Continúan las aventuras del Mississippi

Julio 2008

Nosotros (Huck y Tom -- Saul y Marvin) nos detuvimos en Vicksburg, 26,000 habitantes, lugar de las más grandes batallas de lal Guerra Civil. Imagínense pararse en el techo de la Hostería Cedar Grove, una "mansión conservada". Hace ciento cincuenta y cinco años, el General William T. Sherman supuestamente utilizó el lugar para observar el río desde donde las cañoneras de la Unión bombardearon la ciudad. El General Grant ordenó el sitio para evitar que llegaran alimentos. Funcionó.

Nosotros (Huck y Tom -- Saul y Marvin) nos detuvimos en Vicksburg, 26,000 habitantes, lugar de las más grandes batallas de lal Guerra Civil. Imagínense pararse en el techo de la Hostería Cedar Grove, una "mansión conservada". Hace ciento cincuenta y cinco años, el General William T. Sherman supuestamente utilizó el lugar para observar el río desde donde las cañoneras de la Unión bombardearon la ciudad. El General Grant ordenó el sitio para evitar que llegaran alimentos. Funcionó. El 4 de Julio, después de una batalla de mes y medio y enfrentado a la hambruna, el general rebelde John Pemberton se rindió. Los confederados intransigentes nunca lo perdonaron.

Después de la batalla de Vicksburg, los ejércitos de Lincoln controlaban el río Mississippi. Un día antes Robert E. Lee había aceptado la derrota en Gettysburg. Ni una sola gota de sangre de la Guerra Civil queda en la hostería de alto nivel, pero un mito popular asegura que en su interior aún está incrustada una bala de cañón.

La mansión fue propiedad de John Alexander Klein, banquero y magnate de la madera y el algodón que compró chimeneas de mármol en Italia y las envió a su casa de Mississippi, junto con lámparas francesas de gas, cristalería de Bohemia, espejos fileteados en oro y antiguos relojes y cuadros que cuelgan en toda la hostería.

La esposa de Klein estaba emparentada con el General Sherman. Los lazos familiares aparentemente la convencieron para permitirle a la Unión usar su casa como hospital. La elite pro-sureña la despreció por siempre.

Respiramos la trivia de la historia sureña con el aire húmedo de junio en los soñolientos vecindarios de Vicksburg. En 2007, la tasa oficial de desempleo era de casi 8,5%. El 60% de la población de Vicksburg es negra, entre la cual el desempleo era mayor que entre los blancos. El ingreso promedio familiar era de $28 000, es decir, $6 000 menos que el promedio estatal. Pero las viejas casas "conservadas" se veían señoriales.

Continuamos hacia el Sur de manera paralela al Río que fluía suavemente. Los pueblos de Iowa sufrieron grandes inundaciones, pero no vimos cerdos muertos o mazorcas de maíz flotando en la corriente.

En Port Gibson, Mississippi, nos detuvimos para filmar una mano sobredorada en lo alto del campanario de la Primera Iglesia Presbiteriana. Dentro de la imponente estructura los candelarios que alumbran los oficios fueron supuestamente comprados o robados del barco de vapor Robert E. Lee --"nunca llegaba a tiempo", cantó Tom Lehrer.

La gente que pasaba en auto observaba a dos personas mayores con una cámara, parados en el intenso calor y humedad mientras trataban de capturar la mejor luz sobre el brillante objeto en la altura.

¿Cómo responder?

¿No han visto nunca a cineastas yanquis?

El "histórico" Port Gibson tiene un ingreso promedio familiar aún menor que Vicksburg. Desde allí viajamos por el Camino de Natchez, la vía de 400 millas --antiguamente un sendero--que utilizaron los indios para viajar de lo que se convertiría en Nashville a Natchez, que también enlaza los ríos Cumberland, Tennessee y Mississippi. Supuestamente los indios también mostraron la ruta a los "exploradores" que lo convirtieron en una vía del comercio a fines del siglo 18.

