"Para qué sirve la cooperación al desarrollo"

Entrevista con Kees Biekart
Octubre 1998

 

"Para qué sirve la cooperación al desarrollo"
Entrevista con Kees Biekart
Belen Reyes Guitian
El Mundo, 12 October 1998

Problemas y soluciones.- Varios expertos en cooperación y desarrollo analizan en el libro Compasión y cálculo el papel de las ONG en su empeño por acabar con la pobreza en el tercer mundo. Las conclusiones parecen desesperanzadoras: el mal no desaparece y el impacto a largo plazo hace que el remedio sea peor que la enfermedad. ¿Son, entonces, inútiles las ONG? Todo lo contrario. Este libro propone alternativas para que el trabajo de las ONG no se quede en un mero pero loable poner parches y logre remover las conciencias de los gobiernos y el capital.

Compasión y cálculo parece un título suficientemente descriptivo para un libro sobre las ONG. Y más si lleva como subtítulo la frase: Un análisis crítico de la cooperación no gubernamental al desarrollo. Pero este libro no es el destripador de ONG que parece. Más bien, como explica Kees Biekart, uno de sus coautores, es «una crítica al sistema de cooperación al desarrollo», del que estas organizaciones son instrumentos.

Biekart, coordinador del programa sobre democratización del Transnational Institute de Amsterdam, ha sido el encargado
de presentar la edición española del libro. Y una de las conclusiones a las que ha llegado es que la crisis de fondos sufridos por las grandes ONG trasnacionales que llevó a escribir Compasión y cálculo, editado en España por Icaria, aún no ha traspasado nuestras fronteras, pero está seguro de que llegará.

«A principios de los años 90 se produjo una intensa discusión en el seno de las Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD), porque necesitaban encontrar una nueva identidad. Hubo una caída en los recursos de la
cooperación oficial al tiempo que se producía una avalancha de peticiones de ayuda», explica con la confianza de quien ha explicado cien veces la misma teoría sin dejar de creer en ella.

Triple crisis

«Había un triple problema: de transparencia, de recursos -ya mencionado- y de resultados», dice. La primera cuestión se hizo evidente dado que este debate era mantenido en secreto para el gran público, lo que llevó a plantear incluso un problema de legitimidad: ¿En nombre de quién actúan las ONG?

Y la de resultados llegó al escándalo cuando varios gobiernos de países del Norte de Europa pusieron en
cuestión los resultados a largo plazo de la cooperación. «Quizá había demasiadas expectativas», dice Biekart.

Y si dando agua, créditos o alimentación al tercer mundo no se logra resolver el problema a largo plazo, e incluso parece que se contribuye a perpetuar una situación económica injusta, ¿qué hacemos entonces? «Hay que atacar las estructuras que causan la pobreza», dice Biekart.

Esta es una misión para la que las ONG están de sobra preparadas. «Las soluciones deben ser más políticas que asistencialistas. En el Norte, estas organizaciones pueden lograr resultados visibles: consumo ético, poner los temas de cooperación en la agenda, cambiar la mentalidad de políticos y ciudadanos. Algo mucho más efectivo».

Biekart señala que, para acabar con la desigualdad, una de las prioridades básicas es encontrar la forma de controlar el capital financiero en el mundo. Además cree que las ONGD deben abandonar la mentalidad «misionera y paternalista» que busca resultados visibles a corto plazo que puedan vender a los donantes de fondos, no permite al tercer mundo desarrollar sus propias soluciones y actúa como elemento colonizador. Biekart se muestra esperanzado porque cree que «muchas ONG han entendido el mensaje».

Otro aspecto en el que Compasión y cálculo carga las tintas es en la manera que tienen muchas ONG de retratar la situación de los países poco desarrollados. «No hay que amplificar la miseria y retratar a la gente como víctimas totales. Esto no es real».

Gigantes de la solidaridad

Ian Smilie, escritor canadiense y fundador de la ONG Inter Pares, autor de los libros El mercado de almas: altruismo bajo el fuego y Organizaciones sin ánimo de lucro y desarrollo internacional hace en Compasión y cálculo un retrato de las que él considera que son las principales características de las ONG de cooperación transnacionales, cuyo crecimiento ha continuado en plena recesión para las ONGD tradicionales.

La primera de ellas es el gran énfasis que hacen en la ayuda de emergencia, que según Smilie «ha sido la única forma que han tenido las organizaciones más importantes en cuanto a recaudación de fondos, SCF y Oxfam [en el Reino Unido], de mantener y ampliar su cuota de mercado».

El apadrinamiento de niños, tan en boga en España en el último año, es «uno de los éxitos más perdurables en la recaudación de fondos de las ONG», dice, y expone varios ejemplos: «Foster Plan Japón se ha convertido en 10 años en uno de los recaudadores de fondos más importantes y de más rápido crecimiento en el país, y en 1994 apoyaba a 57.000 hijos y familias adoptivas, lo que equivale a un 60% en tres años».

Las ONG trasnacionales logran establecer economías de escala. «Las organizaciones más grandes pueden aprovechar los mejores asesores y talentos de gestión, así como los métodos de recaudación de fondos más nuevos y eficaces. Disponen de plantillas numerosas, lo cual significa que puden llenarse vacíos con relativa facilidad y que puede darse una respuesta rápida a las situaciones de emergencia», enumera Smilie.

Otra característica de las trasnacionales es que trabajan en numerosos países de Asia, Latinoamérica y Africa. «No sólo parecen profesionales, sino que por lo general son profesionales», destaca. Esto les lleva a buscar vías de financiación a través de donantes bilaterales o multilaterales, según Smilie. Gracias a su infraestructura, podrán preparar
«programas que se adecuen a los criterios de financiación: cuestiones genéricas como los derechos humanos, el medio ambiente, la democracia o la mujer en el desarrollo», afirma.

Otras características de las trasnacionales son los precios de transferencia, es decir, ventajas derivadas de recaudar fondos en
varios países a la vez -con lo que la escasez en un país se compensa con lo que se recaude en otro- o de poder entrar en un mercado nuevo como empresa consolidada.

Otros fenómenos, como el surgimiento de ONG en las regiones del Sur, que ha llevado a muchas ONG del Norte a dejar sus proyectos autogestionados para apoyar a las organizaciones locales, no han sido apenas seguidos por las trasnacionales. Además, se enfrentan a otro problema, el del «mito polular según el cual el desarrollo es barato». Pues bien, afirma Smilie que los gastos de una gran ONG son tan difíciles de descifrar como los de cualquier otra organización.

En cuanto al apoyo gubernamental, las espadas siguen en alto: hay trasnacionales que no aceptan fondos de los gobiernos, mientras que otras logran de este modo más de la mitad de sus ingresos.

Copyright 1998 El Mundo

 

Profesor del Institute of Social Studies (ISS)

Kees Biekart ha coordinado proyectos del TNI sobre el movimiento campesino centroamericano y las políticas de ayuda de las ONG europeas a organizaciones de la sociedad civil del Sur.

Entre sus últimos trabajos, cabe destacar The Politics of Civil Society Building: European Private Aid Agencies and Democratic Transitions in Central America (TNI/International Books 1999) y Compasión y cálculo: un análisis crítico de la cooperación no gubernamental al desarrollo, co-editado con David Sogge y John Saxby (Icaria, 2004).

Kees tiene un doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad de Amsterdam y trabaja como profesor del Institute of Social Studies (ISS) en La Haya, donde se centra en la enseñanza y la investigación relacionada con la sociedad civil, las ONG y los movimientos sociales.