Los caminos del narcotráfico

2 Agosto 2008
Aída Palau y Eduardo Febbro
Más allá de las conclusiones de la cumbre de Cartagena consagrada a la lucha contra el narcotráfico conviene preguntarse cuáles son sus orígenes, sus rutas de tránsito, los Estados más vulnerables y la forma en que gigantescas sumas de dinero se licuan en los circuitos financieros legales.

Submarinos artesanales hechos con ingeniería rusa descubiertos con cocaína en México, nuevas rutas de la droga a través de Haití y República Dominicana, aumento del consumo, incremento de los cultivos, proliferación de las mafias que gestionan el narcotráfico o ocupación del espacio político por los actores del trafico de drogas: nunca como hoy el narcotráfico había llegado a niveles tan alarmantes.

Los volúmenes cada vez más crecientes del tráfico de drogas fluyen a la par de los discursos enérgicos y su objetivo más repetido: la guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, a juzgar por las cifras y las transacciones financieras, esta guerra es, para muchos especialistas, una guerra perdida.

Más allá de las conclusiones de la cumbre de Cartagena consagrada a la lucha contra el narcotráfico conviene preguntarse cuáles son sus orígenes, sus rutas de tránsito, los Estados más vulnerables y la forma en que gigantescas sumas de dinero se licúan en los circuitos financieros legales sin que, jamás, bancos u operadores financieros sean molestados.

La cumbre de Cartagena buscó fortalecer la cooperación y coordinación para enfrentar el problema mundial de las drogas con una filosofía común: sólo una acción conjunta y decidida de todos los Estados permitirá debilitar el flagelo que "pone en riesgo la gobernabilidad y la democracia en los países de la región", según señala la convocatoria. Hace 18 años, cuando se celebró la primera cumbre regional dedicada al narcotráfico, este fenómeno regional parecía circunscribirse a tres países productores y a un consumidor: Bolivia, Perú, Colombia y Estados Unidos. Hoy, las cosas han cambiado.

Ricardo Soberón, especialista peruano del narcotráfico, describió a RFI los volúmenes de producción -casi mil toneladas al año salen de los Andes-, las rutas de la droga y sus destinos finales.
¿Pero quiénes son, en esa producción y esos caminos, los actores centrales de este tráfico monumental ? Adrián Bonilla, especialista ecuatoriano, autor del libro La Economía Política del Narcotráfico, resumió a RFI la multiplicidad de los actores que intervienen en las redes.

Los protagonistas centrales del narcotráfico no improvisan sino que actúan con principios metódicos que Ricardo Soberón sintetizó a RFIn (escuchar audio). A su vez, las mafias del narcotráfico manejan circuitos complejos en donde, como ya lo señalaron los expertos citados, intervienen varios territorios y organizaciones.
Expertos, responsables policiales u hombres políticos reconocen al unísono que poco se ha avanzado en esa guerra contra el narcotráfico.

Con ese horizonte como perspectiva, Estados Unidos y Colombia pactaron el Plan Colombia, que era inicialmente una estrategia para combatir a los traficantes organizados, pero que luego se amplió a la lucha contra los grupos armados ilegales. Mediante ese plan, al que se oponen con vigor los gobiernos de Venezuela y Ecuador por considerarlo una injerencia de Estados Unidos en la región, Washington ha destinado al menos 4.300 millones de dólares. Pero la inversión no ha sido suficiente.

En su informe de junio pasado la ONU determinó que en Colombia el cultivo de coca aumentó 27% el año pasado. Los esfuerzos conjuntos tampoco evitaron que los tentáculos del narcotráfico hayan desconocido cualquier frontera y afecten a casi todos los países de la región, especialmente a México, que vive ahora un fenómeno de violencia similar al que tuvo Colombia en las dos últimas décadas.

A esto se agrega que el Congreso estadounidense aprobó, el 27 de junio, la Iniciativa Mérida, -una especie de Plan Colombia- que prevé 1. 600 millones de dólares de ayuda en tres años para la lucha antidroga en México, Centroamérica y el Caribe. Ricardo Soberón opina que los Estados carecen de recursos para erradicar el narcotráfico.

La impunidad de los circuitos financieros

¿Cómo se puede definir esa estrategia que algunos llaman guerra y otros un simple maquillaje que no detiene la explosión tentacular del narcotráfico? El especialista Carlos Fazio desarrolló con RFI una tesis compartida por otros expertos: hablar de guerra contra el narcotráfico es un error. A este respecto, Ricardo Vargas observa que, hasta ahora, todas las políticas elaboradas han fracaso.

¿Qué metodología puede entonces aplicarse contra este pulpo que gana y gana territorios. Según Adrián Bonilla, el combate contra el narcotráfico exige que se vuelvan a plantear las formas de enfrentarlo. La metodología del combate ha dado pocos frutos, tanto más cuanto que, como lo resalta Ricardo Vargas, el narcotráfico ha criminalizado a los Estados y a los actores políticos.

Las cumbres, los pronunciamientos, las polifónicas medidas aplicadas, el Plan Colombia, el Plan Mérida, la erradicación de los cultivos, todos estos dispositivos visibles comparten un olvido común: uno de los actores decisivo del narcotráfico opera con las manos libres…

¿Quién es? Ricardo Soberón lo identifica como “el dilema de los circuitos financieros”. Efectivamente, el sistema financiero internacional, los bancos, así como los numerosos circuitos que permiten el blanqueo de dinero escapan a todo control, a toda supervisión. Carlos Fazio resalta a este respecto que “el producto más alto de las ganancias del narcotráfico se queda en los bancos”. Sin embargo, esos organismos no suelen ser objeto de un decidido empeño oficial.

Sobre los autores

Ricardo Soberon

Ricardo Soberón Garrido, miembro del equipo de Drogas y Democracia del TNI, es un abogado peruano especializado en el análisis del fenómeno del tráfico de drogas y las políticas de lucha contra los estupefacientes en la región andina.

Ricardo Vargas

Ricardo Vargas Meza es sociólogo. Estudió la Maestría en Filosofía Social de la Universidad Nacional de Colombia. Es autor, entre otros textos, de Fumigación y Conflicto: Política Antidrogas y deslegitimación del Estado en Colombia (Tercer Mundo, TNI y Acción Andina, diciembre de 1999); Drogas, Conflicto Armado y Desarrollo Alternativo (Acción Andina Colombia, junio de 2003, Bogotá); Narcotráfico, guerra y política antidrogas (Acción Andina Colombia, Novib - Oxfam The Netherlands, junio de 2005); Desarrollo Alternativo en Colombia y Participación Social: Propuestas hacia un cambio de estrategia (DIAL, septiembre de 2010, Bogotá).

Ha sido colaborador en artículos para diversos textos y revistas, editadas tanto en Colombia como a nivel internacional. También se desempeña como consultor internacional en temas de desarrollo, ilegalidades y seguridad.

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