Repensar la política : Herramientas tecnopolíticas

12 February 2008
Article
Las herramientas tecnopolíticas han surgido a raíz de la práctica y las transformaciones sociales del último ciclo de los movimientos sociales. El término ‘herramientas tecnopolíticas’ se refiere a una serie de estrategias y a una rica variedad de experiencias que parecen presentar el común denominador de combinar, entre otros elementos: el objetivo de aplicar las nuevas tecnologías de la información a fines políticos; poner el acento en un modelo organizativo descentralizado, colaborativo y abierto con la finalidad de sistematizar el conocimiento generado en procesos de movilización y, a través de dicha sistematización, construir de forma colectiva una memoria social compartida. Algunas de las preguntas planteadas en el debate son: i) ¿Cuáles son las características de una herramienta tecnopolítica? ii) ¿Qué tipos de herramientas existen? (Herramientas conceptuales y metáforas; herramientas para la conexión de redes (directorios de grupos); herramientas de búsqueda; herramientas de visualización y mapas; herramientas de comunicación, etc.) iii) ¿Cómo se podrían diseñar y utilizar las herramientas tecnológicas para mejorar las posibilidades y los medios de lograr formas más directas, más transparentes y menos mediadas de organización democrática? iv) ¿Cuáles son las condiciones socio-económicas para el acceso y el uso generalizado de herramientas tecnopolíticas? v) ¿Podemos extrapolar el modelo organizativo del software libre a otros campos de organización social? vi) ¿Hasta qué punto las redes de activistas/movimientos se corresponden con las redes de usuarios de herramientas tecnológicas? En el marco de las redes que participan en el FSM, por ejemplo, esta correspondencia es mínima y, por tanto, se observa un uso limitado de las herramientas tecnológicas. vii) ¿Cuáles son los momentos/acontecimientos clave en que puede ser útil una estrategia tecnopolítica? viii) ¿En qué medida va el movimiento para la innovación tecnológica más allá del mercado? ix) ¿Cómo afecta la naturaleza de la gobernanza global de internet a la estrategia de la tecnopolítica? x) ¿Hay un problema de individualización de los usuarios de herramientas tecnopolíticas? En caso afirmativo, ¿cómo se puede abordar? xi) ¿Cuáles serían las herramientas clásicas de la tecnopolítica? ¿Por qué las consideraríamos ‘clásicas’? xii) ¿Podrían las herramientas de visualización aportar nuevas formas de representación, distintas de la visión organizativa clásica? xiii) ¿Cuál ha sido la experiencia de las herramientas técnicas creadas con fines políticos transformadores? Lista inicial de personas que participan en el debate sobre tecnopolítica: Franco Berardi (Bifo); Jaime King; Jaume Nualart; Branka Ćurčić; Inês Pereira; Luciana Castellina; Dominique Cardon; Mayo Fuster. La presentación de los participantes de puede consultar en el wiki (). Pasos previstos y emprendidos por el equipo tecnopolítico Crear un mapa cronológico de acontecimientos/momentos clave Jaume Nualart ha creado un primer borrador de mapa cronológico con los principales acontecimientos/momentos de los últimos 20 años, y las herramientas y proyectos sociales clave que han surgido con ellos, completado posteriormente con aportaciones de Branka Ćurčić: Una reflexión sobre el concepto de herramienta tecnopolítica (entrada borrador en Wikipedia) Con miras a explorar los diversos significados que se articulan bajo el concepto de ‘herramientas tecnopolíticas’, se está desarrollando un primer borrador de entrada para Wikipedia (iniciado por Mayo Fuster). + Por políticas, entendemos herramientas que se utilizan y/o se construyen con fines políticos. Que se ‘construyan’ con fines políticos sería condición suficiente; que se ‘utilicen’ con fines políticos sería condición necesaria. Con esta diferenciación, se quiere especificar que el término abarca tanto casos en que las nuevas tecnologías difundidas en la sociedad se ponen al servicio de un fin político (un ejemplo ilustrativo serían las teléfonos móviles utilizados para el swarming, como el caso de la utilización de los mensajes de texto breves, SMS, en Madrid para convocar manifestaciones en la calle tras el atentado