Análisis de los resultados de la cop 6 (2ª.parte)
|
Análisis de los resultados de la cop 6 (2ª.parte) El acuerdo de Bonn ha dejado varios problemas por resolver. También parece haber significado una estrepitosa derrota para EEUU. Pero los piases del sur y la Unión Europea han hecho demasiadas concesiones para lograr que los socios del "Umbrella Group" dieran este paso. Lo que sigue a continuación es un repaso de los principales aspectos del proceso de la COP 6, y cuales son sus aportes y retrocesos con relación a los objetivos de la Convención de Cambio Climático. El contexto del acuerdo Luego de 25 horas de negociaciones bilaterales a puertas cerradas y con un Presidente que hizo toda la noche de pivote entre todos los grupos de piases enfrentados en este acuerdo, el lunes 23 se llegó a un texto no muy diferente al que había sido rechazado 8 meses atrás en la primera parte de esta Sexta Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático. La razón fundamental para ésto fue la ausencia de Estados Unidos, el país que dio un portazo en aquella cumbre de La Haya y se retiró pocos meses después anunciando que no ratificaría el Protocolo de Kioto. La apuesta política de Bush fue fuerte. Si lograba mantener a dos de sus más conspicuos socios en esta Conferencia lograba bloquear para siempre el Protocolo de Kioto. Para que éste entre en vigor se requiere que lo ratifiquen al menos 55 países entre los cuales tienen que sumar al menos el 55% de las emisiones de los países desarrollados en 1990. Estados Unidos representa el 35% de esas emisiones, Rusia el 18%, Japón el 8%, Canadá 3% al igual que Australia. Todos ellos son socios de Estados Unidos en el que se conoce como el "Grupo Paraguas" (Umbrella Group) y logrando el apoyo de Rusia, o Japón con cualquiera de los otros socios hubiera logrado una de sus mayores victorias en este terreno. Y todos creíamos que este era el escenario más posible al inicio de esta reunión. Pero algo salió mal en las cuentas del Departamento de Estado y su estrategia política fracasó. Y la razón más importante de este fracaso es que el portazo dado en La Haya y su anuncio de retiro convirtieron a este acuerdo en una batalla diferente. Algunos países ya no sólo vieron los asuntos climáticos en juego, sino la autoridad de Naciones Unidas, la sumisión a una potencia prepotente y el futuro del liderazgo internacional en estos temas. La Unión Europea fue la que primero se dio cuenta de ello y comenzó intensas gestiones desde mucho antes del comienzo de esta cumbre, con los diferentes grupos -sobre todo con los del Grupo Umbrella- para evitar un fracaso en Bonn. Ya al inicio de esta Conferencia el G77 (grupo que nuclea a la mayoría de los países en desarrollo) demostró un ánimo de negociación mucho mayor del que había demostrado hasta entonces, tanto en su interna como en su relación con los otros grupos. Lo que ganaron y perdieron cada uno de los actores G77: Los piases en vías de desarrollo mantienen severas discrepancias en su interna debido a la heterogeneidad de los piases que integran el Grupo de los 77 + China (G77). Allí están, por ejemplo, los piases de la OPEP que quieren sabotear a toda costa el Protocolo de Kioto, otros como India y China que defienden la energía nuclear como alternativa a la generación de electricidad con combustibles fósiles, unos que defienden una amplia inclusión de "sumideros" (1) y otros que los rechazan, etc. Básicamente su acuerdo principal es que la responsabilidad del cambio climático la tienen los países desarrollados y por lo tanto debe haber una abundante transferencia de fondos del norte hacia el sur. Estos fondos tienen diversas finalidades. En parte como forma de compensar el daño ocasionado. En segundo término para garantizar un desarrollo "limpio" en el sur que prevenga mayores desastres climáticos y contaminación local. Y finalmente para poder hacer frente a las catástrofes que ya se sabe estos países van a sufrir. Con esta base, los puntos principales de la negociación eran: Primero, lograr una buena provisión de fondos para asuntos vinculados al cambio climático; y segundo, que sea adicional a la que ya reciben por vía de la cooperación internacional tradicional (ODA: Overseas Development Assistance). El resultado del acuerdo de esta semana le garantiza a los países en desarrollo que los fondos serán adicionales a los ODA pero no se especifica ni la fuente de esos recursos ni cuál será su monto, definición que era muy importante para este grupo. Umbrella Group: Japón, Canadá, Rusia y Australia (socios de Estados Unidos en este grupo) lograron amplios beneficios para sus países. Van a poder aumentar sus emisiones en vez de reducirlas al permitírseles acreditar una cantidad enorme de absorciones de carbono derivadas de sus actividades de manejo forestal y de suelos y no ponerle límites a su comercio de emisiones. Rusia por su parte podrá comercializar todo el "hot-air" del que disponga dado que el límite impuesto (mantener en sus