AGCS 2000

El poder de la gran empresa
01 Mayo 2002
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El polémico Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS, GATS) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha generado una gran preocupación social por el suministro equitativo de servicios públicos básicos.

El polémico Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS, GATS) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha generado una gran preocupación social por el suministro equitativo de servicios públicos básicos, así como por el derecho de los gobiernos a legislar en favor de la estabilidad financiera, el desarrollo social y económico, y la protección medioambiental. Esta preocupación se convierte en temor cuando la Comisión Europea declara sin tapujos que el AGCS "representa, ante todo, un instrumento para el beneficio empresarial", mientras que parlamentos, sindicatos y ONG no pueden opinar sobre si se deberían mercantilizar los servicios públicos, por no hablar de sujetarlos a los caprichos de la competencia mundial.

En marzo de 2001, centenares de grupos de todo el mundo marcaron el inicio de una campaña mundial contra el AGCS presentando la declaración "Detengamos la ofensiva del AGCS" (Stop the GATS Attack). La campaña se fortaleció con la aceleración de las negociaciones del AGCS, tras la Conferencia Ministerial de la OMC en Doha, en noviembre de 2001. En ella, se acordó que el 30 de junio de 2002 sería la fecha límite para que los gobiernos ultimaran las listas de servicios que abrirían al mercado global y los solicitados a otros países.

Dada la grave amenaza planteada a los servicios públicos y al derecho de los gobiernos a servir los intereses comunes, este informe del TNI pretende hacer divulgación sobre las agendas de los grupos de presión de la industria de servicios, sobre todo en la UE y EEUU, así como sobre la tremenda influencia que ejercen en las negociaciones. También se subraya que parlamentos, sindicatos y ONG están excluidos del proceso, algo censurable teniendo en cuenta los sectores que el AGCS pretende mercantilizar.

Desde su creación, en 1995, la OMC se ha vendido al público como el eje de un sistema multilateral de gobernanza económica que ofrece las normas necesarias para el crecimiento del comercio internacional. Sin duda, la OMC ha favorecido la apertura de los mercados en beneficio de las transnacionales (TNC) y a expensas de economías nacionales, trabajadores, pequeños campesinos, consumidores y el medio ambiente.

El sistema, las normas y los procesos de la OMC no son democráticos ni transparentes, y están minando las democracias nacionales y los derechos de los ciudadanos. Ha contribuido a la concentración de la riqueza en unas pocas manos, al empobrecimiento de millones de personas, y al fomento de patrones de producción, transporte y consumo insostenibles. Los gobiernos que dominan la OMC, y las TNC a las que representan, siguen abogando por ampliar la liberalización del comercio y las inversiones sin abordar los problemas de la mayoría de miembros de la OMC.

En última instancia, la OMC plantea una amenaza política porque está traspasando el poder de decidir cómo servir mejor el interés común de los ciudadanos y sus gobiernos democráticos a las multinacionales, algo que, además, será legal gracias a la naturaleza vinculante de los acuerdos.

El TNI lleva años analizando la OMC y haciendo difusión sobre el tema. Todo el material elaborado está disponible en www.tni.org/wto

Índice

  • Editorial
  • El AGCS: una visión panorámica
  • Principales grupos de presión de la industria de servicios
    • Coalición de Industrias de Servicios de EEUU
    • Grupo de Líderes Financieros
    • Foro de los Servicios Europeos
  • Peticiones y ofertas: ¿dónde está el debate público?
  • Detengamos la ofensiva del AGCS
  • Recursos
  • Notas

EDITORIAL

AGCS 2000

En febrero de 2000, los Estados miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) comenzaron a negociar la ampliación del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS, GATS en inglés) de 1995. Desde que se iniciaron estas negociaciones, la inquietud sobre sus posibles repercusiones se ha visto acuciada, no sólo entre las organizaciones ciudadanas, sino también entre los gobiernos del Sur y las administraciones locales y regionales de todo el mundo. Los detractores de este acuerdo señalan que las negociaciones del AGCS 2000 plantean una grave amenaza al suministro de servicios públicos básicos como la educación, la sanidad y el agua, así como al derecho de los gobiernos a legislar libremente, incluso en lo que se refiere a políticas en materia de desarrollo social y económico, y de protección medioambiental. Esta amenaza es consecuencia directa de la influencia desmedida de las empresas sobre las negociaciones del AGCS, tanto en el pasado como en el presente.

