Inmigración en España: radicalizando la precariedad laboral

TNI
Mayo 2006

 

Inmigracíon en España: radicalizando la precariedad laboral
Sandra Gil Araújo
The Global Site, 2001


Sandra Gil Araújo, socióloga, investigadora del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) , Madrid y del Transnational Institute (TNI), Amsterdam.


A partir de la crisis de los años setenta, los movimientos migratorios se han convertido en objeto de control por parte de los distintos Gobiernos. En la mayoría de los casos las legislaciones se han endurecido y la vigilancia de las fronteras se ha intensificado. Dos de los ejemplos más gráficos de esta tendencia son las vallas levantadas en Ceuta y Melilla por el Gobierno español, con fondos europeos, y los muros metálicos construidos en algunas ciudades estadounidenses, a lo largo de la frontera con México.

Las políticas de cierre de fronteras impulsadas por los gobiernos del norte europeo, han convertido al refugio, la reunificación y la formación familiar en las únicas vías de entrada y estancia legal en estos países para los extranjeros no comunitarios. Las restricciones en la legislación, unidas a las transformaciones del sistema internacional -profundización de las desigualdades entre países y regiones, desarrollo de nuevas formas de pobreza, como la pobreza por desempleo, y multiplicación de conflictos armados que impactan masivamente en la población civil- han disparado el número de solicitudes de asilo, al tiempo que aumentaba la cantidad de inmigrantes ilegalizados. (1)

El proceso de integración regional de la Unión Europea (UE) y la conformación de un espacio común, libre de fronteras interiores, se ha visto acompañado de un reforzamiento en el control de sus bordes. (2) Una vez colocada en la agenda de seguridad, la inmigración se presentó inevitablemente ligada al terrorismo, la delincuencia organizada o el tráfico de drogas. (3) El control fronterizo se ha convertido en la primera línea de defensa contra los efectos más amargos de la globalización: inestabilidad económica y política, polarización de las desigualdades y profundización de la pobreza.

España o la frontera sur de Europa

Decenas de pequeñas embarcaciones, llamadas pateras, zarpan diariamente de las costas marroquíes. Sus tripulantes provienen de Marruecos, Nigeria o Sierra Leona. Cerca de quince mil personas han sido detenidas a lo largo del año 2000, intentando alcanzar las
costas españolas. (4) Cada vez llegan más mujeres (algunas embarazadas), niños e incluso bebés. Se estima que, anualmente, veinte mil extranjeros atraviesan sin permiso la frontera sur de España. (5)

Durante los últimos quince años, los países de la Europa mediterránea - tradicionales emisores de población- se han convertido en receptores de inmigración. El fenómeno migratorio en el sur europeo se enmarca en el contexto de un mercado de trabajo segmentado y una economía informal extensa, donde el trabajo irregular es muy común y en el cual se insertan la mayor parte de los inmigrantes. Las mujeres representan cerca de la mitad de estos flujos, concentrándose en dos tipos de actividades: el trabajo doméstico y la prostitución. (6) La falta de regulación de estas actividades acrecienta su vulnerabilidad, convirtiendo a las trabajadoras inmigrantes en la expresión más radical del proceso de precarización laboral. (7)

En el mapa geoestratégico de la UE, España desempeña un papel fundamental, al encontrarse ubicada en el límite sur de Europa. El mar Mediterráneo simboliza el punto de encuentro y desencuentro entre el Norte y el Sur, entre el Primer y el Tercer Mundo. El 90% del PNB de la región mediterránea se concentra en la ribera norte. "Según las previsiones más serias este desequilibrio se acentuará aun más en el futuro, bajo los efectos conjugados de la crisis económica, la desigual estructura de los intercambios, el peso de la deuda, el crecimiento demográfico y unas crisis políticas que no cesarán de afectar a todos los sistemas de Estados de los países del sur mediterráneo." (8)
En América Latina, los planes de ajuste estructural, llevados a cabo a partir de los años ochenta, acentuaron la concentración económica y elevaron los niveles de pobreza. Las crisis económicas y políticas, sumadas a situaciones de violencia generalizada, como en Colombia, han originado emigraciones masivas, que en muchos casos tienen a España como destino. 10

