Contra-Fact Sheet

TNI
Noviembre 2005

 

Contra-Fact Sheet
La Erradicación Aérea de los Cultivos Ilícitos:
Respuesta a las Preguntas más Frecuentes
Acción Andina, Transnational Institute y Rapalmira
01/02/2001

PREGUNTA: ¿Qué es el programa de erradicación aérea?

RESPUESTA: Como parte de una estrategia tendiente a reducir la oferta de drogas, en Colombia se están fumigando los cultivos ilícitos desde la década del 70. Se comenzó fumigando los cultivos de marihuana, posteriormente los de amapola y finalmente la coca usándose a lo largo de todos estos años diferentes tipos de herbicidas. Durante la última década han sido asperjadas más de 200 mil hectáreas de coca y unas 60 mil de amapola, para lo cual se han utilizado más de tres millones de litros de glifosato. Después de casi un cuarto de siglo de erradicación aérea, ha quedado demostrada la ineficacia de esta estrategia, que no solamente no ha conseguido reducir los cultivos ilícitos sino que de hecho ha contribuido a que se incrementen significativamente. La estrategia de reducción de la oferta y de modo particular la fumigaciones, han conseguido poner así en marcha un círculo vicioso de destrucción que contamina el ambiente y desplaza los cultivos bosque adentro acelerando la deforestación, cultivos que serán a su vez fumigados, reiniciándose una y otra vez el ciclo.

Por otra parte, en Colombia la actividad de erradicación hace parte de una estructura de guerra. Es decir, no se trata solamente de una actividad que contempla consideraciones puramente técnicas alrededor de los herbicidas, impactos ambientales, etc, sino que contiene en sí misma una logística y unas medidas de seguridad propias de la guerra. Las naves fumigadoras van acompañadas de helicópteros cuya función es, en primer lugar, suministrar apoyo de seguridad, que en algunas zonas se inicia con el ametrallamiento de las áreas aledañas a los cultivos causando terror entre las comunidades.

PREGUNTA: ¿Cómo se selecciona la zona que va a ser asperjada?

RESPUESTA: A pesar de la precisión técnica aplicada en la selección de las zonas (fotos e imágenes de satélites; utilización del Global Positioning System en la elaboración de planes de vuelo, etc.) son numerosos los ejemplos de destrucción de cultivos lícitos y proyectos de desarrollo alternativo. Las fumigaciones han alcanzado huertas, estanques y fuentes de agua que supuestamente no son objeto de la política de erradicación aérea, lo que hace poner en duda, o bien la eficacia de las técnicas empleadas o los criterios de selección, que no se detienen ante la destrucción intencional de economías de supervivencia.

PREGUNTA: ¿Cuál es el rol del gobierno estadounidense en el programa de erradicación aérea?

RESPUESTA: El gobierno de los Estados Unidos establece metas de erradicación para la Policía Antinarcóticos; entrena el personal que desarrolla las acciones o contrata personal de empresas privadas para que las ejecuten directamente; La NAS (Narcotics Affairs Section) suministra el herbicida Roundup (ingrediente activo glifosato), así como una determinada cantidad de aeronaves, entrenamiento, y equipo de comunicación, y la policía colombiana se encarga de las aspersiones, controla la operación directamente en las zonas a través de bases con personal de la NAS que sigue la labor de la Policía Antinarcóticos; supervisa los resultados con posterioridad a la operación para constatar los efectos de las fumigaciones; certifica (o no) políticamente cada año la labor cumplida.

PREGUNTA: ¿Cómo se supervisa que el programa de fumigaciones sea seguro para el medio ambiente?

RESPUESTA: En Colombia hay un problema estructural respecto a las auditorías ambientales en la fumigación de cultivos ilícitos: éstas no son independientes y por la naturaleza de la contratación, han resultado siendo en la práctica una defensa a priori de los contratantes. En 25 años de fumigaciones no ha habido nunca una supervisión independiente, por tanto creíble y objetiva. La supervisión debería ser contratada por un órgano de control, como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría o la Contraloría General de la República, y no por la entidad sobre la cual recae la supervisión, en este caso las autoridades antinarcóticos.

PREGUNTA: ¿Qué químicos se están usando en Colombia para la erradicación de cultivos ilícitos?

