El proyecto Derecho al Agua trabaja sobre

El proyecto Derecho al Agua trabaja sobre varios temas, entre los que cabría destacar los siguientes:

El proyecto Derecho al Agua trabaja sobre varios temas, entre los que cabría destacar los siguientes:

  • Alternativas ciudadanas 

    Es obvio que existen alternativas viables tanto al suministro privatizado del agua como a las empresas públicas de agua que no funcionan bien. La cuestión, por lo tanto, no es si un modelo público de agua de agua puede funcionar, sino cómo puede hacerlo. Los movimientos sociales contribuyen de manera activa a conservar y mejorar el carácter público de los servicios de agua y saneamiento en todo el mundo. Al ejercer presión pública sobre los gobiernos y las compañías para que cambien y mejoren el acceso al agua salubre, estos movimientos desempeñan un papel vital para conseguir un agua sostenible para todos y todas. En muchos países, los movimientos sociales se están movilizando para defender los intereses de los marginados oponiéndose a las políticas neoliberales impulsadas por las elites políticas y económicas. La justicia social y la democratización de la toma de decisiones sobre la gestión del agua son dos cuestiones estrechamente vinculadas.

  • Financiación de modelos públicos de agua 

    La financiación representa todo un reto para las comunidades que desean garantizar el abastecimiento de agua para todos y todas. El funcionamiento cotidiano de un servicio de agua conlleva un gasto y, para ampliar el acceso al agua, se necesitan importantes inversiones iniciales. Hay, básicamente, dos maneras de financiar el suministro público de agua: impuestos o tarifas de los usuarios. Se necesitan urgentemente mecanismos de financiación libres de condiciones políticas y que estén orientados al cumplimiento de objetivos sociales. El TNI aboga por la redistribución progresiva a través de los impuestos y los sistemas de subvención cruzada de las tarifas, y por explorar opciones alternativas de financiación locales y nacionales, como la emisión de bonos municipales.

  • Privatización del agua 

    La década de 1990 fue una década perdida en la lucha por el derecho universal al agua potable debido a la oleada de privatizaciones impuesta por la ideología dominante. El estrepitoso fracaso de las privatizaciones en grandes ciudades del Sur da fe de que las necesidades de acceso al agua de los sectores pobres no deberían dejarse en manos de grandes empresas que persiguen su propio lucro. Casi sin excepción, las grandes corporaciones del agua no han conseguido cumplir con sus promesas de mejora y, además, han incrementado las tarifas agua a unos niveles que sobrepasan las posibilidades de los hogares pobres. El aumento de las campañas de base contra las privatizaciones en todo el mundo, cada vez más vinculadas a redes regionales y globales, está comenzando a inclinar la balanza en contra del fundamentalismo del libre mercado y a favor de un suministro público de agua más eficaz, democrático y participativo.

  • Reformas en el sector público del agua 

    Durante los últimos seis años, la red Por un modelo público de agua (RPW) ha tratado de llevar adelante el debate sobre cómo hacer que los servicios públicos de agua funcionen mejor, un factor crucial para el abastecimiento de agua potable y saneamiento para todos y todas. Para superar la pobreza de agua, creemos que es de vital importancia aprender las lecciones de éxito de las reformas de los servicios públicos y la gestión comunitaria que se están produciendo en numerosos países de todo el mundo. En los últimos 10-15 años, ha surgido una tendencia positiva por la que las comunidades locales y los servicios públicos han introducido nuevos enfoques para lograr agua y saneamiento mejorados para los más pobres. Ha llegado el momento de reorientar el debate global sobre el agua para plantear la pregunta clave: ¿cómo mejorar y ampliar el suministro público de agua en todo el mundo?

  • Partenariados público-públicos 

    El TNI promueve los partenariados público-públicos (PUP) como una política alternativa a la privatización y a los partenariados público-privados en los servicios de agua, así como una herramienta concreta de colaboración para reformar empresas o entidades públicas, mejorar los servicios y cumplir con el derecho al agua.
    Un partenariado público-público es simplemente una colaboración entre dos o más autoridades u organizaciones públicas, basada en la solidaridad, con el objetivo de mejorar la capacidad y la efectividad de uno de los asociados a la hora de prestar servicios públicos de agua o saneamiento. Se han descrito como “una relación entre iguales forjada en torno a objetivos y valores comunes, donde queda excluida la búsqueda de beneficio”. Los PUP evitan los riegos que se suelen dar con los partenariados público-privados: costos de transacción, incumplimiento de contratos, renegociaciones, complejidades normativas, oportunismo comercial, monopolio en la fijación de precios, confidencialidad comercial, inestabilidad de las divisas y falta de legitimidad pública. El objetivo general de los PUP es mejorar la capacidad de la entidad a la que se presta ayuda. En la práctica, los PUP se pueden dividir en cinco grandes categorías: formación y desarrollo de recursos humanos, apoyo técnico sobre un amplio abanico de temas, mejora de la eficiencia y generación de capacidad institucional, financiación de servicios de agua y mejora de la participación. 

  • Partenariados público-comunitarios

    Los partenariados público-comunitarios (PCP) suelen entenderse como un tipo concreto de partenariado público-público, pero tienen una connotación más fuerte de comunidad. Aunque los gobiernos y las autoridades públicas de agua deberían adoptar y aplicar una política de suministro que priorice atender a las necesidades de las comunidades rurales, muchos servicios públicos estatales no llegan a estas zonas. Los sistemas comunitarios de agua están subsanando las deficiencias en la prestación del servicio de agua en muchas partes de Asia, África y América Latina. El TNI ha observado nuevos modelos de partenariado entre autoridades públicas y comunidades rurales, por los que las comunidades participan en la toma de decisiones sobre las soluciones para el suministro de agua, con el apoyo con fondos públicos y la experiencia de otros organismos, y son empoderadas para asumir la responsabilidad de gestionar los sistemas de agua. Estos partenariados pueden lograr mejoras rápidas y duraderas.

  • Remunicipalización 

    En la mayoría de países, la expansión de los sistemas modernos de agua y saneamiento se produjo como resultado de la titularidad y las inversiones públicas en respuesta a la creciente demanda y a las preocupaciones de salud pública en las zonas urbanas. Sin embargo, en la década de 1990, muchos países privatizaron sus servicios de agua y saneamiento, especialmente en el Sur, a raíz de la fuerte presión de gobiernos neoliberales e instituciones financieras internacionales para que ‘abrieran’ los servicios nacionales a las corporaciones internacionales. Debido a los fracasos de la privatización del agua, muchas ciudades, regiones e incluso países han iniciado procesos de remunicipalización o renacionalización del suministro de agua, no con el objetivo de volver a las realidades previas a la privatización, sino para desarrollar unos sistemas públicos de agua que satisfagan las necesidades de los ciudadanos y las ciudadanas. Las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades que luchan contra la privatización pueden presentar estas experiencias a responsables políticos y autoridades públicas como opción normativa alternativa. El TNI ha creado un espacio para el aprendizaje colectivo a través de estudios de caso y el intercambio de información detallada sobre las iniciativas de remunicipalización. El TNI, además, apoya directamente las campañas que abogan por la remunicipalización de los servicios de agua.