Mientras los EE.UU. consolidan su presencia militar en Afganistán, concebida para explotar las reservas energéticas de Asia Central, el supuesto objetivo de ‘lucha contra el terrorismo’ es sólo un lejano recuerdo.
Mientras las fuerzas de Gadafi reconquistan zonas tomadas por los rebeldes en las últimas semanas, EE.UU. y la UE discuten si imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia.
El veto estodounidense a la resolución presentada en el Consejo de Seguridad para condenar los asentamientos israelíes deja a Washington en una pésima posición con respecto al mundo árabe.