Prevención de conflictos e inversión en justicia

July 2005

  Mariano Aguirre

Prevención de conflictos e inversión en justicia
Mariano Aguirre
al recibir el Premio Manos Unidas de Periodismo 1998

Me siento muy honrado al recibir este premio de la organización Manos Unidas y lo interpreto como un reconocimiento al trabajo que hacemos mis compañeras y
compañeros desde el Centro de Investigación para la Paz, un instituto auspiciado por la Fundación Hogar del Empleado, y a los medios de prensa que dieron un lugar
al tema de la prevención de los conflictos, en este caso El Correo de Bilbao y El Heraldo de Aragón.

El artículo de opinión por el que he sido premiado sintetiza las ideas sobre prevención de los conflictos armados y gestión de los conflictos sociales y políticos
que una serie de investigadores e instituciones han y hemos estado trabajando en los últimos años. En el CIP coordinamos un estudio para la Comisión Europea sobre
prevención en el Mediterráneo Occidental.

La línea de análisis sobre la prevención es coherente con la idea de Manos Unidas al lanzar su campaña "invierte en justicia..".. Esta una idea sencilla pero a la
vez de difícil ejecución porque avanza en contra de la tendencia a la inversión centrada sólo en el beneficio sin mirar los costes sociales que acarrea la forma de
obtener ese beneficio.

No vivimos en una comunidad sino en un mercado global jerárquico y competitivo. La prevención es un trabajo silencioso que supone invertir en el largo plazo para
que algo espectacular -por ejemplo la guerra- no ocurra. Sin embargo, si la política preventiva tiene éxito sucederán otras cosas, como el bienestar y la paz para
una población dada. Pero este éxito prolongado en el tiempo y no menos espectacular no reúne, sin embargo, las condiciones para ser noticia en los medios ni para
ser usado como moneda de cambio electoral inmediata. Incluso, el éxito no serviría a las ONGs o centros de estudios para llamar la atención emocional de las
sociedades y pedir su solidaridad.

La prevención debería ser un concepto central para desarrollar en los próximos años desde los estados, las organizaciones multilaterales, las organizaciones
financieras, las ONGs y los medios empresariales. Se puede pensar que es una simplificación basada en la sabiduría tradicional de la medicina cuando se dice que
"más vale prevenir que curar". Pero, en efecto, el coste humano y en infraestructura de los conflictos sociales y las guerras supera por lejos a lo que se gastaría
en promover la democracia, la sociedad civil basada en valores cooperativos, y una relación más justa entre los países afectados y otros del sistema internacional.

Las guerras modernas se libran en los países y regiones más empobrecidos, con los estados más débiles, las sociedades menos cohesionadas, y en las que se
manifiestan los grados más altos de explotación de las personas. Sin embargo, muchos de ellos forman parte de la lista de los países más ricos del mundo en recursos.

No hay secuencias mecánicas que lo prueben pero cuantos mayores son los grados de democracia, los ingresos para los ciudadanos, y los compromisos del estado con el
bienestar estos últimos, entonces más posibilidades hay de gestionar pacíficamente los conflictos internos, la diversidad religiosa, nacional o étnica, y menos
peligros hay de guerra y de las consiguientes crisis humanitarias.

Desde fuera, ante la falta de perspectiva de largo plazo la política económica del sistema internacional funciona sobre la base de usar los recursos naturales
baratos y la mano de obra casi regalada de los países periféricos. Cuando las tensiones sociales, la represión y la corrupción de las élites se hace insoportable
entonces comienzan los dilemas: si continuar invirtiendo o marcharse, si responder a las catátrofes humanitarias con intervenciones militares o arrojando
asistencia desde el aire o llamar urgentemente a las ONG. Y mientras ellos se matan nosotros nos debatimos entre la moral y el pragmatismo.

La prevención no es una cura infalible para estos dilemas. Como política de corto y medio plazo puede servir para alertar sobre las crisis y para practicar
negociaciones, Y en el largo plazo puede ser una guía de acción para que la inversión en justicia sirva no sólo para revertir la pobreza o para asistir a las
víctimas sino para establecer unas relaciones más equilibradas entre estados ricos y pobres, y entre los mútiples actores internacionales -desde corporaciones
hasta sectores campesinos. Para que la cosecha en solidaridad sea estable, continúa y prolongada en el tiempo.

Copyright 1998 Mariano Aguirre

 

Director of the Norwegian Peacebuilding Centre (Noref)

Mariano Aguirre is a journalist and analyst with considerable expertise on peacebuilding, crisis of the state, humanitarian action, conflict and development, and post-conflict rehabilitation. 

Prior to his work for the Norwegian Peacebuilding Center, he was director of the peace, security and human rights area at the Spanish think-tank FRIDE.

Aguirre is the author, contributor and editor of several books, among them:  La ideología neimperial: La crisis de EEUU con Irak (Icaria/TNI/CIP 2003), co-authored with Phyllis Bennis and  "Humanitarian intervention & us hegemony: a reconceptualization" in Achin Vanaik (Ed.), Selling US Wars, Interlink publishing / Transnational Institute (2007).