Una agenda empresarial

Según la Comisión Europea, "el AGCS no es únicamente algo que exista entre los gobiernos. Representa, ante todo, un instrumento para el beneficio empresarial" (1). Para ser más exactos, el acuerdo AGCS de 1995 se alcanzó de resultas de una larga campaña de presión por parte de la Coalición de Industrias de Servicios de EEUU (USCSI), encabezada por grandes bancos y empresas aseguradoras estadounidenses. En muchos países, se han creado grupos de presión de la industria de servicios parecidos con el objetivo de influir sobre las actuales negociaciones del AGCS 2000. La USCSI y el Foro de Servicios Europeos colaboran estrechamente con los negociadores gubernamentales, ayudándolos a preparar las estrategias y las prioridades de negociación para el AGCS. Este informe ofrece una panorámica de los principales grupos de presión de este tipo y de sus agendas para el AGCS.

Las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial sobre las ayudas financieras y los préstamos han obligado a muchos de los denominados países en desarrollo a adoptar amplios programas de privatización y liberalización. Las empresas de servicios globales se preparan ya para hacerse con los servicios públicos privatizados más lucrativos, como el suministro de energía y de agua, la educación y la sanidad. Aunque la mayoría de países en desarrollo contrajeron pocos compromisos de liberalización con el AGCS de 1994, la presente ronda del acuerdo pretende aumentar el número y la calidad de los compromisos. Y cuando un país adopta compromisos con respecto a un sector de servicios determinado, el grado de privatización y liberalización de dicho sector quedará 'anclado' y sujeto a las disposiciones de la OMC. Y todo ello para salvaguardar los intereses de los inversores extranjeros.

Aceleración de las negociaciones

En la Conferencia Ministerial celebrada por la OMC en Doha, en noviembre de 2001, se aprobaron unas fechas de negociación para el AGCS 2000 muy estrictas. Los Estados miembro deben presentar sus listas de peticiones para el acceso a los mercados de servicios el 30 de junio de 2002. Las respuestas (llamadas 'ofertas') a las peticiones recibidas deben estar preparadas el 30 de marzo de 2003. A partir de estas peticiones y ofertas, los miembros de la OMC emprenderán negociaciones bilaterales y, antes de diciembre de 2004, se deberá contar con un acuerdo general de los nuevos compromisos del AGCS.

Desde que se iniciaron las negociaciones del AGCS 2000, en 1999, las grandes empresas de servicios multinacionales y sus grupos de presión han estado trabajando estrechamente con los negociadores del AGCS de los gobiernos del Norte. A consecuencia de ello, miembros de la OMC como Estados Unidos (EEUU), la Unión Europea (UE), el Canadá y el Japón, ya han preparado listas detalladas con sus demandas prioritarias de acceso a los mercados. Ahora están impacientes por pasar a las negociaciones 'reales' (bilaterales). Para los miembros de la OMC del Sur, la situación es totalmente distinta y, si se mantienen los ajustados plazos de negociación de Doha, entrarán en las negociaciones bilaterales en una posición de desventaja.

Detengamos la ofensiva del AGCS: por el fin del poder empresarial

En marzo de 2001, centenares de grupos de todo el mundo marcaron el inicio de una campaña mundial contra el AGCS presentando la declaración "Detengamos la ofensiva del AGCS" (Stop the GATS Attack, reproducida en este informe). Esta campaña se está fortaleciendo con la aceleración de las negociaciones del AGCS tras la conferencia de Doha y, entre sus pilares, está el cuestionar las estrechas relaciones entre los grupos de presión de la industria de servicios y los gobiernos, especialmente los de EEUU y la UE. Para que las normas del comercio internacional contribuyan a alcanzar objetivos políticos progresistas, como la sostenibilidad medioambiental y la lucha contra la pobreza, es imprescindible desvincularlas de los intereses exportadores de las grandes empresas transnacionales.

El AGCS: Una visión panorámica

El Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS, GATS en inglés), adoptado en 1994, cubre el comercio internacional del sector de los servicios. Los servicios no sólo incluyen actividades como la banca, los seguros, el comercio minorista y mayorista, el turismo y el transporte, sino también servicios que, en la mayoría de países, se prestan desde lo público, como la educación, la sanidad y el agua. El AGCS depende de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y se aplica a través del sistema de solución de diferencias de la OMC.

