Las negociaciones sobre ‘libre comercio’ no son la solución para la crisis económica: el ‘libre comercio’ es una de sus causas principales

24 June 2009
Article

[switch lang=right]English[/switch]

Las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales internacionales reunidos en la cumbre de la ONU sobre la crisis económica mundial denunciaron que la insistencia de los países industrializados que presionan por el avance de las negociaciones mal llamadas de ‘libre comercio’, muy probablemente exacerbará la ya grave crisis económica y social. Miembros de la red Nuestro Mundo No Está en Venta (OWINFS, por su sigla en inglés) destacaron que la desregulación de los servicios financieros a través de la liberalización del comercio a nivel mundial ha sido una de las causas principales de la actual crisis financiera general. No obstante, las informaciones sobre las negociaciones internas en el ámbito de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Económica y Financiera Mundial y sus Efectos en el Desarrollo revelan que la Unión Europea y Estados Unidos presionan insistentemente por el avance de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio, que se encuentran hasta ahora estancadas y minadas de desequilibrios. Si avanzan y se concluyen, las negociaciones de la Ronda de Doha derivarán en una profundización de la liberalización en todos los sectores de la economía y magnificarán la competencia desigual en todo el mundo. “La liberalización de los proveedores de servicios financieros a través de la OMC, y el comercio de productos financieros riesgosos, fueron los factores que posibilitaron y le dieron sustento a la compra-venta descontrolada de valores y derivados originados en hipotecas estadounidenses de mala calidad, y eso a la postre precipitó la crisis”, señaló Myrian Van der Stichele del instituto holandés de investigaciones SOMO, miembro de OWINFS. “Sin embargo, la insistencia de los países ricos para que se concluyan las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC conducirá a la expansión y una liberalización aún mayor de los servicios financieros. Puesto que las reformas financieras están lejos de haberse concluido, eso implica riesgos de nuevos paquetes de rescate a banqueros y menos fondos públicos para inversiones necesarias en la creación de empleos y la conservación del medioambiente”. OWINFS reclama que la declaración final de la ONU:
  • Garantice que todos los países, especialmente las naciones en desarrollo, dispongan de la flexibilidad necesaria en materia de políticas para reglamentar sus sectores financieros y manejar sus economías con el fin de lograr sus metas y prioridades de desarrollo.
  • Elimine de la OMC y de todos los tratados de libre comercio cualesquier mecanismos que obliguen a los países, especialmente a los países en desarrollo, a liberalizar y desreglamentar sus servicios financieros y los flujos de capital, y que les impidan desarrollar sus economías.
  • Refuerce el papel de la ONU en la gobernanza económica mundial general y la resolución de las crisis. A diferencia del G8 y el G20, la ONU es hoy en día la institución más representativa de todos los Estados Nacionales del mundo y sus gobiernos.
Ahora que muchos países del Sur están sufriendo los efectos de una crisis originada en el Norte, resulta perverso presionar por medidas comerciales de corte empresarial que profundizarán las desigualdades”, expresó Elyzabeth Peredo de la Fundación Solón de Bolivia, miembro de OWINFS. “En momentos de crisis mundial necesitamos más cooperación, no más competencia. Debemos empezar a escuchar menos las voces de los expertos y más las propuestas de la gente que está cargando en sus espaldas los peores efectos de la crisis”. Contacto: Nick Buxton Correo electrónico: nick [at] tni.org Teléfono celular: (1) 530 902 3772