La pobreza es una cuestión estructural que requiere soluciones de fondo y que difícilmente se resuelva con modelos que aseguran una elevada concentración de la riqueza.
El poder imperial ha logrado poner en el planeta el más importante altavoz de sus interesados puntos de vista; no por culpa de Wikileaks, sino merced a la fontanería de ese neocártel que está elevando a verdad mundial las opiniones de embajadores.
Tras la muerte de Néstor Kirchner, la presidenta argentina Fernández deberá reforzar su articulación con las clases y capas populares mediante la rápida implementación de políticas sociales y económicas más efectivas.
El Tea Party es algo más que una respuesta airada a la coyuntura económica, y está más conectado con el cambio demográfico en los Estados Unidos y con la percepción de una parte de la clase media blanca de que ha perdido privilegios.
Es necesario abrir un debate sobre el modelo sindical argentino para denunciar su complicidad con el proceso de concentración de riquezas que caracterizó al capitalismo argentino en los últimos años.
De las grandes economías del mundo, la de Brasil, considerado tradicionalmente como ‘el país del futuro’ mas no del presente, ha sido la que ha salido mejor parada de la crisis financiera mundial.