del 11 de marzo de 2003); como casos en que, con un plan preestablecido, se construyen programas o usos tecnológicos con fines políticos (por ejemplo, cuando se diseñó Indymedia). Que sean construidas expresamente para dicho fin o no sería una de las razones por las que la carga en identidad-logo política de las herramientas tecnopolíticas puede variar mucho. Pero ¿qué política? Nos referimos aquí a la política que propone y conforma el movimiento global; la política que aboga por mecanismos más directos de participación. + Por tecno, entendemos que el contenido y/o la mediación de dichas prácticas se lleva a cabo a través de la tecnología; tecnología que en este caso designa las diversas formas de tecnología de la información (internet, teléfonos móviles, etc.). El término contiene un elemento de novedad, aglutina sobre todo nuevas prácticas en torno a nuevas tecnologías de la información (NTI), y se utiliza para aludir a prácticas ya consolidadas, como ocurrió en su día con tecnologías como la radio o la televisión. Así, como ‘nuevo’ se destaca, frente a otras tecnologías, que éstas favorecen la multi-comunicación. + Por herramienta, entendemos que invita a ser reapropiada, a ser utilizada con la finalidad que se considere oportuna, es decir, que contiene la posibilidad del multiuso y no pretende dirigir el uso ni controlar a quien quiera utilizarla. En este sentido, la herramienta combina autonomía y sentido de actuar en común. Autonomía en la medida en que no trata de limitar la autonomía de quien la utiliza; actuar en común en la medida en que se comparte un mismo instrumento, una misma práctica. Asimismo, cuando las herramientas se construyen para favorecer su reapropiación y uso, incluyen manuales de usuario, kits, contienen el código abierto, etc., de manera que el conocimiento para su utilización y reutilización sea accesible, siguiendo la lógica Do it yourself (DIY). Tipos de herramientas tecnopolíticas Algunas diferencias significativas entre las herramientas tecnopolíticas se encuentran en torno a los siguientes campos: - Si se trata de una herramienta tecnopolítica ‘derivada’ (utilización de nuevas tecnologías existentes con fines políticos) o ‘constriuda’ (construcción expresa de la herramienta para tal fin político). - Dimensión a la que van dirigidas: local, regional, global. - Vínculo con el tiempo (casos: para una acción concreta, duraderas en el tiempo etc.). - Un proyecto o acción política que subyace al uso de la herramienta. - La tecnología de soporte (sitio web, correo electrónico, teléfono móvil, etc.) y si su uso es online u offline. Solicitud de colaboración para elaborar un boletín sobre herramientas tecnopolíticas En colaboración con E-library for social transformation, proyecto de biblioteca electrónica para la transformación social, estamos preparando una recopilación multilingüe de material online sobre “creación colaborativa, modelos organizativos de software libre, memoria y herramientas tecnopolíticas”, con el objetivo de ofrecer una panorámica de lo que se está realizando en este ámbito y estimular el intercambio de ideas. Enviadnos vuestras colaboraciones lo antes posible. Para hacerlo, hay dos métodos posibles: A) La opción ideal consiste en publicar los recursos directamente a través del formulario de la biblioteca electrónica y enviarnos el enlace de la página. En tal caso, hay que registrarse en y editar la página correspondiente. B) La otra opción consiste en enviar un correo electrónico a info@euromovements.info, con la siguiente información: Título; Nombre del autor o autores y vía de contacto electrónico (opcional); Resumen (máximo de 1.800 caracteres); Palabras clave; Año; Licencias; Idioma; Número de páginas; Tipo de documento; Enlace externo; Texto del documento. El boletín se publicará con una licencia Creative commons - no comercial y compartir igual, pero se respetará cualquier otra licencia con que se envíe el material. Los recursos enviados se incluirán en un boletín de recopilación estructurado, accesible a través del wiki Networked Politics (), la biblioteca E-library on social transformation (), el wiki E-yearbook on and for social transformation 2006 (www.euromovements.info/yearbook), y se difundirán