RESPUESTA: La respuesta del Departamento de Estado a esta pregunta es que el único químico en uso es el glifosato. Respuesta insuficiente puesto que lo que se fumiga no es solamente glifosato sino una formulación que contiene, entre otras cosas, glifosato. Se sabe que el Roundup, formulación comercial registrada por la firma Monsanto, contiene un surfactante polioxietil amina o POEA, sustancia mucho más tóxica que el glifosato, que le confiere al Roundup características toxicológicas muy diferentes al glifosato solo. Desde 1999 se está utilizando una fórmula modificada del Roundup conocida como Roundup Ultra a la cual se le añade además Cosmo-Flux 411F, producto disponible en el mercado colombiano y formado por la mezcla de dos surfactantes. El Cosmoflux 411F incrementa sustancialmente la acción biológica de los agroquímicos, permitiendo mayor acción con menores dosis. También se adiciona el antiespumante Cosmo-In-D. Ha habido así cambios, tanto en la formulación comercial del herbicida como en la mezcla que se prepara para aplicar por vía aérea, decidido arbitrariamente de cara a la realidad institucional y legislativa colombiana.

Por otra parte, a pesar de que es muy poco lo que se sabe todavía sobre los peligros de la introducción de mycoherbicidas en el ecosistema, los EE.UU. han insistido últimamente en el uso de agente biológicos. Con tal fin se desarrolló en laboratorios en los Estados Unidos el hongo Fusarium oxysporum, para ser usado contra la coca. Afortunadamente, las autoridades ambientales de Colombia y de la región andina han adoptado una posición firme de rechazo a esta medida.

PREGUNTA: ¿Existen pruebas de que el glifosato no es nocivo para el medio ambiente?

RESPUESTA: En la medida en que el glifosato mismo no es, en un sentido estricto, el problema, cualquier discusión al respecto es una farsa, pues hace a un lado los interrogantes sobre las formulaciones comerciales. Como se ha señalado antes, el glifosato no se usa puro, y los estudios sobre su seguridad medioambiental son insuficientes si no tiene en cuenta su acción al ser mezclado en las fórmulas comerciales con otros ingredientes sobre los cuales no se da información en las etiquetas. Al seguir usando la palabra "glifosato", eludiendo el nombre de la formulación comercial, se está engañando a la opinión pública y a la sociedad respecto a los potenciales peligros para el medio ambiente y la salud de las personas que reciben los efectos de las fumigaciones. Otro aspecto que descuida mencionar el gobierno estadounidense es el que tiene que ver con la concentración del Roundup asperjado. Sin proveer argumentos técnicos que garanticen su seguridad, y violando todas las recomendaciones hechas en las pruebas técnicas, actualmente se está usando un promedio de 2,7 galones del herbicida glifosato por cada 2,5 acres de coca. Esto equivale a 10 litros/hectárea, una cantidad cuatro veces mayor que la recomendada.

PREGUNTA: ¿Es nocivo el glifosato para el ganado, las aves de corral y otros animales domésticos de la granja?

RESPUESTA: El síntoma más visible del ganado que ha consumido pasturas afectadas por la fumigación es la caída del pelo, particularmente en las novillas de levante y en las terneras. Esto se produce por intoxicaciones leves que desaparecen paulatinamente a medida que el ganado es desplazado a potreros no fumigados. Se han presentado frecuentes casos de abortos en vacas embarazadas afectadas posiblemente por el ruido de los helicópteros que las agita y las hace correr desenfrenadamente. Se ha podido verificar la muerte de aves de corral que han sido alcanzadas por la aspersión o por haber ingerido agua contaminada, así como la muerte de peces en ríos a los que han llegado las fumigaciones, y la muerte de la totalidad de peces criados en estanques que tienen los colonos para el uso cotidiano y para suministrar alimento a los pobladores de las zonas.

PREGUNTA: ¿Es nocivo el glifosato para los seres humanos?