El AGCS atañe directamente al comercio porque establece el marco de normas internacionales según el que deben operar las empresas de servicios en todo el mundo. El sector de los servicios representa en torno a dos tercios de la producción y el empleo mundiales, y cerca de una quinta parte del conjunto del comercio mundial. El comercio de servicios ha aumentado rápidamente desde los años setenta, y está estrechamente vinculado con la globalización económica. Una gran parte de los servicios comercializados internacionalmente son utilizados y producidos por empresas transnacionales. El comercio de servicios cada vez influye más en el funcionamiento de las grandes empresas y las estructuras de mercado en los sectores agrícola, industrial y de servicios.

Tal como se muestra en la Tabla 1, el comercio mundial de servicios está dominado por Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE).

El AGCS persigue aumentar el comercio mundial de servicios eliminando ciertas restricciones que lo frenan. Estas restricciones comprenden medidas gubernamentales -como códigos de conducta profesionales, políticas impositivas y leyes para proteger el medio ambiente- y políticas gubernamentales para mantener los servicios públicos. La repercusión directa del AGCS sobre la capacidad de los gobiernos para elegir sus políticas en todos los ámbitos -local, regional y nacional- explica en buena medida por qué las negociaciones del AGCS 2000 se enfrentan a una oposición que va en aumento.

El AGCS funciona en dos sentidos. Algunas de sus normas se aplican horizontalmente, es decir, a todos los sectores de servicios, mientras que otras se aplican verticalmente, es decir, sólo a aquellos sectores de servicios concretos que un gobierno se ha comprometido a liberalizar.

Estos compromisos se detallan en listas por países para cada uno de los cuatro 'modos' de comercio de servicios que distingue el AGCS. Puede que el tercer modo del GATS, la 'presencia comercial', sea el elemento más importante del acuerdo, ya que lo convierte, de hecho, en el primer 'acuerdo multilateral sobre inversiones'. (2)

Tabla 1. Exportactiones e importaciones mundiales de servicios comerciales (1) (en miles de milliones de euros y en % del total mundial)

 

1992

2000

 

Exportaciones

Importaciones

Exportaciones

Importaciones

UE-15 (2)

148,7

(28,0%)

140,8

(26,1%)

291,1

(24,3%)

286,1

(23,8%)

EEUU (3)

126,4

(23,8%)

79,6

(14,8%)

297,8

(24,9%)

215,7

(17,0%)

JAPÓN

38,1

(7,2%)

75,1

(13.9%)

74,1

(6,2%)

125,5

(10,4%)

CANADÁ (4)

15,4

(2,9%)

23,2

(4,3%)

40,3

(3,4%)

45,4

(3,8%)

CHINA (4)

7,0

(1,3%)

7,1

(1,3%)

32,7

(2,7%)

38,9

(3,2%)

RESTO DEL MUNDO

195,2

(36,8%)

212,9

(39,6%)

457,7

(38,3%)

489,5

(40,8%)

TOTAL MUNDIAL

530,8

(100%)

538,7

(100%)

1193,8

(100%)

1201,2

(100%)

1. Tabla tomada de Eurostat News Release 117/2001, 8 de noviembre de 2001, "The EU Figures for the Doha Conference". Origen de los datos: FMI. Las cifras no incluyen las transacciones intracomunitarias. Los servicios comerciales excluyen los servicios gubernamentales.
2. No se incluyen las transacciones intracomunitarias. En 2000, el comercio intracomunitario de servicios comerciales entre los 15 ascendía a 710.800 millones de euros. Si se contabiliza este comercio, la UE de los 15 era responsable, aproximadamente, del 42% de las exportaciones mundiales y del 41% de las importaciones en 2000.
3. Se incluyen las reparaciones de bienes y los gastos de gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales en EEUU, excluidos servicios postales y de mensajería.
4. No por orden de clasificación. Las cifras del Canadá y China se ofrecen sólo con fines comparativos.

 

Cuadro 1: Normas clave del AGCS

HORIZONTALES (aplicables a todos los sectores de servicios)
Según el Trato de la nación más favorecida (AGCS, art. II), un país debe tratar del mismo modo a todos los servicios y proveedores de servicios extranjeros. La cláusula de 'la nación más favorecida' impide que los países establezcan distinciones entre socios comerciales por razones políticas o sociales. Esta cláusula, por ejemplo, prohíbe a los gobiernos adoptar medidas de represalia contra empresas que comercian con regímenes que violan los derechos humanos.