Disparen contra los sin papeles

La primera Ley de Extranjería del Estado español se dictó en 1985, coincidiendo con su ingreso en la UE. Algunos preceptos referidos a los derechos de los extranjeros, como la reunificación familiar, fueron declarados inconstitucionales. Modificaciones posteriores intentaron subsanar estas carencias. El creciente número de sin papeles obligó a implementar procesos de regularización, no previstos por la ley, en 1986, 1991 y 1996. El sistema de contingentes anuales, pensado como instrumento de gestión de flujos migratorios, se transformó en mecanismo de regularización de indocumentados.

A finales de 1999 -y después de casi un año de negociaciones entre todos los grupos parlamentarios, algunas Organizaciones no Gubernamentales (ONG) y asociaciones de inmigrantes- se aprobó una nueva ley, la 4/2000, con la oposición expresa del gobernante Partido Popular (PP). Dentro de los cambios más significativos figuraban los derechos de salud, educación y asociación para los inmigrantes indocumentados, la previsión de un proceso de regularización automático para aquellos inmigrantes sin documentación que hubieran residido y trabajado en España por más de dos años, la asistencia jurídica gratuita para los extranjeros rechazados en frontera, las denegaciones de visado justificadas y las multas como sanción por la falta de documentación, en lugar de la expulsión. Esta ley entró en vigor a principios de 2000.

El Gobierno de José María Aznar presentó en junio del mismo año un nuevo proyecto de Ley de Extranjería, respaldado por la mayoría obtenida en las elecciones generales de marzo de 2000. La nueva Ley fue aprobada en diciembre, con los votos en contra de la oposición.

La Ley 8/2000 ha recortado los derechos de los inmigrantes indocumentados - incluyendo los derechos de reunión, manifestación, asociación, sindicación y huelga- y ha reimplantado la expulsión para los extranjeros sin permiso de residencia. Focaliza la atención en el control y favorece la discrecionalidad administrativa. La vía regular de acceso al mercado de trabajo continúa siendo el sistema de cupos anuales. Gracias a la cláusula de prioridad nacional, los puestos vacantes son los de menor remuneración, condiciones laborales más precarias y mayor inestabilidad: construcción, agricultura y trabajo doméstico.

La entrada en vigor de la nueva normativa el pasado febrero, fue precedida por la muerte de un grupo de inmigrantes ecuatorianos, que trabajaban de manera irregular en los campos murcianos, al sur de España. La tragedia hizo saltar las alarmas de los controles del Estado, ante una situación largamente conocida y tolerada por gobierno, patronal y sindicatos. Los empresarios agrícolas suspendieron (temporalmente) la
contratación de inmigrantes irregulares, por temor a las sanciones. En este contexto surgió el acuerdo entre el gobierno español y el ecuatoriano, que pretende ordenar los flujos migratorios, a través de la contratación de los potenciales trabajadores en su país de origen. Este sistema ha sido denunciado, entre otras cosas, por discriminatorio y racista, ya que dirige su atención hacia los países latinoamericanos y de Europa del Este, cuando la mayoría de los que llegan a España son magrebíes. (11)

La nueva ley ha recibido fuertes críticas. Más de 750 entidades han presentado un recurso de inconstitucionalidad ante el Defensor del Pueblo. En la misma línea, los gobiernos de varias Comunidades Autónomas, como el País Vasco y Andalucía, han interpuesto un recurso ante el Tribunal Constitucional. (12) En desafío a la prohibición de asociación prevista por la nueva normativa, a finales de enero cientos de sin papeles se encerraron en diez iglesias de Barcelona en huelga de hambre, exigiendo una solución para su situación de irregularidad. Los encierros se repitieron en Murcia, Valencia, Almería y Huelva. En Madrid, el encierro del barrio de Vallecas convocó una manifestación el 11 de febrero, bajo el lema "Ningún ser humano es ilegal. Papeles para tod@s", a la que acudieron cuarenta mil personas, al igual que una semana antes en Barcelona. En el festival musical organizado por la Asamblea de Encierros de Madrid en marzo pasado, se lanzó una campaña de desobediencia civil, promoviendo la autoinculpación, que cuenta con el apoyo de actores, cantantes, directores y escritores, como Pedro Almódovar y José Saramago. (13)

