Fusión de guerras

Afganistán, drogas y terrorismo
Virginia Montañés
Diciembre 2001
Fusión de guerras

En el nuevo contexto internacional de la guerra contra el terrorismo, la guerra a las drogas también cambia de escenario. Mientras la asociación drogas-terrorismo sirve para demonizar al enemigo ‘maligno’, la realidad es la víctima. Mezclar las dos guerras pone en serio peligro el avance hacia una solución al problema de las drogas.

La conexión entre terrorismo y comercio ilícito de drogas ha ocupado los titulares tras los atentados del 11 de septiembre. En sus declaraciones públicas, los líderes de la alianza internacional contra Osama bin Laden y los talibanes han hecho hincapié repetidamente en que no sólo se ha aterrorizado a civiles inocentes, sino que también se les envenena con heroína. Aún más, los ataques terroristas habrían sido financiados con las ganancias de la droga.

En el nuevo contexto internacional de la guerra contra el terrorismo, la guerra a las drogas también cambia de escenario. Mientras la asociación drogas-terrorismo sirve para demonizar al enemigo ‘maligno’, la realidad es la víctima. Mezclar las dos guerras pone en serio peligro el avance hacia una solución al problema de las drogas. En este número de Drogas y Conflicto, se intenta recuperar datos y separar de nuevo estas dos guerras fundidas en una.

Hoy, los dos principales productores de adormidera y coca, Afganistán y Colombia, están a punto de cambiar sus estrategias antidrogas. Veremos el caso de Afganistán, analizando las fallidas intervenciones del Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (UNDCP, en sus siglas en inglés) en ese país. Y, mientras la atención internacional está centrada en Afganistán, la asociación entre drogas y terrorismo está poniendo en peligro las conversaciones de paz del gobierno y la guerrilla de las FARC en Colombia.

Páginas: 
20pages
Edition: 
Transnational Institute
Series: 
Drogas y Conflicto documentos de debate 3

Asistente de investigación especializada en Colombia

Amira Armenta (Colombia/Países Bajos) está licenciada en Historia de América Latina por la Universidad de Jussieu (París).

Coordinador del programa Drogas y Democracia del TNI .

Martin Jelsma es politólogo y está especializado en América Latina y en políticas internacionales de drogas. En 2005, obtuvo el premio Alfred R. Lindesmith Award por sus logros en el campo de la investigación y, según el comunicado de prensa, Martin  “cada vez se perfila más como uno de los estrategas –por no decir ‘el estratega’– más destacados en cuanto a cómo las instituciones internacionales abordan las drogas y las políticas al respecto”.

En 1995, puso en marcha el programa Drogas y Democracia del TNI, que coordina desde entonces y que se centra en estudios sobre drogas y conflicto, con especial atención a la zona andina y amazónica, Birmania/Myanmar y Afganistán, así como en el análisis y los diálogos en torno a los procesos de toma de decisiones políticas en este ámbito (con especial hincapié en el sistema de fiscalización de drogas de la ONU). Martin es ponente habitual en conferencias internacionales y asesora a diversas ONG y funcionarios gubernamentales sobre los últimos acontecimientos en materia de drogas. Es co-editor de la colección Drogas y Conflicto y de la serie Informes sobre políticas de drogas del TNI.

 

Investigador del programa Drogas y Democracia

Tom Blickman (1957) es investigador y periodista independiente. Antes de trabajar en el TNI, Tom formaba parte activa de los movimientos okupas y de solidaridad de Amsterdam, ciudad en la que reside. Ha trabajado también en Bureau Jansen & Janssen, un instituto de investigación especializado en cuestiones de inteligencia y policía. Actualmente, como investigador del programa Drogas y Democracia del TNI, está especializado en políticas internacionales de fiscalización de estupefacientes y delincuencia organizada.