a través de listas de distribución electrónicas, páginas web y otras redes de intercambio y debate. Casos de estudio Se prevé documentar varios casos de estudio. De momento, se han identificado dos casos que se desarrollarán en los próximos meses: gobernanza global de internet (comparada con otras lógicas institucionales como la ONU o la OMC) y modelo de desarrollo del software libre. Más información sobre el equipo de debate de tecnopolítica En la sección sobre tecnopolítica del wiki se pueden consultar diversos materiales (como informes de seminarios y un vídeo de un debate): Os esperamos a todas y a todos para seguir desarrollando y debatiendo estas cuestiones. Para participar en el grupo de debate, encontraréis la información de contacto en . Diez tesis sobre la electrónica no democrática. Organized Networks revisado Geert Lovink y Ned Rossiter 1. Bienvenidos a la política de la divergencia. Se observa una creciente paradoja entre la actual falta de modelos rígidos, la ‘tiranía de la ausencia de estructuras’, por un lado, y el deseo de organizarse a través de estructuras familiares como el sindicato, el partido y el movimiento, por el otro. Ambas opciones resultan problemáticas. A los activistas, sobre todo a aquellos de la generación del baby boom, no les gusta hacer conjeturas sobre las posibilidades de las redes porque éstas fluctúan demasiado; una preocupación alimentada quizá por la inestabilidad de sus fondos de pensiones. Las redes son bien conocidas por su falta de fiabilidad y sostenibilidad. Y aunque pueden alcanzar unas dimensiones inauditas y tienen el potencial de practicar una política global en tiempo real y desde abajo, también se desintegran al mismo ritmo. Al igual que las iglesias protestantes y las sectas cristianas, los partidos políticos de izquierdas y las estructuras sindicales tradicionales pueden ofrecer a las personas una estructura muy necesaria en sus vidas. Es difícil encontrar argumentos que rebatan el valor curativo, terapéutico, que pueden tener dichas organizaciones en sociedades y barrios que se encuentran bajo una gran presión de desintegración. Lo que observamos es que bajo estas dos estrategias se hallan modelos divergentes. No es que compitan entre sí, pero tampoco es que se solapen necesariamente. 2. Ciñámonos a la síntesis. Piensa globalmente, actúa localmente. Parece algo obvio, y debería serlo. ¿Pero qué hacer en una situación de brechas, rupturas y tensiones crecientes? Resulta ingenuo pensar que los dirigentes de los viejos sindicatos vayan a renunciar a la posición que han alcanzado, del mismo modo que los partidos políticos tampoco pondrán en peligro sus compromisos institucionales por un grupo de modernillos amantes de lo digital. La cuestión, por tanto, radica en cómo estructurar coaliciones temporales sin dejar de ser conscientes de los intereses y las culturas divergentes. Estamos presenciando cómo se está produciendo este fenómeno de forma muy particular entre los bloggers activistas y, por ejemplo, los Hermanos Musulmanes en Egipto. En lugar de ‘gestionar’ esas tecnologías que perturban el curso acostumbrado, se debería estudiar la posibilidad de ponerse decididamente del lado de las nuevas generaciones y sumarse a la perturbación. Ya va siendo hora de que la política radical se ponga al volante y acabe con la respuesta compulsiva de apuntar a las ‘consecuencias perjudiciales’. Deshagámonos de pedagogías morales y conformemos el cambio social que concebimos. 3. La nueva técnica se llama escalabilidad aplicada. ¿Cómo resolver el misterio de la escalabilidad y de la transformación de las cuestiones que nos ocupan para lograr una proliferación crítica de la protesta con potencial revolucionario? Vista la tendencia de las redes a acabar convirtiéndose en guetos de autoafirmación (las multitudes están formadas por hombres), podemos decir que, en muchos sentidos, las redes aún deben entrar en la esfera de ‘lo político’. La construcción de coaliciones que preste atención al proceso del movimiento transescalar se concebirá de forma que cree una relación inmanente entre las redes y lo político. Además, facilitará en gran medida la comprensión teórica y analítica de las redes. La tensión precipita el deseo de