RESPUESTA: El Departamento de Estado asegura que el glifosato es menos dañino que la sal común, la aspirina, la cafeína, la nicotina e inlcuso la vitamina A. Pero los estudios realizados sobre las diferentes formulaciones comerciales que contienen glifosato muestran un panorama muy diferente. En varios países el Roundup está clasificado entre los primeros plaguicidas que causan incidentes de envenenamiento en humanos. La mayoría de estos relacionados con irritaciones dermales y oculares en trabajadores, después de exposición durante la mezcla, cargue o aplicación del producto. También se han reportado náuseas, problemas respiratorios, aumento de la presión sanguínea y reacciones alérgicas. Médicos japoneses han registrado casos de envenenamiento, la mayoría de ellos por ingestión accidental de Roundup, pero también por exposición ocupacional. Los síntomas de envenenamiento agudo pueden incluir dolor gastrointestinal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, exceso de fluido en los pulmones, congestión o disfunción pulmonar, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos y daño o falla renal. Gran parte de esos síntomas han sido padecidos por los indígenas Yanaconas, en el departamento del Cauca, en Colombia, luego de períodos de fumigaciones. Las viviendas de esta comunidad han sido indiscriminadamente fumigadas, afectando particularmente a los niños. La Defensoría del Pueblo en Colombia ha registrado innumerables casos de quejas presentadas por campesinos que han sido fumigados. Y aunque son todavía muchos los interrogantes que se plantean ante el uso de las fórmulas comerciales, particularmente la última que se está aplicando, Roundup Ultra + Cosmoflux, es de anotar que la población de las zonas fumigadas, tanto niños como adultos, han estado presentando recientemente serias afecciones dermales.

PREGUNTA: ¿Puede el glifosato afectar los suelos y evitar el crecimiento de las plantas?

RESPUESTA: La información sobre el movimiento y la persistencia del glifosato en suelos es variada. Se afirma que es casi inmóvil en suelos, permaneciendo en las capas superiores y siendo poco propenso a la percolación y con bajo potencial de escorrentía. No obstante, otras investigaciones han concluido que el glifosato puede ser fácilmente desorbido en algunas clases de suelo, es decir, que se puede soltar de las partículas pudiendo entonces ser muy móvil. Dosis subletales de glifosato arrastradas por el viento (deriva) dañan flores silvestres y pueden afectar algunas especies a más de 20 metros del sitio asperjado.

Los análisis de residuos de glifosato son complejos y costosos, por eso el gobierno de los Estados Unidos no los realiza de manera rutinaria. Pero existen investigaciones que demuestran que el glifosato puede ser tomado por las plantas y movido a las partes que se usan como alimento. Por ejemplo, se ha encontrado glifosato en fresas, moras azules, frambuesas, lechuga, zanahoria y cebada después de su aplicación. Según la Organización Mundial de la Salud, su uso antes de la cosecha de trigo para secar el grano resulta en "residuos significativos" en el grano.

Y una vez más: ¿Por qué el Departamento de Estado no dice nada con respecto al impacto de los otros ingredientes de las fórmulas comerciales en suelos y plantas?

PREGUNTA: ¿Puede contaminar el agua el glifosato fumigado?

RESPUESTA: El glifosato es altamente soluble en agua. De acuerdo con la EPA (Agencia Estadounidense de Protección del Medio Ambiente), puede entrar a sistemas acuáticos por aspersión accidental, por derivas o por escorrentía superficial. Se considera que desaparece rápidamente en el agua como resultado de la absorción a partículas en suspensión, como materia orgánica y mineral, a sedimentos y probablemente por descomposición microbial. Si se acepta que el glifosato se absorbe fácilmente a partículas de suelo, tendrá poco potencial para moverse a contaminar aguas superficiales y subterráneas. Pero si se desorbe o se suelta fácilmente de las partículas de suelo, como ha sido comprobado, la situación cambia. Lo cierto es que en diferentes países se ha encontrado que el glifosato ha contaminado aguas superficiales y subterráneas.

PREGUNTA: ¿Es peligroso el glifosato para el medio ambiente?