Una carretera bucólica ha reemplazado el estrecho sendero de caballos, igual que el río Mississippi ha reemplazado el Camino de Natchez como la ruta comercial eficiente para llevar productos río abajo. No vimos trazas de las legendarias pandillas criminales como las de John Murrell y Samuel Mason, que antiguamente asaltaban a los viajeros en el camino.

Al cruzar el Mississippi hacia Luisiana, observamos ansiosamente como si el río pudiera decirnos si la inundación que estaba arrasando los estados norteños tenía la intención de ir al Sur. La batalla contra la Naturaleza --llamada ahora Calentamiento Global o Cambio Climático-- no comenzó en este siglo.

En 1927, la inundación del Mississippi cambió la demografía de parte del país, según John M. Barry. (Marea en ascenso: La gran inundación del Mississippi de 1927 y cómo cambió a Estados Unidos, 1997)

En otoño e invierno de 1926, los estados del Medio Oeste fueron empapados con grandes lluvias y luego por tormentas de nieve. Para abril de 1927, el Mississippi comenzó a subir con su nuevo abastecimiento de agua. La Comisión del Río Mississippi reforzó los diques existentes y cerró el desagüe natural del Mississippi, el río Atchafalaya. Poco más arriba de Greenville, Mississippi, donde los diques habían resistido anteriores subidas del nivel del río, 100 pies de agua los sumergieron y todo los alrededores, incluyendo los árboles más altos.

La inundación en el delta del Mississippi obligó a las personas a evacuarse --algunas de ellas para siempre. Barry calcula que para "principios de 1928, el éxodo de negros del condado Washington, y probablemente el resto del delta, llego al 50 por ciento". Una nueva clase de hacendados emergió con su consiguiente poder político y actitudes de supremacía blanca.

En Nueva Orleáns, la elite bancaria --los mejores y más inteligentes--decidieron dinamitar los diques de la ciudad, lo cual predijeron que protegería el comercio de la ciudad. Después de la inundación de 1922, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército recomendó a estos importantes personajes que hicieran un hueco en el dique para salvar el centro comercial.

La dinamita estalló. Las inundaciones subsiguientes cubrieron la ciudad, así como los distritos cercanos. Unos pocos ingenieros habían pronosticado la devastación, pero sus voces no fueron escuchadas.

Las consecuencias de las inundaciones produjeron no solo un éxodo negro, sino una nueva plantocracia en Mississippi. El poder de la vieja camarilla bancaria de Luisiana decayó y surgió Huey Long (). La Naturaleza en la forma de una gran inundación dictó cambios en la demografía y la política.

Para 1927 algunos ingenieros comprendieron (¿recuerdan a Moby Dick?) que el hombre no puede dominar al río. FEMA, por su propio nombre, reconoce ese hecho evidente. Pero la incompetencia de sus funcionarios después de las catástrofes del huracán Katrina en 2005 también fue un reto para la capacidad del gobierno para manejar las secuelas del desastre.

El Cuerpo de Ingeniero "protege" ahora al delta del Mississippi con el "Proyecto Inundación".

Construyeron varias salidas como aliviaderos para el río furioso --como vías de emergencia para camiones donde los semi-remolques con frenos defectuosos pueden decidirse por un camino cuesta arriba en una sección cuesta abajo de carretera.

El Cuerpo aprendió del fracaso de 1927 a dividir el río inundado entre el Atchafalaya y el Mississippi. Pero no tenían suficiente dinero para hacer el trabajo de seguridad ni pueden predecir el comportamiento del Atchafalaya, el cual tiene una ruta más directa hacia el Golfo que el Mississippi.

Exploramos las márgenes del Atchafalaya y tomamos nota del cartel que indica el lugar del Proyecto Río, el cual el Cuerpo asegura que evitó que el Atchafalaya se uniera con el Mississippi y de esa manera "salvó" a Nueva Orleáns durante la inundación de 1948.

Nos detuvimos en el área de camping en las márgenes del Atchaflaya, en las afueras de Krotz Springs, y conocimos a Tony, su sabueso y su amigo Kyle, un soldador desempleado. Tony se burló de Bush "que bota el dinero en Irak" mientras que las estructuras que deben detener los furiosos ríos siguen sin reparación. Nos habló de los horrores poco comentados de Katrina. Descubrimos --léanlo la próxima semana-- que abundó la incompetencia, la ignorancia, la negligencia y la estupidez, pero hubo comportamiento aún peor que involucró a la policía de Nueva Orleáns --saqueos y asesinatos.

