Derechos humanos

Los derechos humanos y las libertades fundamentales son universales. Por eso, las personas que usan drogas, comercian con ellas o las cultivan no pierden sus derechos humanos, y deben poder gozar de su derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, al empleo, la educación y a no ser sometidas a detenciones arbitrarias, entre otros. Tradicionalmente, la tendencia ha sido endurecer las leyes sobre drogas y las directrices para su penalización, estipulando sanciones mínimas obligatorias, penas de prisión desproporcionadas e incluso la pena capital en varios países. Sin embargo, el respeto de los derechos humanos al aplicar la legislación sobre drogas se está convirtiendo en un elemento básico en un creciente número de países.

La politización de las fumigaciones

Febrero 2007

Insistir en fumigar, a pesar de la experiencia innegable de su fracaso, es señal de que las fumigaciones han sobrepasado el interés antinarcótico para representar un interés esencialmente político, justificar la presencia policial y militar de Estados Unidos en una región sensible como ésta.