Más material de Susan George

¡Las demandas de los trabajadores de la Unión Europea de salarios y condiciones de trabajo mejores, pensiones generosas, largas vacaciones y permisos cuando sean necesarios deben controlarse! ¡Ya está bien!

El mundo ya tuvo más que suficiente con el Consenso de Washington. Es hora de imponer el Consenso de Estambul, un acuerdo basado en el sentido común, las soluciones de bajo costo, la transparencia y la justicia.

La crisis europea es señal evidente de que hay que librarse de la camisa de fuerza económica impuesta por el Tratado de Lisboa, el Banco Central Europeo y el poderoso sector financiero.

Susan George pone de relieve las contradicciones del modelo de reforma de la UE y su política comercial; la globalización neoliberal y las relaciones norte-sur.

La clase de Davos, pese a los agradables modales y la bien entallada ropa de sus miembros, es depredadora.

Vídeo resumen de la Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas 4, que tuvo lugar en Madrid entre el 14 y el 18 de mayo de 2010.

Susan George insiste en que dinero hay, y mucho. El problema es que no se busca en el lugar adecuado.

El nuevo libro de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones (Icaria, 2010), analiza el régimen de globalización neoliberal e intenta      explicar que las finanzas y la economía determinan un mundo enormemente desigual y que el planeta está viéndose reducido a la   categoría de cantera y vertedero.

Las finanzas que ahora dirigen la sociedad deberían convertirse en una herramienta de gestión económica al servicio de la sociedad.

La escritora y politóloga Susan George lleva años liderando movimientos sociales que defienden una economía ecológica y es una voz crítica contra el sistema de mercado y sus consecuencias, entre ellas el cambio climático.

Susan George, autora de Otro mundo es posible si..., es una de las intelectuales de referencia para el movimiento antiglobalización y anticapitalista.

La actual crisis financiera ofrece la oportunidad de poner en marcha reformas fiscales que financiarían la conversión hacia una industria respetuosa con el medio ambiente: un keynesianismo ecológico que sacaría al mundo de la catástrofe económica y el caos social.

Erigida en una de las voces más criticas con el neoliberalismo, Susan George cree que la cumbre de Washington es «ilegítima» porque no representa a los ciudadanos.

Nous vivons dans une société libérale ; or l'eau est le produit capitaliste parfait. Le mot « produit » est ici employé intentionnellement car l’un des objectifs du capital est de tout transformer, y compris la nature, en produit qui pourra être vendu sur les marchés internationaux. Nul besoin d'être marxiste pour comprendre l'évidence et l’omniprésence de cette tendance.

Necesitamos recobrar nuestro sentido de respeto y admiración en presencia del claro, fresco, vivificante milagro del agua, y negarnos a permitir que se la degrade, contamine y reduzca al vulgar ámbito del mercado.

El activismo local es una contribución importante a la lucha por un planeta justo y sostenible, pero la magnitud de la crisis climática es tal que a largo plazo solamente los compromisos legales vinculantes pueden significar un cambio. Necesitamos de un nuevo keynesianismo para el medio ambiente.

La gestión pública del agua es la única alternativa viable

Un grupo de trabajo multitudinario, convocado para analizar el futuro de la economía planetaria, concluye que ésta se dirige hacia el colapso ecológico y es una mala candidata para sobrevivir a largo plazo.

En lugar de mantener segura y limpia el agua que nos queda, estamos contaminándola masivamente.

Los excesos del desarrollismo están llevando a la humanidad al abismo, por lo que la nueva idea de progreso debe recuperar la intención de antaño, de unir el progreso con la emancipación de los seres humanos, retomando el impulso del “sí podemos” que ha caracterizado los movimientos transformadores de la izquierda durante décadas.