VERTICALES (aplicables sólo a aquellos sectores en que un gobierno ha contraído compromisos)
Las normas de Acceso a los mercados (AGCS, art. XVI) restringen todo límite cuantitativo sobre los servicios, ya sea con respecto a empresas extranjeras y nacionales, o sólo extranjeras. Si un país limita el número de proveedores de servicios de un determinado sector (por ejemplo, el número de complejos turísticos) tras haber contraído un compromiso de acceso a los mercados en dicho sector, puede ser denunciado a través del sistema de solución de diferencias de la OMC.El Trato nacional (AGCS, art. XVII) establece que las empresas extranjeras deben recibir el mismo trato que las nacionales. Dado que el AGCS cubre también las inversiones extranjeras directas (véase Cuadro 2), el principio de trato nacional puede recortar las opciones políticas de los gobiernos como, por ejemplo, la adopción de normas que garanticen que las inversiones favorezcan fundamentalmente el empleo y los proveedores locales.

 

Cuadro 2: Amplia cobertura

 

El AGCS

  • afecta a todos los sectores de servicios, desde la banca a la construcción, pasando por la educación, los servicios postales, la sanidad, el turismo, el transporte, el suministro de agua y la gestión de residuos;
  • atañe a todos los ámbitos de gobierno, desde el contexto nacional
  • federal al local;o incluye todas las medidas gubernamentales que "afecten al comercio de servicios".

El AGCS distingue cuatro tipos de comercio de servicios o 'modos de suministro':

  1. El suministro transfronterizo: incluye el comercio electrónico, los centros de atención telefónica que atienden a clientes en el extranjero, los servicios postales internacionales.
  2. El consumo en el extranjero: incluye estudiar en una universidad extranjera, recibir tratamiento médico en el extranjero, visitar otro país como turista.
  3. La presencia comercial: incluye todas las inversiones extranjeras relacionadas con el suministro de servicios como, por ejemplo, filiales de bancos, centrales eléctricas o complejos turísticos.
  4. La presencia de personas físicas: incluye a actores que viajan al extranjero para rodar una película y empresas de asesoría contable que destinan a sus empleados al extranjero para misiones breves.

Mientras que las negociaciones sobre servicios durante la Ronda de Uruguay se centraron en la creación de un marco multilateral de normas para el comercio de servicios, las negociaciones del AGCS 2000 tratarán menos sobre normativas y más sobre la ampliación del acceso a los mercados en todos los sectores de servicios. La gran mayoría de compromisos existentes en virtud del AGCS fueron adoptados por países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), mientras que gran parte de los denominados países en desarrollo sólo contrajeron algunos compromisos. La industria de servicios mundial, respaldada por los gobiernos del Norte, considera que las negociaciones del AGCS 2000 brindan una buena oportunidad para aumentar de forma significativa el acceso a los mercados de los países desarrollados y los compromisos de trato nacional. De este modo, el grado actual de liberalización de los servicios en el Sur se ampliaría y quedaría vinculado multilateralmente. El GATS favorece los intereses de las industrias de servicios del Norte, como bien lo demuestra el hecho de que las negociaciones de acceso a los mercados han comenzado sin haber realizado previamente una buena valoración del impacto que supone la liberalización de servicios en las economías en desarrollo.

Principales grupos de presión de la industria de servicios

Coalición de Industrias de Servicios de EEUU: padrinos del AGCS

La Coalición de Industrias de Servicios de EEUU (USCSI, US Coalition of Service Industries) es, sin duda, el grupo de presión de servicios más influyente del mundo, cuyos orígenes se remontan a mediados de los años setenta. En aquel momento, las empresas estadounidenses de servicios financieros American International Group (AIG), American Express y Citicorp deseaban mejorar su acceso a mercados extranjeros que, por entonces, estaban fuertemente regulados. Así, consideraron que incorporar el 'comercio de servicios' en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, el precursor de la OMC) podía ser una buena herramienta con la que forzar la apertura de dichos mercados.

En 1981, los directores generales de AIG, American Express y Citicorp llegaron a la conclusión de que era necesario crear una amplia plataforma comercial para presionar por la inclusión del 'comercio de servicios' en la agenda del GATT. Así, encargaron al entonces Vicepresidente de American Express, Harry Freeman, que formara una coalición de industrias de servicios que pudiera llegar mucho más allá de los círculos financieros de Nueva York. En 1982, se inauguraba oficialmente la USCSI, bajo la presidencia del mismo Freeman.

