Fred Halliday, quien falleció ayer en Barcelona, fue un innovador intelectual de la izquierda europea. Experto en el mundo árabe y de las sociedades no-arabes de Oriente Medio y mundo musulmán, era también un fino analista de las relaciones entre Estados Unidos, Europa y el “Tercer Mundo”.
Políticamente Fred perteneció a la izquierda británica que cuestionó las bases del laborismo en la Gran Bretaña post imperial, y las relaciones de Londres con Estados Unidos a partir de la guerra de Vietnam. Interesado por el mundo postcolonial siguió detenidamente la caída del Sha Reza Pahalevi en Irán, y previó el ascenso del Islam radical.
Halliday nació en Irlanda en 1946 y siempre conservó el orgullo de las identidades oprimidas pese a ser crítico del nacionalismo extremo. Fue catedrático en London School of Economics y mantuvo una relación, a veces turbulenta, con académicos críticos, activistas y militantes en foros como New Left Review y el Transnational Institute. Sus polémicas fueron agudas con E.P. Thompson, Noam Chomsky, Edward Said y Tariq Ali.
Su apoyo a la guerra contra Irak en 1991 le produjo una crisis con sus amigos en la izquierda. A partir de la caída de la Unión Soviética dedicó parte de su obra a explorar una agenda democrática progresista (con especial atención a la defensa de los derechos humanos y género),
analizar la evolución política y religiosa del mundo árabe, y aplicar la teoría de Relaciones Internacionales hacia Oriente Medio y los cambios globales.
Fue un profesor querido en London School of Economics y en el Instituto Barcelona de Estudios Internacionales, donde ejercía en la actualidad. Autor de más de veinte libros era un vigoroso comentarista en prensa, labor que ejerció en los últimos años en www.opendemocracy.net y La Vanguardia. Fluido conversador en ocho lenguas, le echaremos de menos en foros académicos y cafés en penumbra, desde Barcelona hasta Jartum.