Las empresas de defensa dominan la investigación sobre seguridad de la UE

October 2009

Un nuevo informe revela hasta qué punto las mayores empresas europeas de defensa y tecnología se están beneficiando de un programa de “investigación sobre seguridad” de la UE.

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El informe, titulado NeoConOpticon y publicado hace unos días por el Transnational Institute (TNI) y Statewatch, revela hasta qué punto las mayores empresas europeas de defensa y tecnología se están beneficiando de un programa de “investigación sobre seguridad” de la UE de 1,4 billones de euros que tiene como objetivo explícito la promoción de una industria de defensa nacional europea capaz de competir a nivel global con los EEUU en un mercado que no deja de crecer.

“Todo el proceso parece haber sido diseñado por los grupos de presión y para los grupos de presión”, afirma Ben Hayes, investigador del TNI y autor del informe. “En su deseo por aumentar la ‘competitividad industrial’, la UE ha externalizado el diseño de la agenda de investigación sobre seguridad a las mismas empresas que más pueden beneficiarse de su aplicación”.

Grandes multinacionales como Thales, Finmeccanica, EADS, Saab y Sagem se encuentran entre aquellas a las que la Comisión Europea ha pedido ayuda en el desarrollo del programa de investigación en seguridad, de las estrategias de seguridad nacional en Europa y para sacar al mercado las tecnologías de seguridad apropiadas. De los 46 contratos de investigación en seguridad concedidos durante el primer año del Programa Marco de la UE (el FP7, el programa de investigación de la Unión Europea para 2007-2013), 17 (el 37%) están encabezados por empresas del sector.

El informe revela además el alcance de la participación israelí en el programa de investigación sobre seguridad de la UE, un hecho susceptible de generar controversia debido a la crítica generalizada al historial de Israel en relación con los derechos humanos. Actores y entidades israelíes participan en 10 de los primeros 46 proyectos, y lideran cuatro de ellos. La Oficina de Contra-Terrorismo del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, las Fuerzas Armadas israelíes y los servicios de emergencias forman parte de los expertos en seguridad seleccionados para asesorar a los grupos de trabajo del Foro de Investigación e Innovación en Seguridad Europeo (ESRIF, en sus siglas en inglés).

El seguimiento democrático del programa ha sido mínimo, igual que el control de su aplicación. El diseño del ESRP (Programa Europeo de Investigación en Seguridad) ha sido externalizado a través de las subcontratas y de la creación ad hoc de grupos de responsables públicos, “expertos” en seguridad y empresas dedicadas a la venta de productos para la seguridad nacional.

“Evidentemente, no hay nada nuevo en que los gobiernos realicen consultas sobre sus políticas, particularmente a nivel de la UE, pero mientras que las empresas han sido recibidas con los brazos abiertos por el ESRP, los parlamentos nacionales y la sociedad civil han sido en gran medida excluidos. El proceso no ha sido para nada democrático”, afirma Hayes.

El ESRP promueve el desarrollo de toda una serie de tecnologías que podrían provocar la violación sistemática de derechos fundamentales, según el informe, como los controles fronterizos militarizados, las tecnologías de vigilancia e identificación, la recolección y análisis generalizado de datos personales, los sistemas de tiro automatizados, la vigilancia via satélite y espacial y las herramientas de “gestión de crisis”. Mientras que estos sistemas de alta tecnología pueden ser utilizados para fines aparentemente positivos, como la observación ambiental y el control de tráfico, también representan una intrusión estatal sin precedentes en todas las esferas de la vida cotidiana.

“No es que estemos ‘avanzando como sonámbulos hacia una sociedad de la vigilancia’”, concluye Hayes, “sino que nos negamos a ver los principios de un nuevo tipo de carrera armamentística, una en la que todas las armas están apuntando hacia adentro”.

La investigación ha examinado los 95 proyectos financiados por el programa de investigación en seguridad de la UE hasta finales de 2008, así como varios miles de proyectos de I+D financiados por la UE bajo otros programas.

(El informe sólo está disponible en inglés.)