es una meta poco realista y que el régimen actual carece de la eficacia necesaria. Pero en cuanto toman asiento en las salas de conferencias de Viena y Nueva York, se suben al tren del consenso y la mayoría de los representantes se deja arrastrar por la retórica habitual. El informe "Cambio de rumbo" presenta los problemas que plantean la evaluación y el debate abierto en el seno del sistema de control de drogas de la ONU. Las opiniones expresadas son un reflejo del diálogo crítico mantenido durante años entre el TNI y los responsables de políticas de drogas de todo el mundo. Por lo tanto, cuentan con el respaldo de los funcionarios y los expertos que trabajan en el campo a los que no se les ha permitido plantear sus dudas sobre la política actual, ofrecer sus testimonios y presentar propuestas con las que avanzar.

La revisión de mitad de período debería partir admitiendo que no se han alcanzado resultados destacables con respecto a los objetivos para 2008 para 'eliminar o reducir significativamente' el cultivo ilícito de coca, adormidera y cannabis ni la producción de estimulantes de tipo anfetamínico (EA). La realidad es que, a pesar de los esfuerzos por reducir los cultivos en los países productores de coca y de las operaciones de incautación, no se ha logrado disminuir su producción ni su disponibilidad. Con respecto a la producción de opio y heroína en todo el mundo, los cálculos apuntan a una tendencia más fluctuante pero que mantiene una relativa estabilidad durante la última década. En cuanto a los EA, todo parece indicar que existe un creciente aumento en la demanda y la oferta. Los intentos por ocultar todos estos fracasos tras una cortina de humo, citando las medidas de control tomadas y la descripción de fluctuaciones locales o temporales en el mercado ilícito, no resultan nada convincentes. Las posturas que defienden el modelo seguido durante los últimos 40 años y que abogan por reforzar la aplicación de la ley, aumentar la cooperación judicial y los esfuerzos de erradicación, han perdido toda credibilidad. Las estrategias, los objetivos y las metas adoptados en el pasado deben valorarse objetivamente para poder determinar la orientación de las políticas del futuro.

El TNI ofrece en su informe una serie de recomendaciones para la revisión de mitad de período y para 2003-2007 con la intención de romper el impasse en cuatro ámbitos fundamentales:

(1) Reducción del daño o del riesgo en el debate de la ONU

La ONU debe aceptar el concepto de la reducción del daño o del riesgo como una parte lógica del debate sobre política internacional en materia de drogas. Con respecto a la demanda, se suele coincidir en que se puede ganar mucho más que simplemente reducir las elevadas cifras. Incluso las agencias de la ONU como la OMS, ONUSIDA y el PNUFID emplean el concepto de reducción del daño de manera habitual. Así pues, ya es hora de que cambie la situación en el ámbito de la ODC/PNUFID, la Comisión de Estupefacientes y la JIFE, los organismos que forman el eje del mecanismo de control de drogas de la ONU y que, hasta el momento, se han negado a usar estos términos al debatir las políticas.

(2) Mayor margen de maniobra para la oferta

La tendencia hacia políticas más pragmáticas sobre la demanda está ganando terreno. Sin embargo, durante la última década se ha endurecido el enfoque represivo en cuanto a la producción. Las convenciones de la ONU otorgan un limitado margen político con respecto a los cultivos relacionados con drogas. Las medidas tomadas para la reducción, además de resultar ineficaces, han causado grandes daños: han avivado conflictos internos, han extendido la corrupción y la violación de los derechos humanos, han destruido medios de vida y han degradado el medioambiente. La economía de las drogas se considera cada vez más un tema transversal para el que se deben ofrecer respuestas equilibradas que tengan en cuenta consideraciones políticas en los campos del desarrollo, los derechos humanos, la resolución y prevención de conflictos, etc. No obstante, para que la toma de decisiones sea equilibrada, hay que contar con cierto margen de maniobra.