manifestarse, de expresarse y de actuar. Y ya es hora de que las redes se pongan manos a la obra. 4. Creemos Indymedia 2.0. Acabemos de una vez con la neutralidad de Wikipedia. ¿Dónde están los sitios de generación de redes sociales para los activistas? El buque insignia virtual del ‘otro movimiento globalizador’, Indymedia, no ha cambiado desde sus comienzos, a fines de 1999. Es evidente que el sitio ha crecido y que ahora encontramos un gran número de ediciones en numerosos idiomas y una diversidad de nodos locales y nacionales que muy raramente vemos en la red. Sin embargo, la base conceptual sigue siendo exactamente la misma. Los problemas se identificaron hace ya tiempo: existe una confusión entre el modelo de agente de noticias alternativo, el nivel organizativo práctico de la comunidad y los debates estratégicos. Indymedia se suele utilizar demasiado como ‘una CNN alternativa’. Y no hay nada malo en ello, excepto por el hecho de que el carácter de la industria de las grandes empresas de noticias está cambiando. 5. La revolución será participativa o no será. Poco sucederá si no se aborda el deseo. YouTube y MySpace son dos sitios alimentados con no poco deseo y son considerados, con más o menos razón, como el apogeo de los medios participativos. Sin embargo, no puede decirse que sean hervideros de activismo mediático. Flipados del Linux, dejad la ecoesfera al servicio de los cárteles del software libre. La política de la abreviatura, del G8 a la OMC, ha fracasado, precisamente porque es difícil traducir los complejos arreglos del capitalismo global a la desordenada cotidianeidad. En cambio, los movimientos de ONG, en sus mejores momentos (no entraremos ahora en una enumeración de fracasos), han demostrado la eficacia de las redes situadas. Aún así, el problema del movimiento transescalar no desaparece. Esto quedó claro con el modelo de gobernanza colectivo, formado por diversos actores, adoptado por organizaciones gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil durante la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información de la ONU (2003-2005). Aquí vimos cómo unas cuantas organizaciones de la sociedad civil se hacían con un asiento en la mesa de negociaciones, aunque el hecho resultó ser poco más que un mero acto de economía gestual pasajera. Al mismo tiempo, a medida que los participantes de las organizaciones de la sociedad civil ascendían por la escalera de la legitimidad política/discursiva, la lógica de sus redes empezó a desvanecerse. Ésta es la problemática a la que nos referimos cuando hablamos de redes y organizaciones estructuradas sin estructura aparente. La obsesión con la democracia proporciona otro registro de esta condición técnico-social. 6. Las fronteras de las redes están compuestas por “el elemento ‘no democrático’ de la democracia” (Balibar/Mezzadra). Este enfoque resulta especialmente útil cuando pensamos en ‘lo político’ de las redes, ya que apunta al hecho de que las redes no son, por defecto, estructuras abiertas, horizontales y globales. En realidad, ése es el error de gran parte del discurso sobre las redes. Pero no existe ninguna política de las redes si éstas últimas carecen de fronteras. En lugar de imponer la ‘democracia’ a las redes, sea a través del control o del software instalado, deberíamos investigar su naturaleza. Eso no significa que debamos apoyar abiertamente las ‘dictaduras benévolas’ ni las dirigencias totalitarias ilustradas. Por lo general, las redes crecen con fuerza a través de la informalidad a pequeña escala, sobre todo durante los primeros pasos de la existencia de las estructuras sociales. 7. Las fronteras de las redes constituyen los espacios de la política. A medida que las redes atraviesan el proceso transversal de transformación escalar, las fronteras de las redes se revelan como límites y como posibilidades. Si en Organized Networks 1 hicimos hincapié en ‘el interior’ de una red, aquí nos centraremos en los que sucede a los márgenes. Durante el proceso de crecimiento, el núcleo de una red cristaliza una gran energía. Transcurridos unos meses –o unos años en el caso de las más afortunadas–, el interior de las redes ya no existe; lo único que quedan son las ruinas de sus fronteras. Éste es un tremendo desafío para las redes: ¿cómo incorporar la frontera como condición para la transformación y la renovación? 