Nuestras victorias

Denuncia del sistema de solución de diferencias entre inversores y Estados (ISDS)

¿Crees que los ciudadanos de una democracia tienen derecho a limitar la energía nuclear o exigir que no se incluya publicidad en las cajillas de cigarrillos para proteger la salud de la población? Probablemente sí, pero la mayoría de las personas no sabe que estas medidas han dado lugar a que empresas transnacioanles demandaran a Estados por miles de millones de dólares en tribunales de inversión secretos.

En la década de 2000, el TNI comenzó a cuestionar los mecanismos de solución de diferencias entre inversores y Estados (ISDS) que han permitido que empresas demanden a Estados por aprobar reglamentaciones que protegen el interés público. No fue una tarea fácil. Oculto tras jerga técnica y jurídica, y con el desconocimiento de muchas personas sobre sus impactos, el ISDS figuraba en la mayoría de los acuerdos de inversón sin demasiada oposición pública.

El informe copublicado por el TNI con el título: Cuando la justicia es negocio: Cómo las firmas de abogados, árbitros y financiadores alimentan el auge del arbitraje de inversiones, contribuyó a cambiar esta tendencia. El informe tuvo gran cobertura mediática, despertó el enojo de abogados de inversión que lo refutaron y fue citado por el entonces Presidente de Ecuador Rafael Correa en su discurso de apertura ante el Congreso. Con el apoyo de otros informes del TNI que examinaron los costos del ISDS en la salud pública, el medio ambiente y los servicios públicos, y acompañado por seminarios, formaciones y su distribución en redes y alianzas, comenzó un movimiento internacional que aumentó la consciencia pública y el enojo con respecto al ISDS. En 2015, la Comisaria de Comercio de la Unión Europea, Cecilia Malmstrőm, reconoció que el ISDS se había convertido en "la sigla más tóxica de Europa".

A nivel internacional, cada vez más países, entre ellos Indonesia, Pakistán y Sudáfrica, se animaron a oponerse públicamente al ISDS. La presión sin precedentes obligó a la Comisión Europea a reconocer la legitimidad de las inquietudes públicas y a anunciar reformas parciales del ISDS. Mientras tanto, la ola de ira contribuyó al fracaso del Acuerdo de Asociación Transpacífico y el estancamiento de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión. Estas son victorias importantes, pero el TNI seguirá realizando una campaña enérgica para que se ponga fin a la protección injusta de los inversores y para que las poíticas comerciales prioricen los derechos humanos ante el lucro.

Alianzas en Myanmar

El personal del TNI participa constantemente en talleres y reuniones en diversas partes del mundo para apoyar a comunidades locales a luchar por su dignidad. Uno de los países con el que tenemos una relación especialmente estrecha desde hace 20 años es Myamar.

Nuestro personal e investigadores conocen muy bien ese país y mantienen relaciones estrechas con individuos y grupos birmanos. Esto ha sido muy importante en los últimos años, cuando el país atraviesa un momento muy importante de cambio político en que no experimentaba en décadas. Por su labor de sensibilización sobre el conflicto étnico en el país, el TNI ha desempeñado un papel constructivo en generar el diálogo, brindar información y análisis, y sensibilizar a actores internacionales respecto de la dinámica de la transición de Birmania de la dictadura militar. Además, nuestros conocimientos sobre política de drogas, inversión extranjera y cuestiones agrarias han aportado recursos invalorables para la incipiente sociedad civil de Myanmar, mientras lucha por un desarollo incluyente, sostenible y equitativo para el país.

Por ejemplo, en 2015, el TNI facilitó, junto con sus aliados, un proyecto de investigación sin precedentes (se entrevistó a más de 2600 personas) sobre acaparamiento de tierras y apoyó la creación de una nueva red multiétnica sobre el derecho a la tierra denominada Land In Our Hands (la tierra en nuestras manos). Esta red ha comenzado a tener un impacto en las políticas nacionales, dado que el nuevo Gobierno ha incluido cambios en su proyecto de política de tierras con respecto a los derechos humanos y las directrices internacionales sobre tenencia de tierras. 

De modo similar, nuestra investigación en 2010 y 2012 sobre los efectos de los programas de sustitución de opio en China y la expansión de plantaciones de caucho en el país ha iniciado conversaciones importantes con funcionarios del Gobierno chino, académicos chinos y dentro del país.

Paung Ku, una de las organizaciones aliadas, afirma: "El TNI es uno de nuestros socios internacionales más cercanos y con más conocimientos. Nuestra organización es de Myanmar, y el contexto aquí está cambiando muy rápidamente. Los temas son difíciles, desde el nuevo acparamiento de tierras y las consecuencias de la inversión irresponsable hasta los viejos conflictos en zonas étnicas que siguen sin tener una paz verdadera. Nuestra lucha será de largo aliento. Necesitamos aprender de las experiencias de otros y de luchas similares en otros países. El TNI es la organización a la que solemos acudir para ello".

