Las Naciones Unidas y la Reducción del Daño

TNI
Noviembre 2005

 


Introducción

Las diferencias entre las políticas y puntos de vista sobre reducción del daño al interior del sistema de la ONU se han vuelto un problema serio. Cuando se trata de asuntos concernientes a programas globales conjuntos la coherencia en los mensajes es vital. Este es el caso de los esfuerzos para reducir la epidemia de VIH/SIDA en los que las prácticas de reducción del daño - intercambio de jeringuillas, tratamientos de substitución - son fundamentales. Las tensiones que vienen presentándose desde hace tiempo, llegaron a su tope el 10 de noviembre de 2004, en el encuentro entre el director ejecutivo de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito (ONUDD), Antonio Maria Costa, y el subsecretario de estado para narcóticos de EEUU, Robert Charles. En dicho encuentro, el gobierno estadounidense - principal donante de la ONUDD - amenazó a Costa con recortarle los fondos si no garantiza que la Oficina se abstendrá de cualquier participación o expresión de apoyo para la reducción del daño en general, incluidos los programas de intercambio de jeringuillas.

Al día siguiente, el señor Costa redactó un mea culpa, [letter to Mr Charles PDF] una carta con las promesas necesarias para asegurar los fondos estadounidenses. "En lo que tiene que ver en general con la 'reducción del daño', comparto su inquietud. Hay gente actuando bajo el lema de 'reducción del daño' de manera soterrada para alterar la oposición mundial a las drogas. Esta gente abusa de nuestras bien intencionadas declaraciones a favor de su propia agenda, algo que no debemos permitir. De acuerdo a esto, y tal como lo discutimos en nuestra reunión, estamos revisando nuestras declaraciones, las impresas y las electrónicas, y estaremos aún más atentos en el futuro". El señor Costa precisó que la ONUDD se opone férreamente a los programas de inyección de drogas, mantenimiento de heroína y salas de consumo, que en su opinión se oponen a las tres convenciones de control de drogas de la ONU. Respecto al intercambio de jeringuillas, según el señor Costa, la relación entre el uso de drogas inyectadas y la pandemia de VIH/SIDA es fuente de una controversia que pone a la ONUDD en una posición difícil. "No obstante, y siguiendo las guías de nuestras convenciones, de la CE y de la JIFE, nosotros no endosamos el intercambio de jeringuillas como solución al abuso de drogas, ni apoyamos las declaraciones públicas a favor de tal práctica".

Esta posición asumida por el señor Costa bajo presión de EEUU contradice directamente muchas de las declaraciones hechas por otras agencias de la ONU a este respecto, así como declaraciones hechas por representantes de la ONUDD o aparecidas en documentos recientes de esa entidad. La incoherencia es ahora más evidente que nunca dentro de la ONU respecto a un tema con el que los 191 estados miembros de la ONU se han comprometido en el Objetivo de Desarrollo del Milenio: detener y empezar a revertir la propagación del VIH/SIDA.

La Sesión Especial de la Asamblea General sobre VIH/SIDA en 2001 adoptó una Declaración de Compromiso [Declaration of Commitment PDF document] que expresa que "los esfuerzos de reducción del daño relacionado con el uso de drogas" y la "ampliación del acceso a artículos esenciales, incluyendo [...] equipo estéril de inyección" deben estar garantizados en 2005. Tanto la OMS como ONUSIDA usan corrientemente el término reducción del daño. "Las Naciones Unidas adhieren enteramente a los principios fundamentales de la reducción del daño", según Catherine Hankins, directora adjunta de ONUSIDA en su discurso de inauguración [opening address PDF document] de la Decimotercera Conferencia Internacional sobre daño causado por drogas, en Eslovenia 2002.

La Junta Internacional para la Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) no ha estado por lo general a tono con el resto de la comunidad de la ONU en el tema de reducción del daño. Por ejemplo, en una entrevista [interview] el presidente de la JIFE, Philip Emafo, dijo que incluso el intercambio de jeringuillas iba en contra de las convenciones, y condenó las tendencias a favor de la reducción del daño como una 'cruzada' contra las convenciones. Sin embargo, expertos legales de la ONUDD (en aquella época, PNUFID) adujeron en un memorando confidencial y autorizado a la JIFE en 2002, [Flexibility of Treaty Provisions as Regards Harm Reduction Approaches PDF document] que la mayoría de las medidas de la reducción del daño son de hecho aceptables bajo las convenciones. Según la Sección de Asuntos Legales, "se podría argüir fácilmente que los Principios Rectores para la Reducción de la Demanda de Drogas proveen un mandato claro para la institución de políticas de reducción del daño, las cuales, respetando las diferencias culturales y de género, ofrecen un ambiente de mayor apoyo a los consumidores de drogas".