RESPUESTA: El glifosato es tóxico para algunos organismos benéficos como avispas parasitoides y otros artrópodos predadores, artrópodos de suelo importantes en su aireación y en la formación de humus. Por otra parte, algunas especies de peces son susceptibles al Roundup, que es unas 30 veces más tóxico para los peces que el glifosato solo. Un estudio con trucha arco iris y tilapia causó en los peces un nado errático y dificultad para respirar. Los cambios de comportamiento alteraron su capacidad de alimentación, migración, y reproducción, y perdieron capacidad de defensa. En cuanto a cómo afecta el glifosato a las aves, un estudio de poblaciones expuestas mostró que aunque el producto es moderadamente tóxico para las aves, los cambios que produce en las plantas afectan a las poblaciones de aves porque ellas dependen de las plantas para alimentarse, protegerse y anidar. Estudios de campo han mostrado que algunas poblaciones de pequeños mamíferos también se han visto afectadas a causa del glifosato por muerte de la vegetación que ellos o sus presas utilizan para alimentarse o protegerse. Un estudio en Nueva Zelanda mostró que el glifosato afecta significativamente al desarrollo y la supervivencia de una de las lombrices más comunes de los suelos agrícolas.

Las fumigaciones afectan severamente uno de los componentes estratégicos del ecosistema amazónico conocido como los cananguchales. Grupos de Palma Canangucha forman como oasis en el Amazonas, en donde habita una enorme variedad de animales y de pájaros. Cada oasis mantiene una fuente permanente de agua alrededor de las palmeras. Muchos cananguchales han sido afectados de manera irreparable por las fumigaciones, cuando el glifosato ha sido transportado en derivas o a través del suelo. Los cananguchales se encuentran situados en puntos bajos del terreno lo que facilita que le lleguen las aguas que bajan de campos cercanos fumigados.

PREGUNTA: Si el glifosato es tan benigno –como lo afirma el Departamento de Estado- entonces, ¿por qué hay tantas quejas sobre su uso en Colombia?

RESPUESTA: El Departamento de Estado dice que no hay fuentes fidedignas sobre las cuales basar argumentos contra el glifosato. Dice que muchas de las quejas vienen de los grupos armados que se financian con la droga. Pero basta con revisar los archivos de la Defensoría del Pueblo en Colombia para comprobar la existencia de numerosas quejas presentadas por individuos o comunidades que han sufrido directamente las consecuencias de las aspersiones. Basta con dar un vistazo a los múltiples estudios y análisis realizados por prestigiosas instituciones científicas colombianas (como la Universidad de los Andes) o extranjeras, cuyos resultados han puesto en evidencia la nocividad de los pesticidas en cuestión. Las fumigaciones y su catastrófico impacto a todos los niveles ha sido tema de numerosos artículos, reportajes, editoriales y comunicados de prensa de los más importantes medios de comunicación de Colombia y el mundo.

PREGUNTA: ¿Cómo se investigan las quejas relacionadas con el glifosato?

RESPUESTA: Desafortunadamente el gobierno colombiano y las instancias encargadas de investigar los casos en los que se han reportado cultivos afectados y problemas de salud no realizan un verdadero trabajo de inspección y estudio. Ello a pesar de que la Defensoría del Pueblo ha manifestado claramente que hay suficientes elementos de duda respecto a las fumigaciones como para iniciar una investigación seria. La Defensoría ha procesado centenares de quejas y ha organizado varias misiones a las zonas para comprobarlas de manera directa e independiente. La Defensoría acaba de publicar el libro "Los Cultivos Ilícitos: Política Mundial y Realidad en Colombia" en el cual se alude de manera explícita a los problemas de salud, particularmente trastornos en la piel, vías respiratorias, vías digestivas, mucosas y ojos de las personas que habitan en las regiones fumigadas. La Defensoría se encuentra actualmente investigando las denuncias de fallecimientos recientes de personas, sucedidos en el Putumayo después de la introducción de la nueva fórmula Roundup Ultra + Cosmoflux. No obstante, los ministerios de salud y medio ambiente y otras instancias oficiales, persisten en mantener una actitud pasiva, insistiendo en que las quejas de la población sirven a los intereses de la insurgencia, calificando en ocasiones a los campesinos como aliados de la guerrilla, e invalidando con esto cualquier argumento e incluso las evidencias de enfermedades.

PREGUNTA: ¿Contribuyen las fumigaciones a la deforestación en Colombia?

