Paso decisivo para cerrar el caso Pinochet

03 November 2000
Article

Tres semanas después de que el presidente chileno Lagos dijera que el caso terminaría "bien y pronto", la Corte de Apelaciones abrió implícitamente la puertas a un test de carácter físico a Pinochet.

Tres semanas después de que el presidente Lagos dijera a un grupo de empresarios que el caso terminaría "bien y pronto", la Corte de Apelaciones abrió implícitamente la puertas a un test de carácter físico. La defensa acepta la solución.

Con la decisión de ayer de la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones, que resolvió ampliar los exámenes mentales a Augusto Pinochet también a pericias neurológicas, los jueces abrieron una posibilidad cierta de cerrar el caso del desaforado senador vitalicio, tal cual ya lo había hecho el ministro Juan Guzmán Tapia el 25 de septiembre pasado.

Esto, porque en el fallo los jueces Raimundo Díaz, Sonia Araneda y Amanda Valdovinos junto con confirmar lo que había decretado Guzmán -que suspendió el interrogatorio y ordenó test mentales- también acogió en parte la solicitud de los abogados de Pinochet y le concedió una de las cuatro pericias que habían pedido en su apelación: exámenes neurológicos, lo que implica un eventual salida al caso que podría significar que, sin que el general (R) sea declarado loco o demente, pueda ser sobreseído por tener disminuidas sus capacidades mentales y ser incapaz de emfrentar un juicio.

La decisión llega exactamente tres semanas después de que el presidente Ricardo Lagos adelantara a un grupo de dirigentes empresariales, en una cena en su casa, que el caso terminaría "bien y pronto". Y cuando el Ejército y las Fuerzas Armadas había recompuesto su relación con el Ejecutivo y guardado silencio respecto del general (R) Pinochet, al igual que la oposición.

En la resolución, los magistrados estimaron que "para una mejor decisión sobre la materia, atendida la edad del querellado, se hace necesaria una evaluación neurológica, tendiente a determinar si en éste se ha producido un cambio orgánico apreciable, agravado por alguna enfermedad intercurrente, que condicionen su estado de salud mental".

Tras la resolución, tanto la defensa como los querellantes se mostraron satisfechos. Todos ganaron un poco a la vez: Pinochet, porque sigue suspendido por ahora el interrogatorio y el juicio en su contra y se logró en parte ampliar los exámenes; los querellantes, porque los test siguen en el ámbito de lo mental y el Consejo de Defensa del Estado (CDE), porque su tesis de que las pericias siquiátricas podían extenderse a otras que tuvieran incidencia en la salud mental fue ratificada.

Los escenarios

La defensa está de acuerdo con la decisión de la Sexta Sala. Según explicó el jefe del equipo jurídico, Pablo Rodríguez, en la decisión unánime de los jueces puede verse "sin duda, una salida al caso". Sus razones: que tras los exámenes, y si se determina que el desaforado senador no está mentalmente capacitado para enfrentar un proceso, Guzmán puede sobreseer la causa respecto del general (R).

Ese escenario servirían también como base para que no se le extradite a Argentina por el caso Prats. "Sobreseerlo en Chile sería resorte para evitar el juicio de la magistrada María Servini", asegura la defensa.

Ahora Guzmán Tapia tendrá a la vista no sólo las pruebas estrictamente siquiátricas ordenadas al SML, sino también los resultados de los test neurológicos. Estos deberán ser realizados por dos facultativos del Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Chile, como había pedido la defensa.

En ese escenario, el juez nuevamente tiene el caso en sus manos. Tras los resultados de los peritajes médicos, podría sobreseer la causa aún antes de interrogarlo. Pero también podría decretar la declaración indagatoria por el caso Caravana de la Muerte para formarse su propia convicción del estado de salud del general (R).

La familia y los abogados de Pinochet se negaron durante todo el primer semestre a exámenes puramente mentales, como los decretó Guzmán de acuerdo al artículo 349 del Código de Procedimiento Penal. ¿la razón? nunca estuvieron dispuestos a que se le exonere por locura o demencia, la única eximente de responsabilidad penal en Chile.

Esta vez, sin embargo, la defensa y la familia parecen estar llanos a que de ser sobreseído. Sin que se lo declare "demente", están dispuestos a aceptar que su salud mental pueda haber sufrido un deterioro o a causa de diversas dolencias, sobre todo tratándose de una persona de 85 años. Ayer, en una primera evaluación, Marco Antonio Pinochet dijo que decretarse exámenes neurológicos "es una decisión mucho mejor y más justa".

La postura de los querellantes

Los querellantes también están satisfechos con la decisión de la Corte, porque se ratificó la decisión del juez y se harán los exámenes mentales a Pinochet de acuerdo al artículo 349. Pero el abogado Hugo Gutiérrez discrepa totalmente con Rodríguez y sostiene que la estrategia de la defensa ha sido derrotada por cuanto aspiraban a que a Pinochet sólo se le hicieran exámenes físicos.

"Ahora queda claro que los exámenes son mentales y uno neurológico, pero que dice relación con su salud mental. No se aceptó ni medicina interna ni gerontología, como pedían ellos. La única alternativa para Pinochet es que se le declare loco o demente".

Copyright 2000 la Tercera