Después de Gaza, divisiones agravadas

26 January 2009
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La ofensiva de Israel sobre Gaza ha disminuido las posibilidades de una negociación con los palestinos.

La ofensiva de Israel sobre Gaza ha disminuido las posibilidades de una negociación con los palestinos. A la vez, se ha profundizado la división entre la Autoridad Palestina y Hamas. Un Estado palestino es ahora un objetivo más lejano y difícil. Por otro lado, el nombramiento del ex Senador demócrata George Mitchell como enviado especial del gobierno de Estados Unidos para Oriente Medio es un signo positivo.

Pese a la grave destrucción que Israel produjo en Gaza, la dirección política de Hamas y parte de su infraestructura militar parecen haber sobrevivido. En cambio, el gobierno de Mahmoud Abbas (Abu Mazen), que controla Cisjordania (el West Bank) ha perdido prestigio al ser visto, junto con el gobierno egipcio, como un colaboracionista o, por lo menos, como un actor que ha estado dialogando con el gobierno israelí durante más de un año sin lograr nada ni poder influir para detener el ataque contra Gaza.

Abbas y Egipto consideran que este es el momento para potenciar una reconciliación de Hamas y Fatah. Pero la organización islamista ve esto con mucho recelo y difícilmente aceptaría volver a ser parte de un gobierno liderado por Abu Mazen. Por otro lado, si, como estaba previsto, se celebraran elecciones en los Territorios Ocupados, Hamas tendría grandes posibilidades de triunfar tanto en Cisjordania como en Gaza. Dado que cuando obtuvo su anterior triunfo electoral en 2006 fue boicoteado por Estados Unidos y Europa, sus líderes confían poco en este escenario electoral. Técnicamente, Abu Mazen dejó de ser Presidente de la Autoridad Palestina el 9 de enero, pero ha extendido su mandato como medida de emergencia.
Dos cuestiones condicionan en el corto y medio plazo la relación entre Hamas y Fatah. Por un lado, quién gestionará las ayudas internacionales que se están anunciando para la reconstrucción de la franja de Gaza. Por otro, si Washington y Bruselas dialogarán con Hamas.

Los gobiernos de algunos países árabes han prometido aportar cerca de mil millones de euros para poner a Gaza en pie. Europa también ha prometido un esfuerzo importante. La infraestructura de gestión gubernamental y de seguridad de la franja ha desaparecido durante el ataque de Israel. La Autoridad Palestina exige que esos fondos sean canalizados a través suyo, ya que es el gobierno legítimamente elegido de los Territorios. Pero Hamas indica que tiene la autoridad real en Gaza y que debe gestionar esa ayuda. Abu Mazen ve que de esta forma se fortalecerá a Hamas y se reforzará la división de Palestina en dos zonas desconectadas entre sí: una vinculada a Egipto y la otra a Jordania. Y esta última ocupada por 275.000 colonos judíos. A la vez, Israel continúa controlando la entrada y salida de recursos materiales y humanos de la franja, y pondrá grandes obstáculos a todo lo que sirva para que Hamas gobierne.

A quién se le entrega la ayuda para la reconstrucción tiene relación con la legitimidad de los dirigentes palestinos. Recibir la asistencia es una forma de reconocimiento. A la vez, mientras que Washington y Bruselas no acepten dialogar con Hamas, sus dirigentes mantendrán una posición de radical oposición a Abu Mazen. Es improbable que el gobierno de Obama acepte entablar ese diálogo, al menos no por el momento. Pero la designación del senador George Mitchell como enviado especial para Oriente Medio es importante. Mitchell es una figura respetada en la región, tuvo un relevante papel en las negociaciones de paz en Oriente Medio y se le considera un mediador neutral.