| |
Después de la retirada de Gaza
territorio. Mariano Aguirre Fride Comment, September 2005
English
La retirada de las fuerzas de seguridad y los colonos de la franja de Gaza en agosto pasado abre una serie de dudas acerca del futuro de la Hoja de Ruta, la capacidad de las autoridades palestinas de controlar ese territorio y, en el medio plazo, si habrá posibilidades de alcanzar un acuerdo para que se cree un Estado palestino viable.
La retirada de las fuerzas de seguridad y de los 8.500 colonos israelíes del territorio de Gaza se realizó durante el mes de agosto pasado con gran eficacia por parte el gobierno de Ariel Sharon y sin que se produjeran incidentes desde el lado palestino. Dos interrogantes se plantean ahora: si continuará algún tipo de negociación entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) acerca del territorio ocupado de Cisjordania, y la situación política y económica de Gaza.
El primer ministro Ariel Sharon anunció unilateralmente hace 20 meses que devolvería a los palestinos este territorio que su país controla desde la guerra de 1967. Su gobierno ha usado el concepto de desenganche porque niega que hubiese una ocupación del La propuesta sobre Gaza fue aprobada en el Parlamento Israelí, Knesset, el 26 de octubre de 2004 por 67 votos a favor y 45 en contra. Sharon logró el apoyo de los laboristas, de parte del Likud y el de los partidos laicos Shinui y Yahad, así como el de algunos de los diputados árabes. El resto del Likud, Unión Nacional (ultraderecha), el Partido Religioso y el Shas votaron en contra. Los ultra ortodoxos y los otros representantes árabes se abstuvieron. (1)
La fractura que produjo el plan de retirada se evidenció en el Likud, el partido de Sharon, que votó en contra del plan en un referéndum interno en mayo de 2004. Los miembros más a la derecha del Partido, como el ex Primer Ministro y ex ministro de finanzas Benjamin Netanyahu, temen que Israel siga una dinámica que escape a su control y termine en la creación de un Estado palestino soberano. La presión de Netanyahu puede empujar tanto a Sharon como al conjunto del Likud hacia políticas más duras hacia los palestinos, y limitar cualquier futura negociación. (2)
En Gaza, una estrecha franja de 45 km de largo, altamente contaminada, viven 1.4 millones de palestinos. De ellos, 965.645 son refugiados y 471.555 se hacinan en ocho campos, que en realidad son barriadas pobres, gestionados por Naciones Unidas. (3) Esta
situación de refugiados palestinos en su propia tierra se remonta a la guerra árabe-israelí de 1948-49, cuando huyeron de sus casas que estaban situadas en zonas que ahora controla Israel. (4) La situación ha empeorado en infraestructura, particularmente en vivienda, sanidad, educación, alcantarillado y electricidad tras las ofensivas de castigo realizadas por Israel, en particular la denominada "Escudo Avanzado" en 2004. (5)
La situación de Gaza
Los colonos, que vivían en casas confortables, protegidos por cercas electrónicas y fuerzas de seguridad, desarrollaron una infraestructura agrícola que empleaba a 3.500 palestinos y producía el 15% de las exportaciones israelíes, mayoritariamente destinadas a Europa. Una de las mayores preocupaciones de los palestinos y de la Unión Europea es que Israel deje fuera a Gaza de los acuerdos de libre comercio que rigen actualmente. (6)
Después de la retirada se abren muchas dudas. No se sabe si será controlada por la Autoridad Palestina o por Hamás ni qué prerrogativas se guardará Israel. Los palestinos no conocen tampoco qué sistema legal les regulará. El gobierno de Sharon ha indicado que controlará el espacio aéreo, el marítimo y las fronteras, lo que implica decidir qué pasos o check points abre y cierra. O sea, que no queda claro si se permitirá un libre tránsito entre Gaza y Cisjordania. Tampoco qué sistema de identificación tendrán los palestinos.