Según declaraciones del gobierno español, uno de los objetivos principales de la Ley 8/2000, era distinguir claramente entre inmigrantes documentados e indocumentados. Pero contrariamente a esta visión de los inmigrantes legales e ilegales como colectivos diferenciados, gran parte de los inmigrantes en situación irregular entran de forma regular y luego sobrepasan el tiempo de estancia o, debido a las restricciones legales, no pueden renovar sus permisos de residencia y trabajo. La mayoría de los inmigrantes regulares han estado en situación de irregularidad y viceversa.(14) Inmigración y precarización del trabajo asalariado

Algunos datos sugieren que la inmigración ilegalizada, lejos de ser un efecto no querido de la legislación, es un factor fundamental para el desarrollo de ciertos sectores productivos, principalmente aquellos que necesitan mano de obra intensiva y bajos costes de producción. La mayoría de los inmigrantes se concentran en trabajos que han sido abandonados por los trabajadores locales. (15) En España, se calculan en 100.00 los trabajadores necesarios para cubrir la demanda agrícola. (16) La falta de mano de obra legal, dispuesta a trabajar en los campos murcianos, ha dejado sin recoger la cosecha de esta temporada. El porcentaje de trabajadores indocumentados en la agricultura de California se ha incrementado del 10% en 1990 al 40% en 1997. Los indocumentados mexicanos proveen el 18% de la fuerza de trabajo para la construcción en la zona de Los Ángeles. (17)

Un informe de Human Right Watch denuncia la utilización de mano de obra infantil, en su mayoría niños de origen latinoamericano, en las plantaciones de los Estados Unidos. (18) Las inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico están sometidas a condiciones de sobreexplotación y dependencia, tanto en situación regular (España o Italia) como irregular (Bélgica u Holanda). (19) Las mujeres de los países empobrecidos se ven obligadas
a emigrar, dejando a sus hijos, para cuidar los hijos del Norte. Esta cadena de cuidados esta dando lugar a lo que se denomina globalización de la maternidad. ¿Estarán los países del Primer Mundo importando amor maternal como han importado oro en el pasado? (20) La incorporación (e ilegalización) de la mano de obra inmigrante debe analizarse en el marco de la globalización económica y su impacto en las relaciones internacionales y en las formas de organización del trabajo asalariado. El proceso de deslocalización industrial revela sin pudores la desigual relación de fuerza entre el Norte y el Sur, así como entre el capital y el trabajo. (21) La realidad de las maquilas nos muestra el efecto devastador del proceso de globalización económica en los países del Sur y deja clara la absoluta libertad de movimiento del capital multinacional, que migra en busca de condiciones de producción más favorables para sí mismo. Esto es: mano de obra barata, impuestos bajos o inexistentes, ausencia de derechos laborales y sindicales y trabajadoras jóvenes, generalmente de origen campesino. El trabajo en las maquilas suele ser el primer paso en el itinerario migratorio de muchas mujeres.

Pero, ¿qué pasa con otras formas de producción y reproducción que no pueden desplazarse aprovechando las ventajas de un mundo globalizado y "sin fronteras"? Entonces es la fuerza de trabajo la que migra y, al igual que en las maquilas, se topa con bajos salarios, largas jornadas laborales y ausencia de derechos. Esta vez la coartada es la nacionalidad. Existe una correspondencia entre el crecimiento de la economía informal, principalmente en las ciudades, y la composición de la inmigración, originaria de países con bajos salarios y con una proporción creciente de mujeres. La expansión de la economía informal reduce los costes de producción, en tanto favorece la flexibilización y la desregulación de la fuerza de trabajo, y crea condiciones para la absorción de mano de obra inmigrante ilegalizada. Los inmigrantes y las mujeres cargan con el coste de informalizar las actividades. La inmigración y la deslocalización industrial son dos maneras de mantener bajos los costes salariales, ambos procesos han promovido la
incorporación masiva de las mujeres del Tercer Mundo en el mercado de trabajo, como mano de obra barata. (22) La situación de los trabajadores sin papeles es un indicador más del progresivo proceso de desregulación del trabajo asalariado.

