Interview with Fabiola Letelier

20 Enero 1999
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Interview with Fabiola Letelier
La hermana del asesinado líder socialista chileno Orlando Letelier
habla para El Espectador
El Espectador, 20 January 1999


​[Fabiola Letelier
Photo: El Espectador]

 
 

Fabiola Letelier es la hermana del asesinado líder socialista chileno Orlando Letelier. Desde el asesinato de este último en Washington, en 1976, Fabiola emprendió una campaña internacional en contra de la impunidad de los crímenes cometidos bajo la dictadura del general Augusto Pinochet en Chile. Hoy es una importante abogada defensora de los derechos humanos y ha sido una pieza clave en la batalla jurídica que llevan los fiscales británicos que representan los intereses del juez español Baltasar Garzón, quien solicitó a las autoridades británicas hace ya más de tres meses la extradición de Pinochet a España.

Aprovechando su presencia en Londres como observadora del proceso a Pinochet, El Espectador la entrevistó en el Parlamento británico.

¿Cómo siente el ambiente en esta segunda audiencia en la Cámara de los Lores?

Tengo la certeza de que van a imperar las normas internacionales. A la Cámara de los Lores no le va a quedar otra salida que extraditar o juzgar a Pinochet. La solicitud de extradición realizada por el juez Garzón es impecable y no hay argumento jurídico que la pueda vencer.
Los defensores de Pinochet se han movilizado y cuentan con todo el apoyo del partido conservador británico.

¿No será que logran crear la presión política necesaria para favorecer sus intereses?

Es claro que esas presiones han sido muy fuertes. No sólo por los grupos de derecha de mi país sino por varios partidos conservadores de todo el mundo. Sin embargo, los Lores actúan bajo la ley y no bajo la política. En eso han sido muy claros desde el comienzo.

¿Usted no cree que una condena a Pinochet podría desestabilizar la situación política en Chile?

No. Lo que pasa es que mucha gente lo ha querido ver así o están intentando que la comunidad internacional compre esa teoría. El problema chileno es que aún no hemos logrado tener una democracia verdadera. Lo que tenemos es una democracia con toda la institucionalidad heredada de la dictadura: tenemos la Constitución del 80 de Pinochet; tenemos los senadores designados; está el consejo de seguridad; tenemos una ley que no les permite a los partidos minoritarios tener siquiera un representante en el Parlamento; y tenemos también, en lo que se refiere a los derechos humanos, la imposibilidad de hacer justicia.

¿Por qué? Porque existe un decreto de amnistía dictado en 1978?

Y cuándo la dictan? Después de que el caso Letelier fue descubierto. A mi hermano lo mataron en el 76, y en el 78 E.U. pidió la extradición a la Corte Suprema, y ante ese panorama la dictadura creó la amnistía que se aplica hasta hoy.
Pero funcionarios del gobierno chileno han dicho que pretenden quitar esa ley de amnistía y llevar a juicio a Pinochet...
Eso puede tardar. La ley se creó para exculpar a los victimarios, a miembros de las Fuerzas Armadas que violaron los derechos humanos. En Chile lo que hay es un país en donde no ha existido justicia para las miles de personas afectadas en sus derechos. Lo que ha existido es un grupo de privilegiados, de militares y civiles que cometieron delitos, que se han quedado sin ser sancionados.

¿Habría un juicio en Chile?

Mire, se lo voy a explicar de otra manera. Si se le llega a abrir un proceso a Pinochet tiene que ser desaforado, es decir que tiene que pasar por la Corte de Apelaciones. Después de eso tiene que enfrentar a un ministro civil, quien por una simple querella tendrá que remitir el caso a la justicia militar, y todos los que están ahí fueron dependientes o subordinados de Pinochet.

Entonces ¿quién va a tener justicia ahí?

Es claro que por su edad Pinochet no podrá entrar a una cárcel. Muchos se preguntan si sus opositores no están satisfechos con estos 80 días de arresto y la vergüenza internacional que ha pasado...
No, no. Lo que aspiramos todos es que Pinochet enfrente un juicio justo, amplio, verdadero, en donde se le den todas las garantías, como se le darían en España. Lo que queremos es que Pinochet responda por sus crímenes cometidos.

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