Henry Siegman, del Council on Foreign Relations, que dirigió con el ex primer ministro francés Michel Rocard un grupo de trabajo sobre las instituciones palestinas, indica que "si Israel no permite la apertura de las fronteras de Gaza al movimiento de personas y bienes hacia Cisjordania y hacia el resto de las fronteras internacionales, y bloquea la reapertura del aeropuerto, entonces la zona se convertirá en una gran prisión y la experiencia económica será desastrosa". (7)
Ni Israel ni la Autoridad Palestina han tenido en consideración las ideas que circularon, como la del grupo de trabajo coordinado por el ex ministro laborista Shlomo Ben-Ami que propuso la creación de una Autoridad Palestina Transitoria para garantizar que Gaza no se convirtiese en un centro de Hamás. A la vez, Israel debía dar garantías de viabilidad a la franja. (8) Ahora, la UE y Japón, entre otros donantes, comienzan a dar sus ayudas para fortalecer Gaza y evitar que se convierta en un santuario de grupos radicales.
Las medidas restrictivas y la falta de claridad debilitan al gobierno palestino de
Mahamoud Abbas y favorecen en el medio y largo plazo a Hamás. Esos beneficios se podrían verse materializados en las elecciones para el Consejo Legislativo de la Autoridad Palestina que se celebrarán el próximo enero. Las elecciones municipales del 4 de mayo de 2005 fueron un avance en la estrategia de Hamás para obtener poder político, después de haber obtenido resultados importantes el año anterior. La retirada de Gaza es interpretada por Hamás como un triunfo de su estrategia violenta y un fracaso de la vía diplomática de la ANP.
Desde la muerte de Arafat se ha hecho más notable la crisis del movimiento de liberación nacional Al Fatah y el ascenso de un doble poder: el moderado del Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahamoud Abbas, y el radical de Hamás y la Yihad Islámica. El presidente Abbas tiene que combinar tres objetivos: lograr que Hamás y la Yihad Islámica mantengan el alto el fuego que acordó en febrero con Israel; reactivar el proceso de paz; lograr el apoyo de Estados Unidos, la UE y la ONU frente a Israel para continuar y ampliar las negociaciones. Washington avanza en la línea de Sharon, la Unión Europea quiere que la retirada de Gaza sea parte de la Hoja de Ruta (auspiciada por EEUU, la UE, la ONU y Rusia), y la ONU es un actor secundario en el proceso.
El futuro de las negociaciones
Diversos analistas consideran que la retirada está vinculada a la construcción de nuevos asentamientos en el territorio en litigio de Cisjordania (el denominado West Bank) y a que Sharon quiere acabar con el contexto histórico de la ocupación, las resoluciones de la ONU y la Hoja de Ruta. La construcción de un muro de metal y cemento separaría, en los hechos, las tierras que Israel piensa controlar definitivamente, y los limitados espacios que dejará a los palestinos. (9)
La construcción del muro en Cisjordania forma parte de la política de "paz con
separación". (10) Esta "valla de seguridad", como se la denomina en Israel, estará finalizada en 2006. Israel plantea que es un instrumento para su legítima defensa frente a los ataques terroristas. Su recorrido no sigue la denominada Línea Verde (frontera previa a la guerra de 1967 y reconocida por el derecho internacional) sino que se adentra en Cisjordania y confisca de facto numerosas tierras palestinas. Además, destruye las infraestructuras existentes, separa a los pueblos de sus tierras y deja a miles de familias desposeídas de sus derechos a la libre circulación, educación, salud, propiedad, trabajo y alimentación. (11)
Harvey Morris, corresponsal del Financial Times, indica que Sharon ha dado la vuelta al argumento que había guiado las negociaciones por más de una década basadas en "paz por territorio y seguridad" y en estrechar los vínculos entre israelíes y palestinos. Se distanció, igualmente, del principio que guió las negociaciones durante décadas y que inspiró la Iniciativa de Ginebra lanzada por políticos israelíes y palestinos, y grupos de la sociedad civil en 2003. (12) De este modo, aisló al fallecido Presidente Yaser Arafat, inició la construcción del Muro, anunció la retirada de Gaza y puso a la seguridad por delante. (13)
El presidente George Bush le dio su apoyo en 2004 al manifestar que dados los hechos
consumados, "no es realista" que como producto de negociaciones se vuelva a las fronteras marcadas en el armisticio de 1949. La estrategia de atentados suicidas ayudó considerablemente. Dado que para muchos israelíes no hay con quien negociar, no queda más remedio que la separación, adoptar medidas unilaterales y usar la fuerza, incluyendo los asesinatos selectivos de líderes de Hamás.