Cuando Tony se marchó con su sabueso, Kyle nos pidió que lo lleváramos al pueblo a comprar algo de comida --tres cartones de 12 cervezas. Nos mostró la gran refinería en las afueras de la ciudad donde él sufrió varios accidentes y lo despidieron. Fuimos a Beaux Bridge, cerca de Lafayette, Luisiana, cenamos en Prejean's, escuchamos a un inaudible grupo musical Cajun mientras masticábamos boudin (generalmente cerdo, salchicha y arroz) de cocodrilo, berenjena rellena (con langostinos) y etouffée de langostinos --salsa que contiene harina, mantequilla, cebolla, chile cayena y lascas de limón.

Con nuestros estómagos recubiertos de Tums, nos dirigimos a Nueva Orleáns, vía donde miramos pasmados la Iglesia de San Martín de Tours, la parroquia más antigua del sudoeste de Luisiana. Martín, un caballero húngaro, vio a un mendigo, se compadeció de él y esa noche experimentó una epifanía. El mendigo era Cristo. Basándose en esa revelación, Martín cambió de carrera, de caballero a sacerdote, llego a ser obispo y fue canonizado.

La pequeña estatua en el púlpito, según nos dijo Jerry Dohmann Jr., el hácelo todo de la iglesia, provocó que una sacerdote de Nueva York fuera despedido de la parroquia. A él no le gustaba la estatuilla y ordenó que la quitaran. "Ese neoyorquino no duro mucho aquí.", se jactó Jerry con aire de suficiencia.

Henry Wadsworth Longfellow escribió acerca de St. Martinville, nos informó un cartel histórico. Vemos el magnífico roble donde Evangeline ( ) esperó inútilmente por su amado. En 1928, Huey Long dio un importante discurso de campaña electoral en St. Martinville, bajo ese triste árbol.

"¿Dónde están las escuelas que ustedes han esperado que sus hijos tengan, que nunca han llegado?", preguntó Long, "¿los caminos... que no están más cerca ahora que antes?"

"Evangeline derramó lágrimas amargas en su desilusión", concluyó, "pero duraron solo una vida. Las lágrimas de ustedes en este país, alrededor de este roble, han durado generaciones."

En Nueva Orleáns, decenas de miles continúan llorando su desilusión. Al igual que el amante de Evangeline, su gobierno aún no ha aparecido --a no ser como adversario. (Lea más acerca de esto la próxima semana.)


Saul Landau es miembro del Institute for Policy Studies e investigador asociado del Transnational Institute. Es autor de Un mundo de Bush y de Botox y realizador deAquí no jugamos golf.

En 1928, Huey Long fue elegido gobernador del estado. Su programa para el gasto público se oponía tanto al de sus adversarios políticos que éstos iniciaron un proceso de acusaciones en 1929. El fracaso de estas denuncias reforzó la posición de Long, quien asumió poderes casi dictatoriales. En 1935 Long, entonces senador de Estados Unidos, que dominaba el panorama político de Luisiana, fue asesinado. (Nota del Traductor)

Realizador, periodista y escritor

Saul Landau, investigador sénior y ex director del TNI (1976), es un renombrado realizador, periodista y escritor. Landau escribe una columna semanal sobre política nacional y exterior de los Estados Unidos y ha producido más de cuarenta película sobre cuestiones sociales, políticas, históricas y de derechos humanos.

Sauld ha escrito 14 libros; el último, se titula A Bush and Botox World (Counterpunch, 2007). Obtuvo el premio Edgar Allen Poe Award por Assassination on Embassy Row, un informe sobre sobre el asesinato en 1976 del embajador chileno Orlando Letelier y su compañera, Ronni Moffitt.

Es catedrático honorario en la Universidad Estatal de California en Pomona. Gore Vidal afirma que "Saul Landau es un hombre del que encanta robar ideas".