8. No hay ciudadanos de los medios. Hay que buscar y reemplazar a los ciudadanos por los usuarios. Los usuarios también tienen derechos. El usuario no es una categoría no histórica, sino más bien un actor específico del sistema que no mantiene ninguna relación con las instituciones de la modernidad y su correspondiente discurso en materia de derechos. Lo que se necesita, por tanto, es una total reelaboración de los derechos de los usuarios dentro de la lógica de las redes. Del mismo modo que los ‘ciudadanos periodistas’, los gobiernos demócrata-liberales, los grandes medios y las instituciones globales manifiestan una constante efusividad en cuanto a sus credenciales democráticos, las redes organizadas se muestran igual de insistentes a la hora de conservar su política ‘no democrática’. Una política sin representación –¿desde cuándo representan las redes algo?– y, en su lugar, una política no representativa de las relaciones. No democrático no significa antidemocrático ni elitista. El relajar los lazos entre ‘democracia’ y ‘los medios’ ha resultado ser de una importancia estratégica. Recordemos que el ciudadano periodista siempre está ligado a los órganos mediáticos del Estado-nación. Las redes no son naciones. En una época en que los canales, las plataformas y las redes abundan, ya no es necesario reivindicar el ‘acceso’. La democratización de los medios ha llegado a su fin. La gente está ya cansada de leer las críticas de siempre contra el New York Times, la CNN y otros medios de noticias con un sesgo occidental y neoliberal tan evidente. Es hora de concentrar nuestros esfuerzos en la política del filtrado. ¿Qué información deseamos leer y reenviar? ¿Qué ocurre cuando descubres que estoy filtrando la información que te llega? ¿Sólo incluimos vínculos con ‘amigos’? ¿Y qué hacer con esta obsesión compulsiva por coleccionar ‘amigos’? ¿Se podría quizá sustituir a los amigos por camaradas? ¿Qué se podría objetar contra la tendencia a construir redes sociales? ¿No era eso con lo que soñaban muchos activistas? 9. La gobernanza exige protocolos de discrepancia. La gobernanza de las redes se pone en tela de juicio muy evidentemente en las fronteras de las redes. El problema en este sentido está en el control. Las fronteras funcionan para regular la entrada pero, a la vez, también invitan a sociedades secretas a infiltrarse por otros medios. La contienda entre estas dos dinámicas puede entenderse como la batalla entre regímenes gubernamentales y deseos no gubernamentales. Aquí no tenemos que decidir, ya que tenemos agendas escindidas: en los momentos de caos anhelamos el orden y, simultáneamente, soñamos con torrentes de información libre. Esto nos lleva a la cuestión de la sostenibilidad. Si las fronteras de las redes están compuestas por elementos gubernamentales y no gubernamentales (administración frente al sabotaje inspirado y el deseo de infiltrarse), podemos también afirmar que las fronteras de las redes subrayan su fragilidad inherente. ¿Cómo convertir este punto en una fortaleza para el futuro de las redes? Siempre se producen solapamientos de identidad y estructuras sociales. 10. Elaboremos nuestra educación. En la actual coyuntura, encontramos una buena fuente de inspiración en la proliferación de redes, de iniciativas no alineadas, de investigaciones militantes centradas en la educación. La educación, sin duda, se encarga de cultivar las mentes y los cuerpos con el fin de proporcionar al capital la fuerza de trabajo que necesita. Las redes organizadas deben desempeñar un papel crucial a la hora de rechazar la tendencia a subyugar el trabajo y la vida a las exigencias de anestesia mental y agotamiento vital del capital posfordista. Y es a través de estas ‘edu-redes’ donde encontramos algunas de las actividades más inspiradoras de nueva inventiva institucional. Es a este campo, opinamos, adonde se pueden dirigir energías que actúen sobre prácticas de colaboración creativa. Lo que necesitamos es un empujón conceptual y una ulterior ‘arte de la traducción’ para migrar conceptos críticos de un contexto al siguiente. Es hora de que