En este contexto, Sharon podría unilateralmente reafirmar el control y soberanía de Israel sobre la mayor parte de Cisjordania, dejándoles a los palestinos la franja de Gaza y unas pequeñas zonas en Cisjordania de donde también esta evacuando a los colonos.
Neve Gordon, de la Universidad Ben Gurion, considera que Israel continuará con una política unilateral y que conectará entre sí a los asentamientos de Maaleh Edumim, Gush Etzion y Ariel. Esto supondrá dejar a los palestinos con un territorio discontinuo sobre el cual eventualmente levantar su Estado. "Israel, dice, no piensa discutir dos de los aspectos más fundamentales de la ocupación –Jerusalén Este y los grandes bloques de asentamientos israelíes- e impondrá su plan a los palestinos". (14).
Por su parte, Marwan Bishara, de la Universidad Norteamericana de París, escribe que, como buen general, Sharon sabe que puede hacer una concesión táctica para ganar estratégicamente. De este modo, "se retira de Gaza a fin de imponer su proyecto sobre un territorio diez veces mayor, Cisjordania y Jerusalén". (15) Y el presidente del partido israelí Yahad, Yossi Beilin, ha indicado que con la retirada, el Primer Ministro "quitará a Israel el problema de un millón de palestinos, reforzará el control sobre Cisjordania, y podrá continuar construyendo asentamientos ahí sin tener que ocuparse de dos temas que han sido sensibles durante décadas: el futuro de Jerusalén, y la cuestión de los refugiados". (16)
Sharon y el Estado palestino
En 2003 Sharon tenía presiones de la comunidad internacional y de sectores empresariales para reiniciar negociaciones que condujeran a una paz negociada. Dentro y fuera del gobierno se comenzó a agitar el fantasma del crecimiento demográfico palestino, mucho mayor que el israelí, y el escenario de pesadilla de que en una década la mayoría palestina podría demandar un Estado binacional, lo que supondría el fin del Estado judío puro. Paradójicamente, Sharon tiene en su mano la carta de crear unilateralmente un Estado palestino.
En efecto, tanto si en el largo plazo crece la presión a favor de un Estado binacional, como si en el corto plazo los palestinos y potencias extranjeras pidiesen una intervención internacional para mantener la estabilidad en Gaza, entonces Israel podría declarar que esta franja de territorio puede ser la base del nuevo Estado. (17) Si una parte de los palestinos aceptaran la idea se iniciaría una negociación y, seguramente, divisiones entre las fuerzas políticas de Palestina. Precisamente, la sospecha de los sectores radicales palestinos es que el Presidente Abbas pueda ceder y aceptar un estado palestino tutelado y la legitimación de la ocupación de Israel en los territorios ocupados.
La retirada de Gaza permitirá a Sharon argumentar que dio a los palestinos una tierra para gestionar pero que no supieron hacerlo. En conclusión, que será imposible continuar con la denominada Hoja de Ruta impulsada por el Cuarteto (EEUU, la UE, Rusia y la ONU). Confirmando esta hipótesis, Dov Weisglass, consejero de Sharon, indicó en 2004 que la entrega Gaza serviría para salvar la presencia israelí en Cisjordania y reafirmó este argumento recientemente, indicando que el gobierno Sharon está escribiendo el guión sobre lo que ocurre, impidiendo todo tipo de presiones externas y poniendo una fuerte presión sobre los palestinos para aceptar condiciones unilaterales: "El plan de desenganche es la protección para la secuencia principal. Es la botella de formol dentro la cual se sitúa la fórmula del Presidente Sharon de modo que ésta se preserve durante un largo tiempo. El desenganche es realmente el formol. Es lo que provee la cantidad de formol que se precisa para que no haya un proceso político con los palestinos". (18)
Israel podría optar en el futuro por un largo proceso de negociaciones sin un final claro, siguiendo los errores del modelo de Oslo, que irritaría a los sectores palestinos radicales a la vez que restaría poder a los moderados. El escenario desde la perspectiva palestina es muy peligroso: si los moderados aceptan un Estado débil y fragmentado se arriesgan a una guerra civil. Y tampoco Israel tendría paz. Pero si ni los moderados con su pragmatismo, ni los radicales con su mezcla de violencia con electoralismo obtienen nada, entonces ni la sociedad israelí ni la palestina podrán tener estabilidad. En consecuencia, otra opción para Israel es asumir que después de Gaza es preciso ocuparse de todas las cuestiones que siguen pendientes, y dar un salto hacia adelante que primero fije los grandes términos de un acuerdo que permita que los palestinos cuenten con un Estado viable y, después, se negocien los detalles. (19)
El autor agradece la colaboración de Covadonga Morales-Bertrand en la elaboración de este artículo.
