Mientras las fuerzas de Gadafi reconquistan zonas tomadas por los rebeldes en las últimas semanas, EE.UU. y la UE discuten si imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia.
El veto estodounidense a la resolución presentada en el Consejo de Seguridad para condenar los asentamientos israelíes deja a Washington en una pésima posición con respecto al mundo árabe.
La revuelta política en Egipto plantea serios problemas para las diplomacias de EEUU e Israel, pues se trata del aliado más fuerte de ambos países en Oriente Medio.
La matanza en Tucson que acabó con la vida de seis ciudadanos y dejó en estado grave a una congresista demócrata es un hecho acorde con el clima de odio político y la cultura de violencia que rigen en EE.UU.
Los problemas de Israel no son solo externos: la pugna entre liberales y nacionalistas religiosos y ultra-ortodoxos definirá en gran medida la orientación que siga el Estado en los próximos años.
El nuevo año estará marcado por el ascenso de los países emergentes, tensiones entre Estados Unidos y China, debilidad de Naciones Unidas y el peligro de un ataque contra Irán.
Washington abandona las conversaciones directas entre palestinos e israelíes mientras Argentina, Brasil y Uruguay reconocen al Estado palestino y varios líderes europeos piden firmeza a la UE.
El Tea Party es algo más que una respuesta airada a la coyuntura económica, y está más conectado con el cambio demográfico en los Estados Unidos y con la percepción de una parte de la clase media blanca de que ha perdido privilegios.
De las grandes economías del mundo, la de Brasil, considerado tradicionalmente como ‘el país del futuro’ mas no del presente, ha sido la que ha salido mejor parada de la crisis financiera mundial.
En los últimos veinte años, los casi 200 Estados que forman el sistema político internacional han registrado fuertes cambios y modificaciones imposibles de prever en el pasado.
La reunión entre el primer ministro israelí Netanyahu y el presidente estadounidense Obama pone de manifiesto que ambas partes priorizan mantener su especial relación.