RESPUESTA: Un argumento que se esgrime con frecuencia para legitimar las fumigaciones es el de que los cultivos de drogas y su procesamiento afectan el medio ambiente y contribuyen a la deforestación más que las fumigaciones. Y si bien es cierto que tanto el cultivo de drogas como su procesamiento causan graves perjuicios al medio ambiente, eso no hace menos perjudiciales las fumigaciones. Si a los campesinos cocaleros les fumigan sus hectáreas se verán en la necesidad de adentrarse más en la selva para plantar nuevos cultivos. La deforestación y polución que esto trae habrán sido indirectamente motivadas por la fumigación de sus parcelas. Por puras razones de supervivencia, mientras se cuente con la cuenca amazónica como un área potencial de cultivos, cada hectárea que se fumigue será sustituida por otra más selva adentro. Las fumigaciones con químicos desplazan continuamente los cultivos hacia territorios ecológicamente más sensibles, multiplicando la deforestación del Amazonas y de las montañas andinas.

PREGUNTA: ¿Por qué los EEUU no subvencionan programas de desarrollo alternativo en vez de fumigar los cultivos ilícitos?

RESPUESTA: Uno de los argumentos más radicales que esgrimen las autoridades antinarcóticos es que los Estados Unidos no están de acuerdo en financiar programas de desarrollo alternativo en aquellas zonas no controladas por el gobierno colombiano, o donde éste no ejerce su plena soberanía, y este es el caso de las zonas bajo control insurgente. De este modo, el problema de la definición del control territorial como supuesto básico para apoyar el desarrollo alternativo introduce la ayuda norteamericana en el marco del conflicto armado interno. Sin una garantía de control no hay apoyo a este tipo de actividades.

En el modelo norteamericano, la disuasión que representa la fumigación es condición previa para garantizar que el campesino entre en programas alternativos. Este punto de partida no sólo limita los programas alternativos sino que genera un contexto de guerra como condición previa para el desarrollo de los programas sociales y económicos.

Como consecuencia de esta actitud, los programas de alternativas lícitas de la Bota Caucana, los programas de alternativas de Medio y Bajo Caguán, la reforestación promovida como alternativa en diversos puntos del departamento de Nariño y los programas de cultivos alternativos en la zona costera del Pacífico, han resultado gravemente afectados por las fumigaciones aéreas. Ni las fumigaciones, ni mucho menos la guerra, son compatibles con la búsqueda de alternativas legales a los cultivos ilícitos.

PREGUNTA: ¿Afectan las fumigaciones a los pequeños campesinos que no tienen otro medio para ganarse la vida? ¿Afectan a los cultivos, entre ellos los cultivos alternativos?

RESPUESTA: Como respuesta a esta pregunta, el Dpartamento de Estado parte de reconocer que muchos colombianos están pasando por una situación árdua, y luego de lamentarlo dice que éste no es sin embargo un argumento del que pueda valerse nadie para dedicarse a una labor ilegal. El sector agrícola ilegal está en buena parte inscrito en el contexto de una economía de supervivencia. Una parte de esta economía la mueven los grandes narcotraficantes, anónimos te rratenientes ausentes en la zona. La otra parte la constituyen los cultivos de coca y amapola de muchísimos pequeños y medianos campesinos para quienes los cultivos ilícitos son el único medio de vida. Durante la década de los 80 y 90, debido a la caída de los precios de los productos en los mercados internacionales, y a circunstancias particulares del conflicto interno que propiciaron una nueva concentración de tierra (un verdadero proceso de contrarreforma agraria), las condiciones rurales ya bastante precarias se deterioraron aún más. Masas de campesinos desplazados por la miseria o por el conflicto militar y obligados a buscar alternativas económicas, encontraron refugio en la producción agrícola ilícita. Las fumigaciones destruyen esta red de supervivencia y seguridad. Esto quedó demostrado en julio y septiembre de 1996, cuando después de una intensa campaña de fumigación, 240 mil campesinos cocaleros se movilizaron en protesta.

Las fumigaciones destruyen indiscriminadamente las pocas tentativas serias que existen para proveer alternativas legales a los campesinos cocaleros a través de programas de desarrollo alternativo. Junto con las hectáreas de coca, también sus cultivos legales, su casa y su familia le son fumigados al campesino. Hay muchísimos testimonios de casos de destrucción física de proyectos de desarrollo alternativo causados por fumigaciones. Fuera del daño material, esta política elimina completamente cualquier posibilidad de alcanzar un clima de confianza y cooperación con las comunidades que participan, algo necesario para la buena implementación de los programas de desarrollo. Con lo cual se evidencia que fumigación y desarrollo alternativo son dos estrategias simplemente incompatibles.