References
1. Este debate se puede seguir a diario en las páginas del principal periódico israelí, Haaretz.
2. "A question of timing", The Economist, 3 de septiembre, 2005, p. 39.
3. Sobre la situación interna en Gaza ver: "Gaza Agonistes", MERIP 218, Spring 2001.
4. Kimberley Kelly and Thomas Homer-Dixon, "Environmental Scarcity and Violent Conflict: The Case of Gaza", American Association for the Advancement of Science and University of Toronto, 1995.
5. United Nations Office for the Coordination of Humanitarian Affairs (UNCHA), "Preliminary Humanitarian Situation Report. Operation Forward Shield", 20 de agosto de 2004.
6. Harvey Morris, "Mandelson urges Israel to retain Gaza free trade deal", Financial Times, 22 de mayo, 2005.
7. Henry Siegman, "Israel's Leaders are Now Freer to Make Tough Choices", Financial Times, 22 de agosto, 2005. Ver "Reforming the Palestinian Authority: An Update". A report by the Task Force on the Strengthening Palestinian Public Institutions. Michel Rocard (Chair), Henry Siegman (Director), New York, 2004.
8. Proposal for Governance of the Gaza Strip in the Context of the Announced Israeli Withdrawal, Toledo International Centre for Peace, Noviembre 2004.
9. Sobre la franja de seguridad que está erigiendo Israel ver Nieves Zúñiga, "Muro en Palestina, una medida ilícita segun la CIJ", Papeles de cuestiones internacionales, numero 86, 2004, pp. 92-94.
10. Isaías Barreñada, "Falso optimismo para Palestina e Israel", en Manuela Mesa y Mabel González (Coord.), Cartografías del poder, Anuario CIP 2005, Madrid, pp.159-184.
11. "Europa acude dividida al debate de la ONU sobre el muro de Israel", El País, 17 de julio de 2004. La Corte Internacional de Justicia (CIJ), declaró el 9 de julio de 2004 que la construcción del muro "crea una anexión de hecho de territorio palestino" contraria al Derecho Internacional y es, por tanto, ilegal. Las conclusiones de la Corte obligan a Israel a poner fin a las obras de construcción del muro y a reparar todo daño causado por ella. Israel ha rechazado el veredicto de la Corte al considerar que se trata de un asunto interno del país en el que no tiene jurisdicción. Las Naciones Unidas y la CIJ, en cambio, afirman que es un tema que trasciende e
implica a la comunidad internacional.
12. Yossi Beilin, "Out of Gaza", New Perspectives Quarterly, Volumen 21, Número 3, Verano 2004. Sobre la Iniciativa de Ginebra ver también, www.geneva-accord.org
13. Harvey Morris, "Going from Gaza, but Sharon reveals little of his intentions for peace with Palestinians", Financial Times, 4 de agosto, 2005.
14. Neve Gordon, "El plan de Sharon", El Pais, 12 de junio, 2005. Ver también Chris McGreal, "Israel is sealing off Jerusalem Arabs", The Guardian Weekly, 8 de abril, 2005 y Editorial, "Keeping an eye on the opportunity of Gaza", Financial Times, 15 de agosto, 2005.
15. Marwan Sishara, "Después de la tormenta de Gaza", La Vanguardia, 21 de agosto, 2005.
16. Yossi Beilin, "Out of Gaza?", New Perspectives Quarterly, Verano 2004.
17. Bishara, La Vanguardia, 21 de agosto 2004.
18. Haaretz, October 8, 2004 and interview with Dov Weissglas by Ari Shavit, "The big freeze", Haaretz, September 8, 2005.
19. Ver, por ejemplo, la opinión en este sentido del ex ministro Shlomo Ben-Ami, "Las perspectivas de paz y las falacias de Oslo", El Pais, 7 de marzo, 2005. También "Disengagement and After: Where Next for Sharon and the Likud", Background Report. Middle East Report number 36, International Crisis Group, 1 de marzo, 2005.
Copyright Fride 2005
|
|