La mundialización de la economía, la inequidad y los desequilibrios entre países, regiones y poblaciones son elementos claves a la hora de explicar las dinámicas migratorias. Sin embargo, son escasas las acciones llevadas a cabo por los países altamente industrializados para mejorar las condiciones de vida en las regiones de origen de sus inmigrantes. Por el contrario, las relaciones comerciales son cada vez más injustas y los fondos de cooperación al desarrollo disminuyen, mientras la pobreza y la desigualdad aumentan. (23)

La postura autista del gobierno español que pretende negar todo lo que se le opone no podrá evitar una dinámica que está fuera de su control. Cuanto más globalización, mayor inseguridad y más gente intentando reasegurares a través de la emigración. En otras palabras, cuanto más globalización: más migraciones.


References

    1. "Las solicituades de asilo en Europa occidental alacanzaron su punto máximo en 1992, con casi 700.000." ACNUR, La situación de los refugiados en el mundo 2000, Icaria: Barcelona, 2000, p. 174.
    2. Este espacio, conocido como espacio Schengen, es producto del Acuerdo de Schengen, firmado en 1985. Más información en http://europa.eu.int
    3. Gil Araújo, Sandra, "Las migraciones en el espacio europeo de Libertad, Seguridad y Justicia", en Aguirre, Mariano y González, Mabel (eds.) Anuario CIP 2001, Icaria: Barcelona, 2001 (en prensa).
    4. http://www.elpais.es/temas/inmigracion/menua/5.html
    5. Goytisolo, Juan y Naïr, Sami, El Pasaje de la vida. Integración o rechazo de la emigración en España, Aguilar: Madrid, 2000.
    6. Anthias, Floya y Lazaridis, Gabriela (eds.), Women on the Move. Gender and Migration in Southern Europe, Berg:
    Oxford, 2000.
    7. Mestre, Ruth, "Género y migración en el Estado español", Mugak nº 9 y10, septiembre 1999-marzo 2000.
    8. Naïr, Sami, Mediterráneo hoy. Entre el diálogo y el rechazo, Icaria: Barcelona, 1996, p. 37.
    9. Sanahuja, José Antonio, "Ajuste, pobreza y desigualdad en la era de la globalización. Retos para la investigación para la paz", Aguirre, Mariano et al (eds.) Globalización y sisema internacional. Anuario CIP 2000, Icaria: Barcelona, 2000.
    10. "La oleada emigratoria afecta a varios paises de América Latina", El País, 31 de diciembre de 2000.
    11. Diéz Ripollés, José Luis, "Inmigración y política", El País, 23 de marzo de 2001.
    12. El País, 23 de marzo de 2001.
    13. http//: www.sindominio.net/encierro-madrid
    14. "Migration", en Foreign Affairs, 1996-1997.
    15. Ibidém
    16. Blanco, Cristina, Las migraciones contemporáneas, Alianza: Madrid, 2000.
    17. "Illicit angels of America's economic miracle", Financial Times, 23 de febrero de 2000.
    18. http//: www.hrw.org
    19. Red Europea RESPECT, por el respeto de los derechos de las inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico.
    http://www.cfmw.org/page9.html
    20. Hochschild, Arlie Russell, "Global Care Chains and Emotional Surplus Value", Hutton, Will y Giddens, Anthony (eds.), On the Edge. Living with Global Capitalism, Jonathan Cape, Londres, 2000.
    21. Deslocalización industrial: desplazamiento de plantas fabriles de países altamente industrializados hacia países empobrecidos (México, Jamaica y El Salvador, entre otros), en busca de una mano de obra intensiva a bajo costo. En América Latina se conocen con el nombre de maquilas o maquiladoras.
    22. Sassen, Saskia, Globalization and Its Discontents. Essay on the New Mobility of People and Money, The New Press: Nueva York, 1998.
    23. Aguirre, Mariano, "La globalización en el espejo de la salud", El País, 18 de abril de 2001.