La política de desarrollo alternativo de la Unión Europea en Colombia
Desde 1990 países e instituciones de la Unión Europea (UE) apoyan en Colombia la realización de programas de desarrollo en zonas con cultivos no autorizados que deben ser eliminados, con el fin de contrarrestar el comercio ilícito de estupefacientes hacia el mercado europeo. Sin embargo, el país ocupa actualmente el primer lugar mundial con ese tipo de cultivos y la Unión Europea continúa siendo epicentro mundial de consumo ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
Luego de un examen retrospectivo de la asistencia europea en Colombia, este documento llega a importantes conclusiones. La ineficacia del desarrollo alternativo no se debe buscar en la implementación de las políticas respectivas ni en el contexto donde se realizan sino en la validez misma de esas políticas, particularmente en el supuesto de la Convención de Viena contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, según el cual favorecer el desarrollo incide en la disminución de la producción y el consumo de sustancias estupefacientes con fines diferentes a la medicina y la ciencia. En casi veinte años de apoyo europeo, por medio de financiación y cooperación técnica para programas de desarrollo alternativo y preferencias comerciales para fortalecer la economía, esa presunción se ha revelado completamente equivocada.
Sin duda alguna los recursos y la cooperación técnica de la UE contribuyen, de manera asistencial y coyuntural, al bienestar de la población de zonas con cultivos definidos como ilícitos. Pero continuar considerando que ese tipo de cooperación incide en la disminución de la elaboración y exportación no autorizada de estupefacientes, y por ende en la disminución de su consumo ilícito, es una falacia. Se impone aceptar la urgencia de plantear la revisión de la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sus definiciones de amenazas que para la salud, la sociedad, la economía y las instituciones, representan la producción, comercialización y consumo sin fines médicos o científicos, de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.
Además, en el debate sobre la pertinencia de los presupuestos y las orientaciones de la Convención de Viena es indispensable tener en cuenta no solamente a los Gobiernos de los países que concentran productores y consumidores ilícitos. También es fundamental considerar el papel de los actores que controlan la producción, comercialización y ventas globales de estupefacientes y psicotrópicos con fines médicos o científicos: empresas de la industria química y farmacéutica, la mayoría de las cuales se encuentra en Estados Unidos y la Unión Europea. La forma como se ha construido “el problema de la droga” explica parte de su solución.
Véase también
- Estrategia internacional para la eliminación del cultivo ilícito de la coca y la adormidera
- El estado actual del debate sobre políticas de drogas
- Estrategia mundial antidrogas
- Cultivos ilícitos y Proceso de Paz en Colombia
- Política de drogas: cinco aciertos, ocho continuidades y ninguna propuesta seria





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