La reducción de daños es un conjunto de estrategias destinadas a paliar las consecuencias negativas del consumo de drogas, mediante la mitigación de los peligros potenciales y de los riesgos para la salud. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha ampliado considerablemente su programa de VIH/SIDA gracias al apoyo de los países donantes favorables a la reducción de daños, a pesar de las ambigüedades que existen sobre el tema en el seno de los organismos de fiscalización de drogas de la ONU. Es necesario incrementar los servicios básicos para la prevención del VIH/SIDA, así como los centros 'de primera línea' dedicados a la prescripción de heroína y las salas de consumo de sustancias.