Sobre el tratamiento de substitución con metadona, los expertos de la ONUDD dicen que "difícilmente se lo podría percibir como contrario a la letra y al espíritu de los tratados. Es un tratamiento a la adicción comúnmente aceptado, con muchas ventajas y pocos inconvenientes. Aunque los resultados no son muy claros y dependen de muchos factores, su implementación, junto con normas de práctica médica sanas, no constituiría una violación a las disposiciones de los tratados". Sobre el intercambio de agujas y jeringuillas, el documento dice que es "incluso una estrategia directa para reducir el riesgo de contagio de enfermedades en consumidores de drogas portadores del VIH que comparten agujas y jeringuillas. Se ha introducido en muchos países en todo el mundo para ayudar a reducir la tasa de transmisión intravenosa del VIH y otras enfermedades contagiosas". Sobre las salas de consumo de drogas, la recomendación legal que se dio es que "incluso el suministro de droga a un drogadicto podía ser visto como una especie de rehabilitación y reintegración social, asumiendo que si se le provee de la droga que requiere, no va a tener necesidad de recurrir a actividades delictivas para financiar su dependencia", y que "sería difícil demostrar que estableciendo salas de consumo, la intención de las Partes es la de incitar o inducir de hecho al uso ilícito de drogas, o peor aún, asociarse con, ayudar, secundar o facilitar la posesión de drogas. [...] Por el contrario, parece claro que en tales casos la intención de los gobiernos es proveer condiciones más sanas para los drogadictos portadores del VIH, reduciendo así el riesgo de contagio de enfermedades infecciosas graves y, al menos en algunos casos, ofreciendo orientación y otras opciones terapéuticas. No obstante lo magro que esto puede parecer desde un punto de vista de reducción de la demanda, de todos modos está lejos de ser un intento de cometer una ofensa como está previsto en la Convención de 1988". Finalmente, refiriéndose a las dudas que quedan sobre las posibles tensiones de una base legal entre algunos tratados y la reducción del daño, el documento, refiriéndose a la crisis de VIH/SIDA, afirma: "Se podría incluso aducir que los tratados de control de drogas como tal, han quedado desconectados de la realidad, puesto que en la época en que se introdujeron no podían en modo alguno prever estas nuevas amenazas". En 2004 la posición de la ONUDD pareció acercarse un poco a la de las otras agencias de la ONU, especialmente en lo referente a la utilidad de las medidas de reducción del daño con fines de prevención del VIH/SIDA. La ONUDD es co-patrocinadora del Programa de la ONU sobre VIH/SIDA (ONUSIDA), es el organismo convocador del Equipo de Trabajo Interagencias de ONUSIDA sobre drogas intravenosas y (desde julio de 2004 por un período de un año) preside el Comité de Organizaciones Copatrocinadoras de ONUSIDA.

En su Informe a la Comisión de Estupefacientes (CE) [Report to the Commission on Narcotic Drugs (CND) PDF document], Viena 15-22 de marzo de 2004, el director ejecutivo de la ONUDD, Antonio Costa, clarificó la posición de esta entidad en el tema de la reducción del riesgo para la prevención del VIH/SIDA. "Veinte años de investigación sobre diferentes aspectos del VIH/SIDA entre adictos por vía intravenosa junto con la experiencia de numerosos programas y proyectos indican que la epidemia de VIH/SIDA entre este tipo de adictos se puede prevenir, estabilizar e incluso se puede revertir. [...] Teniendo en cuenta que el uso de las drogas es una condición en la que se recae crónicamente, las políticas para el VIH/SIDA deben tener un enfoque pragmático y por eso deben dirigirse primero al comportamiento de alto riesgo antes de tratar de lograr objetivos de largo plazo como la abstinencia total de las drogas. Los programas efectivos incluyen por lo general una amplia gama de medidas, desde tratamientos para la drogodependencia, entre los cuales el tratamiento de substitución de drogas, promoción de información a los adictos por vía intravenosa sobre cómo reducir el riesgo, cómo tener alcance a servicios, jeringuillas y agujas limpias, y condones [...]. De modo que a los adictos que no pueden dejar de inyectarse se les suministre agujas y jeringuillas limpias, a los que pueden dejar de inyectarse pero que no están preparados para un tratamiento de abstinencia, se les puede ofrecer tratamiento de substitución, así como se puede poner a disposición de todos los que pueden dejar de consumir drogas una variedad de tratamientos y de opciones de rehabilitación. [...] Un paquete amplio de medidas incluye también el tratamiento en vez del castigo para las personas condenadas por ofensas menores de drogas, debido a que el encarcelamiento a menudo incrementa el riesgo de transmisión del VIH. La evidencia científica y la experiencia con estos programas indican claramente que el paquete antes descrito es efectivo para reducir el riesgo de transmisión del VIH entre los adictos por vía intravenosa, y el riesgo de difusión del VIH de éstos a la población en general".