(3) Mejoras en el clima del debate

Se debe mejorar urgentemente el clima del debate sobre drogas en el seno de la ONU. Durante décadas, los problemas surgidos a la hora de desarrollar un discurso común han conducido a la construcción de una torre de marfil: un entorno libre de presiones en el que se prohibe la entrada a ciertas ideas y ciertos términos para facilitar así el consenso. Hay que abrir las puertas a nuevos aires para mejorar la calidad del debate lo antes posible. La secretaría de la Comisión de Estupefacientes, el PNUFID y la JIFE han estado funcionando como sistemas de aire acondicionado, limitándose a reciclar el aire viciado. Se dedican a filtrar las opiniones no deseadas y los conceptos que amenazan con hacer aumentar la presión en el clima del sistema. Es necesario superar esa actitud temerosa e iniciar un debate imparcial, racional y basado en la evidencia.

(4) Revisión de las convenciones sobre control de drogas

El ministro de exteriores griego, Papandreou, ha propuesto emprender "una valoración exhaustiva de los tratados internacionales sobre drogas. Debemos verificar su eficacia, poner al descubierto sus puntos débiles y presentar propuestas con miras a encontrar otros métodos para formular y aplicar las políticas sobre drogas". Los países necesitan mayor libertad para experimentar y aplicar enfoques pragmáticos que la estipulada en las convenciones. El abismo entre la teoría y la práctica es cada vez mayor y, para acabar con él, habría que adaptar las convenciones a las necesidades de la política práctica, no al revés.

En concreto, se podría empezar a trabajar en este sentido con la creación de un grupo consultivo especial integrado por varias entidades multilaterales: la Sección de Investigaciones del PNUFID, el equipo del Informe Mundial sobre Drogas de la ONU, la Comisión de Expertos de la OMS, la JIFE, el Grupo de Expertos de la CICAD y el OEDT. Un grupo de este tipo, respaldado por los procedimientos de consulta procedentes con investigadores, ONG, y representantes de usuarios y campesinos, ofrece un potencial tremendo. Podría desempeñar un inestimable papel a la hora de valorar la eficacia de las políticas actuales, así como analizar - partiendo de la evidencia y mediante el debate - el curso de las tendencias políticas. Asimismo, podría formular recomendaciones sobre los cambios que deben efectuarse en el marco de control de drogas actual.

Los preparativos para la revisión de mitad de período en Viena ya están en marcha:

El martes 4 de marzo, tendrá lugar una audiencia pública en el Parlamento Europeo (Sala PHS 4B 01) con el nombre Vienna 2003: Vienna 2003: A Chance for the world - For Another Drug Policy. A partir de las 9.00, un gran número de expertos en políticas sobre drogas procedentes de toda Europa presentarán los motivos por los que urge una reforma en las políticas de drogas y, al mismo tiempo, señalarán las posibles medidas que podrían tomar los gobiernos europeos para acometer esta empresa. El objetivo de la campaña consiste en persuadir a los políticos europeos de la importancia de presentar en la próxima revisión de Viena una propuesta con la que alcanzar un nuevo consenso internacional que permita a cada país regular la producción, la distribución y el consumo de drogas sin tener que mantener necesariamente la prohibición como base de estas medidas.
La audiencia está organizada por la Coalición Internacional de ONG por una Política de Drogas Justa y Eficaz (CIO). Para obtener más información, visite: http://www.vienna2003.org/ o póngase en contacto con: Joep Oomen (tel: + 32 (0)3/237 7436 o (0)499 27 25 36) o con Farid Ghehioueche (tel: + 33 (0) 6 14 81 56 79)

Desde el jueves 6 al sábado 8 de marzo, se celebrará en Atenas, Grecia, una Conferencia de alto nivel sobre drogas. El tema de la conferencia es: "Hacia una política efectiva de drogas: Evidencias científicas, práctica diaria y opciones políticas" y pretende vencer los obstáculos para la implementación de políticas e intervenciones basadas en la evidencia. Uno de los objetivos de la presidencia griega en la Unión Europea que ha organizado la conferencia es hacer sugerencias para una posición europea en la revisión de mitad de periodo de Viena.

El miembro del TNI Martín Jelsma hablará en ambas conferencias. Durante esos días (desde el 3 al 9 de marzo) puede ser localizado en el +31 (0) 621 535809

El documento de debate del TNI es accesible en inglés y español