Los problemas de Israel no son solo externos: la pugna entre liberales y nacionalistas religiosos y ultra-ortodoxos definirá en gran medida la orientación que siga el Estado en los próximos años.
Los escándalos impiden que el público fije su atención en los asuntos claves, pero a veces permiten comprender mejor el carácter de las principales figuras culturales y políticas, y de las instituciones a que pertenecen.
Se habla de terrorismo, pero terrorismo también es lo que se practica en los países ocupados y, además, se hace para obtener el petróleo de esos países.
Susan George vuelve a la carga con el ánimo de descubrir al lector cómo el pensamiento ultraconservador se ha adueñado de todo el panorama cultural, político, religioso e intelectual del país más poderoso del mundo.
La actual cruzada islamofóbica en EE.UU. refleja una satanización racista profundamente arraigada de las comunidades musulmanas que, si no se reacciona, podría consolidar la demagogia racista como una parte “legítima” del discurso público.