El señor Costa reiteró esa posición en su discurso en la conferencia internacional sobre SIDA en Bangkok [address to the Bangkok International AIDS conference] en Julio de 2004: "Durante la última década aprendimos también que la epidemia de VIH/SIDA entre los adictos por vía intravenosa se puede detener - e incluso revertir - si se les suministra a los consumidores, en una fase temprana y a larga escala, servicios amplios como promoción y suministro de equipo de inyección limpio, y una variedad de modalidades de tratamiento, incluido el tratamiento por substitución. Sin embargo, es lamentable que menos del cinco por ciento, y en muchas áreas de alto riesgo, menos del uno por ciento de todos los consumidores tienen acceso a la prevención y a los servicios de atención. En demasiados países los consumidores de drogas son simplemente encarcelados. Esta no es la solución: de hecho esto contribuye al rápido incremento en el número de personas portadores del VIH/SIDA".

Esta modificación gradual de la posición de la ONUDD en el curso de 2003/2004 hacia el consenso amplio de la ONU respecto a prácticas básicas de reducción del daño fue lo que propició la actual presión de EEUU sobre la agencia. La combinación de dos resoluciones que buscaban la aceptación de la CE de los principios básicos de la reducción del daño en la sesión de la CE de marzo de 2004 - de parte de Brasil sobre VIH/SIDA y de parte del Grupo Pompidou sobre tratamiento de substitución - más la posición del documento de Costa sobre VIH/SIDA citado arriba, y una resolución conjunta de la OMS/ONUSIDA/ONUDD sobre tratamientos de substitución, fue el preludio de la actual crisis en las relaciones ONUDD-EEUU. Una delegación estadounidense muy enojada expresó sin rodeos durante la sesión que los programas de intercambio de jeringuillas de hecho aceleran la difusión del VIH en vez de prevenirlo. Negando con esto el juicio de sus propios científicos. Un análisis del subsecretario general estadounidense de Salud Pública, el doctor David Satcher, sobre conclusiones basadas en evidencias sobre la eficacia de los programas de intercambio de jeringuillas [Evidence-Based Findings on the Efficacy of Syringe Exchange Programs] concluyó que, "Después de revisar toda la investigación hasta la fecha, los científicos del Departamento y yo hemos coincidido unánimemente en que hay evidencia científica conclusiva de que los programas de intercambio de jeringuillas, como parte de una estrategia amplia de prevención del VIH, son una intervención efectiva sobre la salud pública que reduce la transmisión del VIH y no estimula el uso de drogas ilegales". Esto quedó confirmado en la (Leadership Statement on Injecting drug use and HIV/AIDS [PDF document] que resultó de la Décimo Quinta Conferencia Internacional sobre SIDA en Bangkok en julio de 2004: "Existe evidencia abrumadora y de alta calidad de que las estrategias de reducción del daño son muy efectivas, seguras y de menor costo para reducir las consecuencias negativas para la salud y la sociedad por el uso de drogas por vía intravenosa. [...] Las experiencias de numerosos programas y proyectos en todas las regiones del mundo indican que se puede prevenir, estabilizar e incluso revertir el VIH/SIDA entre los adictos por vía intravenosa si se aplican a tiempo y de manera rigurosa estrategias de reducción del daño".

Mientras tanto las prácticas de reducción del daño se han estado extendiendo rápidamente en todo el mundo, en Europa, en Canadá, Australia, Brasil, Argentina, y Uruguay. Un país como China ha comenzado recientemente programas de intercambio de agujas, y ha anunciado para el año entrante la apertura de mil clínicas de tratamiento de substitución por metadona. Y países como Irán, Pakistán y Vietnam hablan abiertamente de reducción del daño. A falta de evidencias para su cruzada ideológica, el gobierno estadounidense se vale ahora de presiones políticas y de amenazas de recortar fondos para tratar de cambiar el curso.