Soluciones en materia de política de drogas

El TNI ha trabajado durante 20 años en la promoción de políticas eficaces y justas en materia de drogas que minimicen el daño, pero ha tenido que enfrentarse a Gobiernos poderosos, comprometidos con políticas de drogas prohibicionistas, y con la burocracia de las Naciones Unidas que defiende el statu quo. La estrategia del TNI ha sido producir investigación convincente sobre los costos de las políticas de drogas, para explorar y promover políticas alternativas, dar voz a las personas excluidas del debate sobre política de drogas (como los productores agrícolas) y promover el diálogo y el debate con los Gobiernos.

Veinte años más tarde, el TNI se ha convertido en uno de los institutos más importantes del mundo en la reforma de las políticas de droga, único por nuestros conocimientos técnicos y de políticas y por nuestras propuestas pioneras relacionadas con la participación de los productores, la reducción del daño del lado de la oferta y la regulación de los mercados para cannabis y estimulantes suaves.

Lo que es más improtante, se ha roto el estancamiento sobre la política de drogas.

Aprovechando nuestros conocimientos y orientaciones técnicas, varios países de América Latina, el Caribe y Europa han comenzado a introducir reformas, reducir condenas por el tráfico de drogas menores, han incluido a productores o cultivos prohibidos en foros de políticas y revertido la prohibición del cannabis. La necesidad de consenso en la ONU sigue permitiendo que unos pocos países impidan una reforma, en particular de los principales convenios de la ONU sobre drogas, pero está claro que es solo una cuestión de tiempo para que la liberalización de la legislación sobre drogas se haga efectiva. Mientras tanto, el TNI sigue brindando investigación técnica sólida sobre la necesidad de una reforma, facilita espacios de diálogo seguros para que funcionarios gubernamentales estudien diferentes enfoques a las políticas de drogas y capaciten a los defensores de las políticas de drogas de todo el mundo para convertirse en nuevos líderes de la reforma en el futuro.

Intercambio de prácticas óptimas sobre agua pública

En abril de 2000, la ciudad de Cochabamba, Bolivia, se alzó en lo que pasó a conocerse como la Guerra del Agua, mediante la cual se expulsó a la multinacional estadounidense Bechtel que había privatizado los servicios hídricos de la ciudad y aumentado considerablemente sus tarifas. Fue el comienzo de un movimiento internacional contra la privatización del agua que se expandió al resto del mundo.

El TNI ha sido parte de ese movimiento, pero también siempre ha sido consciente de que no basta simplemente con resistir la privatización sin proponer alternativas públicas eficaces y justas. Por lo que en 2007, el TNI copublicó un libro que reúne aprendizajes y experiencias de las mejores empresas públicas de agua, así como las luchas para remunicipalizar los servicios. El libro dio lugar a la creación de una red de activistas, investigadores, sindicalistas y gestores de servicios de agua pública denominada Reclamar un modelo público de agua, para apoyar las luchas contra la privatización y seguir compartiendo las prácticas óptimas.

Reclamar un modelo público de agua se convirtió en miembro del Congreso Mundial de Asociaciones de Empresas de Abastecimiento de Agua de ONU-Hábitat, que apoya a las asociaciones del sector público para el suministro de agua.

En 2015, se hizo evidente que la resistencia a la privatización del agua y la tendencia hacia la remunicipalización de los servicios hídricos estaba adquiriendo cada vez más apoyo. El libro del TNI Un futuro para el agua pública demostró que 235 ciudades han revertido la privatización de los servicios de agua en los últimos 15 años, muchas de ellas como consecuencia de la labor de aliados de la red Reclamar un modelo público de agua.

Además de la tendencia hacia la remunicipalización, el TNI también ha sido un miembro activo de movimientos que defienden el reconocimiento del acceso al agua como un derecho humano. En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y el saneamiento, y reconoció que el agua potable y el saneamiento son esenciales para hacer efectivos los derechos humanos. En Europa, el TNI y aliados movilizaron a casi dos millones de ciudadanos para que firmaran la primera iniciativa ciudadana de Europa que instaba a los habitantes de la UE a disfrutar del derecho al agua y el saneamiento, y estipulaba que el suministro y la gestión del agua deberían exlcuirse de la liberalización. Esta iniciativa se adoptó con mayoría parlamentaria con muy pocos cambios, pero la Comisión aún debe aprobar legislación y sigue promoviendo asociaciones público-privadas.