Pescadores brasileños responsabilizan a gigante siderúrgico por "masacre ambiental"

TNI
Mayo 2008

"Estoy aquí para denunciar la masacre y la destrucción ambiental que está cometiendo la empresa Thyssen Krupp en la Bahía de Sepetiba", dijo a Radio Mundo Real el pescador Luis Carlos Da Silva, que desde hace cuarenta años trabaja en esa zona de Brasil, ahora amenazada por el gigante siderúrgico de capitales alemanes.

El representante de los pescadores estima que son aproximadamente 43 mil las personas afectadas por la actividad del conglomerado Compañía Siderúrgica del Atlántico (CSA), que conforman la empresa alemana y la privatizada Compañía Vale do Rio Doce (CVRD).

La denuncia fue pr

"Estoy aquí para denunciar la masacre y la destrucción ambiental que está cometiendo la empresa Thyssen Krupp en la Bahía de Sepetiba", dijo a Radio Mundo Real el pescador Luis Carlos Da Silva, que desde hace cuarenta años trabaja en esa zona de Brasil, ahora amenazada por el gigante siderúrgico de capitales alemanes.

El representante de los pescadores estima que son aproximadamente 43 mil las personas afectadas por la actividad del conglomerado Compañía Siderúrgica del Atlántico (CSA), que conforman la empresa alemana y la privatizada Compañía Vale do Rio Doce (CVRD).

La denuncia fue presentada ante el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), que mañana dará a conocer sus resoluciones en más de veinte casos, por el Instituto de Políticas Alternativas para el Cono Sur (PACS); la Asociación de Pescadores Artesanales de la Bahía de Sepetiba y el Foro de Medio Ambiente y Calidad de Vida del Pueblo Trabajador de la Zona Oeste y la Bahía de Sepetiba.

Las organizaciones sociales se oponen a la construcción de una mega usina siderúrgica –complementada por una terminal portuaria- que fue proyectada como una boca de salida para la exportación de 4,8 millones de toneladas de acero en placa al año, en su totalidad hacia Europa y América del Norte.

Según denunciaron ante el Tribunal de Lima, la instalación del consorcio implica la destrucción ambiental de la bahía y el desmantelamiento de una extensa área de manglares, que paradójicamente es considerada por la legislación brasileña como Área de Protección Permanente.

De todas formas, lo más preocupante de la denuncia de los pescadores artesanales es el vertimiento al espejo de agua de la bahía de un lodo contaminado con metales pesados, proveniente de dragados altamente impactantes que están formando islas de sedimentos en la desembocadura de los ríos que afluyen a esa bahía.

Asimismo, se denunció la obturación de ríos y canales con placas de hierro, inutilizando lugares de pesca que vienen siendo empleados desde hace más de 200 años por los pescadores artesanales.

"Estos hechos han afectado varios derechos fundamentales de las comunidades que viven de la bahía. No solamente el derecho al trabajo, sino asimismo a la libre circulación, dado que esas obstrucciones impiden a los habitantes de la zona ir y venir a través del espejo de agua", afirmaron en en escrito que se presentó ante los jueves.

El dirigente Luis Carlos Da Silva afirmó que los pescadores comenzaron a sufrir enfermedades crónicas, y que incluso varios de ellos han muerto. "Este es un caso de destrucción del mar. La construcción del puerto dificultará el tránsito de los barcos de los pescadores. Todo esto sucede con la complicidad de los gobiernos federal, municipal y estadual, que están del lado de la multinacional", señaló.

En el documento que por estas horas analiza el TPP, se dice que el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva "ha permanecido sordo" a las advertencias bajo el argumento de que se trata de la mayor inversión privada en Brasil y que significará la creación de puestos de trabajo.

Radio Mundo Real