Ofrecemos abajo una amplia selección de citas y enlaces a documentos clave que ofrecen una visión de las evidencias a favor de la reducción del daño, el nivel de reconocimiento que éste tiene en todo el mundo y la posición de varias agencias de la ONU. Las incoherencias que aparecen en este conjunto de declaraciones y documentos tendrán que resolverse, y un buen momento para esto va a ser la próxima sesión de la Comisión de Estupefacientes (CE) en Viena del 7 al 14 de marzo de 2005. Si el mundo se deja amedrentar por la presión estadounidense de recortar los fondos, la implementación efectiva de las estrategias para alcanzar los objetivos clave establecidos en el sistema de la ONU va a verse seriamente afectada.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja lo expresó muy explícitamente en su [Guidelines on harm reduction related to injecting drug use]: "Forzar a los consumidores de drogas a refugiarse aún más en la clandestinidad y caer en situaciones de mayor riesgo para contraer el VIH/SIDA, denegándoles acceso a tratamientos y a servicios de prevención que podrían salvarles la vida, significa la creación de un desastre en la salud pública. Esto sucede a pesar de las evidencias encontradas por investigaciones médicas y científicas sobre prácticas más eficientes y de los análisis de sus costos, que se muestran abrumadoramente a favor de los programas de reducción del daño. Estos incluyen el intercambio de jeringuillas y el tratamiento de substitución de drogas y distribución de condones como parte de la respuesta al VIH/SIDA. El mensaje es claro. Ya es hora de que seamos regidos a la luz de la ciencia y no de la oscuridad de la ignorancia y el miedo".


Declaraciones recientes y cubrimiento de prensa

An Open Letter to the delegates of the Forty-eighth session of the Commission on Narcotic Drugs (CND) [PDF document] signed by 334 organizations (including TNI) and individuals in 56 countries 1 March 2005
"In a year when the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) is chair of the governing body of the UN's Joint Programme on HIV/AIDS (UNAIDS), we write to express concern about U.S. efforts to force a UNODC retreat from support of syringe exchange and other measures proven to contain the spread of HIV among drug users. [..] As you gather this year to debate HIV/AIDS prevention and drug abuse, we respectfully urge you to support syringe exchange, opiate substitution treatment and other harm reduction approaches demonstrated to reduce HIV risk; to affirm the human rights of drug users to health and health services; and to reject efforts to overrule science and tie the hands of those working on the front lines. No less than the future of the HIV epidemic is at stake."

Reason and rights in global drug control policy Commentary in the March 1 issue (Volume 172, Issue 5) of the Canadian Medical Association Journal
"Developments in the coming weeks will indicate whether the World Health Organization and the member states of the United Nations can rise to the challenge of mitigating the negative health impacts of global drug control treaties or whether timidity in the face of ideological bullying will prevail. [..] Canada has implemented a wide range of harm-reduction measures domestically (partly in response to HIV/AIDS), and the declared central objective of our national drug strategy is harm reduction. Canada should therefore play the role of strong global advocate for harm reduction, including at the UN Commission on Narcotic Drugs. This debate needs rational voices informed by public health evidence and a firm commitment to the human rights of all people, including those who are drug dependent." The Journal also devoted its editorial to HIV, harm reduction and human rights.

Washington Post Editorial Deadly Ignorance
According to a Washington Post editorial on February 27, the Bush administration is undermining the global battle against AIDS. "Not only is it refusing to spend federal dollars on needle exchange, but the administration also is waging a campaign to persuade the United Nations to toe its misguided line. The U.N. Office on Drugs and Crime, which is heavily reliant on U.S. funding, has been made to expunge references to needle exchange from its literature, and the administration is expected to continue its pressure on the United Nations at a meeting that starts March 7. The State Department's new leadership needs to end this bullying flat-earthism. It won't help President Bush's current effort to relaunch his image among allies. And it's almost certain to kill people."

The New York Times Editorial Ideology and AIDS
In an editorial on February 26, the NYT condemns current US pressure on UNODC as "a triumph of ideology over science, logic and compassion." The US "should call off their budding witch hunt" against needle exchange and refrain from further attacks at the upcoming meeting of the UN Commission on Narcotic Drugs (CND) early March. The Bush administration should support needle exchange programs and if "it cannot bring itself to do so, it should at least allow the rest of the world to get on with saving millions of lives."

HIV/AIDS at the 48th U.N. Commission on Narcotic Drugs (CND) [PDF document] A Human Rights Watch Brief, February/March 2005
The United States pressures the U.N. to oppose needle exchange, even though it is proven effective and endorsed by the World Health Organization. CND delegates should stand up for the health and human rights of drug users.

Harm Reduction or Harm Maintenance
Is There Such a Thing as Safe Drug Abuse?
Human Rights Watch, 15 February 2005
Human Rights Watch respectfully submits this testimony to the Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy and Human Resources as it addresses harm reduction-based approaches to HIV prevention among injection drug users.

US cash threat to Aids war by Martin Bright, Home Affairs Editor, The Observer, 6 February 2005
The United Nations agency responsible for the global fight against drugs has been forced to abandon its campaign to reduce Aids infection by giving clean needles to heroin addicts after threats by America to end its funding, The Observer can reveal.


TNI sobre Reducción del Daño


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