reivindiquemos una posición de vanguardia y no dejemos el desarrollo de estas herramientas tecnosociales tan vitales al sector empresarial neoliberal. Lo que estamos diciendo sobre los nuevos medios e internet se puede extrapolar también a otros sectores de la educación y la investigación. En la próxima década, la mitad de la población del mundo utilizará un teléfono móvil y dos mil millones de personas dispondrán de acceso a internet. ¿Cómo vamos a utilizar ese potencial? Para obtener más información sobre cada uno de los términos incluidos en el mapa, un buen recurso sobre palabras clave tecnológicas es Wikipedia.org. En se puede encontrar también una interfase con la principal terminología de desarrollos técnicos de Wikipedia y otros valiosos recursos de internet. Se explican, a continuación, los principales términos utilizados en el mapa. TÉCNICAS: se refiere a los diversos lenguajes y técnicas de programación. (Por ejemplo, P2P es una red de ordenadores que se basa fundamentalmente en el poder de computación y la amplitud de banda de los participantes en la red, en lugar de concentrarlo en un número relativamente limitado de servidores. Ajax es una técnica de desarrollo web, , para crear aplicaciones web interactivas) GPL: General Public Licence o Licencia Pública General (también conocida como GNU GPL) es una licencia de software libre muy extendida, escrita originalmente por Richard Stallman. Wiki: es un sitio web que permite a los visitantes añadir, eliminar y editar o modificar con gran facilidad contenidos, normalmente sin necesidad de registrarse. Esta facilidad de interacción y operatividad la convierte en una herramienta muy eficaz para la autoría colectiva en masa. Debian: es un paquete de software libre desarrollado a través de la colaboración de una comunidad de voluntarios de todo el mundo. Flickr: es un sitio y paquete de servicios web para compartir fotos, y una plataforma de comunidad online que se considera, generalmente, como uno de los primeros ejemplos de aplicación de Web 2.0, la nueva fase de desarrollo de internet. Drupal: es un sistema de gestión de contenidos (CMS por sus siglas en inglés), toda una ciudad de software libre, desarrollado por una comunidad online. Los CMS buscan ‘democratizar’ el acceso a internet. Amarok: es un reproductor de música de software libre. El lema de Amarok es ‘redescubre tu música’, y su desarrollo gira en torno a esta ideología. Del.ici.ous: es un conjunto de servicios web para almacenar, compartir y descubrir nuevos sitios favoritos sociales. Folksonomy: es una metodología de recuperación de información de internet que consiste en etiquetas abiertas, generadas de forma colaborativa, que clasifican contenidos como páginas web, fotografías online y vínculos web. Los autores del sistema de etiquetado son con frecuencia los principales usuarios del contenido al que se aplican las etiquetas. Las etiquetas suelen conocerse con el término tags. YouTube: es un sitio web para publicar y compartir vídeos. Creative Commons: licencias basadas en los principios del copyleft (en contraposición al copyright), sobre todo para productos que no son de software. MySpace: es un sitio web de interconexión social que ofrece una red interactiva, creada por los usuarios, de amigos, perfiles profesionales, blogs, grupos, fotos, música y vídeos. Second Life: es un mundo virtual online. Los usuarios, que suelen denominarse ‘residentes’ entre ellos, exploran este mundo, conocen a otros usuarios, participan en actividades o ‘actos’ individuales o de grupo, y compran bienes () y servicios. Napster: es un servicio de música online, originalmente concebido como un servicio de intercambio de archivos, creado por Shawn Fanning. Napster fue el primer servicio de intercambio musical entre iguales (P2P o peer-to-peer) de uso generalizado, y tuvo un notable impacto en la forma de utilizar internet. Slashdot: es un sitio web de noticias sobre tecnología que los usuarios envían y los editores aceptan o rechazan. Es conocido por su estructura de foro de internet y por la sección de comentarios que acompaña a cada artículo. Slashdot fue uno de los primeros sitios web populares en incluir un uso tan destacado de la sección de comentarios.