El límite de la civilización industrial

Perspectivas latinoamericas en torno al postdesarrollo
26 February 1995
Book

La religión del progreso universal parece estar montada sobre un dogma ubicado más allá de toda de discusión, posibilidad de duda, o refutación empírica. La noción del progreso continúa siendo probablemente la idea-fuerza más potente de la sociedad contemporánea.

Y sin embargo, la inviabilidad a mediano y largo plazo del modelo civilizatorio industrialista y depredador se hace cada vez más evidente. La destrucción de la capa de ozono, el efecto invernadero, la devastación de bosques, el empobrecimiento de suelos fértiles, la creciente escasez de agua tanto para la agricultura como para el consumo humano, la acelerada reducción de la diversidad genética, la contaminación del aire y del agua, son las principales señales de alarma que nos indican que la humanidad está llegando a los límites (¿o ya los habrá sobrepasado?) de una degradación de los sistemas ecológicos, más allá de los cuales podría llegarse a alteraciones irreversibles que harían imposible la vida. No son inagotables los recursos, ni es infinito el potencial de los ecosistemas del planeta para procesar y compensar las alteraciones que en éste produce la acción humana. Estamos cerca o hemos llegado al límite de la capacidad de carga de la Tierra. (Postel, 1994, pp. 4-5).

Y sin embargo, destacados economistas lúcidos y brillantes en su oficio, profesores de las mejores universidades del mundo y premios Nobel, tecnócratas con responsabilidades en la toma de decisiones del más alto nivel público y privado, nacional e internacional, continúan promoviendo el crecimiento económico indefinidamente hacia el futuro. En el Informe Brundtland, como una de las recomendaciones centrales dirigidas a abordar los problemas de destrucción ambiental, se proponen tasas de crecimiento anual para el mundo industrializado de 4% a 5%, con el fin de generar mayores niveles de demanda de los bienes que exportan los países del mundo periférico, y así fomentar su desarrollo (Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo, 1989). El nuevo modelo de éxito de las economías "en desarrollo" es China. La cuarta parte de la humanidad expande su producción a un ritmo de más del 10% anual. Continúan juzgando el desempeño económico con medidas de crecimiento como el producto nacional bruto o el ingreso per cápita que hacen abstracción del deterioro o consumo del capital natural sin el cual sería imposible esa producción2. ¿Con qué lógica nos podemos considerar más ricos si el logro del aumento del bienestar material se da al costo de destruir en forma irreversible los recursos que permitieron ese bienestar?

Es imposible pensar que no les ha llegado noticias de las amenazas a la sobrevivencia, no sólo de la humanidad sino de la vida misma en el planeta, a las cuales parece estar conduciendo el modelo civilizatorio hegemónico. ¿Cómo fue posible llegar a la construcción de modelos de conocimiento como la disciplina económica actual -científicos y rigurosos- que han resultado ser tan extremadamente impermeables al mundo que los rodea?

Pages: 182