Sobre el proyecto Paz y Seguridad

El programa Paz y Seguridad:

  • Proporciona análisis actualizados sobre conflictos clave, como los que se viven en Afganistán, Pakistán, Birmania y Colombia, y la ocupación en Iraq y Palestina.
  • Hace un seguimiento de las relaciones entre Estados que poseen armas nucleares, como Pakistán e India, Irán e Israel, y los avances hacia el desarme.
  • Desarrolla investigaciones pioneras sobre las nuevas infraestructuras de seguridadque se están estableciendo, por ejemplo, a través de la Agencia Espacial Europea y de proyectos financiados por el Programa Europeo de Investigación sobre Seguridad.
  • Actúa como sede y colabora estrechamente con la Red Mundial por la Abolición de las Bases Extranjeras (Red NO-Bases) , que reúne a 500 organizaciones que hacen campaña contra la presencia militar extranjera en cinco continentes.
  • Coordina a un grupo de investigadores, activistas y actores que trabajan en el marco de la ONU para promover la participación activa de la sociedad civil en las iniciativas de reforma de las Naciones Unidas y que abogan por una mayor coherencia en el ámbito de los derechos humanos en todo el sistema de la organización.

El programa Paz y Seguridad tiene un enfoque versátil y holístico, y trabaja estrechamente con el programa Regionalismos Alternativos, en materia de políticas de la Unión Europea, y con el programa de Drogas y Democracia en el fomento de los derechos humanos como estrategia para resolver los conflictos en zonas productoras de drogas, como Birmania, Afganistán y Colombia.

“El TNI nos ha brindado un material de investigación extremadamente útil y ayuda concreta para la organización de conferencias internacionales, proporcionando contactos con gobiernos y redes de la sociedad civil, así como recursos humanos con una gran capacidad intelectual y logística.” (Achin Vanaik)

Un caso concreto: denuncia y lucha contra las bases del imperio

Aunque la mayoría de la gente sabe qué entrañan las bases militares estadounidenses en Iraq, casi nadie es consciente de que los Estados Unidos cuentan con la increíble cifra de 900 bases en más de 60 países. Si a éstas sumamos las instalaciones del Reino Unido, Francia, la OTAN y Rusia, se cuentan más de 1.000 bases militares extranjeras en todo el mundo. Entre 2004 y 2008, el TNI desempeñó un papel clave en la investigación de estas instalaciones y en la coordinación de distintas campañas locales que luchan contra el impacto social y ambiental de las bases militares en sus territorios.

  • En marzo de 2007, el TNI ayudó a coordinador la I Conferencia Internacional de la Red Mundial No-Bases, celebrada en Quito y Manta, en Ecuador, en la que se dieron cita 300 activistas de 40 países. El presidente ecuatoriano Correa, recién elegido, anunció que no renovaría la concesión de la base de Manta en 2009, lo cual representó una importante victoria para el movimiento.
  • En agosto de 2007, el TNI lanzó una aplicación con Google Earth que señala en el mapa 800 bases militares y permite a los usuarios ver fotos de las bases a vista de pájaro. La aplicación es tremendamente popular y se ha descargado ya más de 10.000 veces.
  • Wilbert van der Zeijden, que forma parte del equipo del TNI, es nombrado coordinador de la Red Mundial por la Abolición de las Bases Extranjeras (Red NO-Bases).

Historia

El TNI lleva trabajando en cuestiones de paz y seguridad desde la creación del instituto. El programa fue originalmente impulsado por el Institute of Policy Studies (IPS), que en los años sesenta publicó una serie de textos (sobre Vietnam y sobre temas como intervención y revolución) que se convirtieron en lectura de referencia para el movimiento contra la guerra de Vietnam.

En 1982, Mary Kaldor y Dan Smith, investigadores del TNI, publicaron Disarming Europe, en que analizaban diversas propuestas para el desarme, la no alineación y nuevas formas de defensa, y que sentó las bases para un gran número de investigaciones sobre el desarme nuclear. En los años ochenta, el TNI, junto con IPS, también participó activamente en la lucha contra las intervenciones estadounidenses en América Central y en las denuncias contra los intentos del régimen de apartheid sudafricano de desestabilizar a sus países vecinos.

Ya en 1997, el TNI advertía que Washington buscaba lanzar una nueva guerra contra Iraq. El TNI fue también uno de los primeros institutos en empezar a investigar en profundidad las repercusiones de la guerra estadounidense contra las drogas, poniendo de manifiesto los costes humanos y ambientales que ésta entraña para Colombia, Perú, Bolivia y Afganistán.

Los investigadores del TNI especializados en este ámbito –entre los que se encuentran Phyllis Bennis, Achin Vanaik, Praful Bidwai, Mariano Aguirre, Jochen Hippler y Walden Bello– son muy respetados en todo el mundo por sus análisis de conflictos. Achin Vanaik y Praful Bidwai han actuado como recursos intelectuales clave para el movimiento por el desarme nuclear y son importantes activistas en el sur de Asia. Phyllis Bennis, Jochen Hippler y Mariano Aguirre se han ganado una sólida reputación por su trabajo sobre Palestina. Jochen Hippler tiene grandes conocimientos sobre Afganistán, Pakistán y el mundo musulmán en general. Walden Bello, con sus análisis, ha sido clave para tender puentes entre los sectores contra la globalización neoliberal y contra el militarismo en los nuevos movimientos sociales.

La guerra contra las drogas y contra el terrorismo, aunque reciban otros nombres, sigue en plena ofensiva y ello exige que se siga investigando y planteando propuestas alternativas para garantizar que los derechos humanos de todos los habitantes del planeta no se sacrifiquen en nombre de la seguridad.