registros el 100% del inventario más reciente) así se lo permite. Este fue el alto precio que hubo que pagar en esta Conferencia para que el Protocolo de Kioto pudiera seguir adelante. Sin embargo, la autoexclusión de Estados Unidos y el hecho de no haber podido finalmente arrastrar detrás de sí a sus socios transforman esta derrota en una victoria, o al menos en un empate. Lo que afortunadamente no lograron Japón y Canadá fue introducir la energía nuclear como una de las tecnologías admisibles para obtener certificados de reducción de emisiones. Sin embargo la redacción de este parágrafo es poco explícita y habrá que ver el desarrollo futuro de los textos para determinar el grado de restricción que ésto implica. Unión Europea: La Unión Europea es, sin duda alguna la gran victoriosa en este acuerdo. Ha logrado demostrar el liderazgo que sostiene dentro de la Convención, lo ha logrado en La Haya y Bonn (dos ciudades europeas) y todas las palmas han sido para el Ministro Holandés Jan Pronk. Entre sus concesiones están: la amplia aplicación de los sumideros (que la UE quería reducida) y la falta de restricciones al comercio de emisiones, una de sus banderas principales. (el texto del acuerdo sólo establece que el comercio de emisiones debe ser "suplemental" y la acción doméstica "significativa") Estados Unidos: Sin duda aparece como el que ha perdido más en esta negociación al quedarse aislado y perder la posibilidad de sumarse a un acuerdo que tan malo no le hubiera resultado. Sin embargo su ausencia tiene consecuencias graves para la Convención. En primer lugar deja la mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) fuera del compromiso de limitarlos, debilitando de forma considerable sus posibilidades de conseguir el objetivo de e estabilizar la concentración de GEI en niveles no peligrosos para el clima. En segundo lugar, impide al PK contar con una fuente de recursos muy importante para alimentar los distintos fondos que se están previendo para viabilizar los apoyos a los países en vías de desarrollo. Finalmente reduce el "mercado del carbono" al retirar del mismo un porcentaje alto de la potencial demanda que podría derivar de sus compromisos de reducción. Evidentemente Estados Unidos no va a permanecer pasivo ante este nuevo escenario y habrá que esperar sus futuros pasos que podrán ser de retorno hacia el PK o de construcción de una estrategia alternativa y competitiva con el PK. Dudosos beneficios para el clima Las medidas adoptadas en este acuerdo no van a solucionar los problemas del clima en el mediano plazo como hubiera sido necesario y además posible según los informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (PICC) . Se han dado demasiadas flexibilidades a los países con compromisos de reducción de emisiones. Fundamentalmente dos: No se han fijado topes al comercio de emisiones (es decir que los países podrán cubrir con certificados de emisión de terceros países tanto o más de lo que obtengan con sus propias acciones domésticas; y se le han dado amplias posibilidades de utilización de sumideros. Esto se suma al ya reducido porcentaje de reducción de emisiones que el Protocolo establece: apenas 5,2% cuando el PICC aconsejaba un 60%. Es decir que si estas medidas no tienen modificaciones sustantivas en los periodos de compromiso subsiguientes (2) que obliguen a una mayor reducción de gases de efecto invernadero, el proceso del cambio climático continuará irreversiblemente. Esto significa que, a pesar del acuerdo logrado el lunes, la temperatura terrestre continuará aumentando con todas las consecuencias previstas de inundaciones, pérdida de cosechas y biodiversidad, impactos en la salud humana, etc. El acuerdo no es bueno, pero tiene un par de cosas positivas: Ha logrado sobrevivir a la fuerte presión en contra de la potencia más grande del mundo dejándola aislada y ha dado un primer paso (tibio y pequeño, pero paso al fin) en el sentido de la limitación de las emisiones de los gases de efecto invernadero. Pero si no logramos mayores compromisos en los años que vienen, seguramente no resolveremos los problemas de cambio climático, ni salvaremos a los países pobres de las catástrofes que les esperan.
References 1. Este Panel está conformado por unos 3.000 científicos de todo el mundo y es el órgano científico oficial de la Convención. |
||||||||||||||||
Más material de TNI
- Estado del poder corporativo 2012 Enero 2012
- La crisis de la UE: guía de bolsillo Noviembre 2011
- TNI recuerda el 35º aniversario del asesinato de Orlando Letelier Septiembre 2011
- Por una política europea de inversiones al servicio del interés público Agosto 2010
- El TNI y el caso Pinochet Septiembre 2009




![image[node-id]](http://www.tni.org/es/sites/www.tni.org/files/imagecache/4teaser-small/reports-images/portada_acaparamiento_de_tierras_al_y_caribe.jpg)
![image[node-id]](http://www.tni.org/es/sites/www.tni.org/files/imagecache/4teaser-small/reports-images/green-economy_es_page_01.jpg)