Entre 1982 y 1985, la USCSI trabajó en estrecha colaboración con el Representante Comercial de EEUU (USTR) y el Departamento de Comercio de ese mismo país con el fin de asegurarse de que los servicios estarían presentes en la agenda del comercio mundial. A fines de 1983, el USTR presentó un informe ante el GATT sobre la creciente importancia de los servicios en la economía mundial, en el que resumía la legislación por la que se regía el comercio internacional de servicios en aquel momento y sugería los posibles enfoques que podría adoptar un nuevo régimen. Cuando se inició la Ronda de Uruguay del GATT, en la Conferencia Ministerial de Punta del Este celebrada en septiembre de 1986, se creó un Grupo de Negociaciones sobre Servicios (GNS) y, con él, comenzaron oficialmente las negociaciones para establecer un régimen multilateral sobre el comercio de servicios en el marco del GATT.

Como complemento al trabajo con el USTR, la USCSI ejercía una gran presión en el Congreso. Entre otros métodos, la USCSI animaba a los congresistas a enviar cartas al Representante Comercial expresando su 'fuerte apoyo' por la liberalización del comercio de servicios. Otra herramienta de presión destacable eran las audiencias ante el Congreso, donde expertos de la industria y funcionarios de la administración 'testificaban' conjuntamente sobre la importancia de la industria de servicios para la economía estadounidense.

A consecuencia del 'apoyo y la presión prefabricados', los negociadores de la USCSI y el USTR desarrollaron 'una relación simbiótica' (3). La USCSI se encargaría de conseguir el apoyo necesario en el Congreso y, a cambio, dispondría de acceso privilegiado al proceso de formulación de políticas en materia de comercio a través del Comité Consultivo sobre Servicios del Sector Industrial (ISAC 13) (4) y a través de un sinnúmero de consultas informales, sesiones de estrategia, seminarios y conferencias.

Durante la interminable Ronda de Uruguay, la USCSI se convirtió en uno de los pilares de apoyo para los negociadores del USTR. Como explicaba Harry Freeman posteriormente:

"Al cierre de la Ronda de Uruguay, no dejamos de presionar. Teníamos a unas 400 personas del sector privado estadounidense. Había quizá cuatro canadienses y nadie de ningún otro sector privado. Las operaciones de respaldo del sector privado en el gobierno en EEUU son totalmente distintas de las de cualquier otro gobierno del mundo." (5)

La firma del AGCS en 1994 representó una gran victoria para los grupos de presión de la industria de servicios, aunque ello no se tradujo en grandes avances reales en lo que se refiere a la apertura de mercados para las grandes empresas estadounidenses. En palabras de Harry Freeman:

"En 1997, avanzamos algo con los servicios financieros y los servicios de telecomunicaciones. Pero el alcance de la liberalización aún no es tan amplio como para distinguirlo de lo que la gente del sector del comercio llama estancamiento, es decir, quedarte donde estás sin reducir ni ampliar tus barreras. Considero que, en un período de 3 o 4 años, daremos un gran salto en los servicios y alcanzaremos una liberalización notable." (6)

Desde que se iniciaron los preparativos para las negociaciones del AGCS 2000, a fines de los años noventa, esta colaboración se ha consolidado aún más. La buena relación existente entre el gobierno de EEUU y la USCSI se puso de manifiesto, por ejemplo, en una reciente jornada de conferencias llamada "Servicios 2000: diálogo empresarial y gubernamental sobre los objetivos de expansión del comercio estadounidense". La conferencia tuvo lugar en el Departamento de Comercio de EEUU y contó con "el patrocinio de la Oficina de Industrias de Servicios del Departamento de Comercio y la Coalición de Industrias de Servicios de EEUU". (7)

En esta conferencia, el Presidente de la USCSI, Bob Vastine, habló del estrecho vínculo entre las diversas administraciones estadounidenses y la industria de los servicios de EEUU como de "un ejemplo extraordinario de cooperación entre el gobierno y la industria que debería servir como modelo para el resto del mundo". (8) El Vicesecretario del Departamento de Comercio, Samuel Bodman, aseguró a los asistentes que "el Secretario y un servidor consideramos que nuestro papel y la misión del Departamento de Comercio consiste en defender a la comunidad empresarial estadounidense". (9)

La conferencia también destacó uno de los objetivos que comparten el Departamento de Comercio de EEUU y la USCSI: utilizar las negociaciones del AGCS 2000 para ampliar el acceso a los mercados de las empresas estadounidenses, no sólo mediante medidas específicas de acceso al mercado, sino también añadiendo al acuerdo nuevas disciplinas a la reforma de normativas nacionales "con miras a garantizar que los compromisos de acceso a los mercados y trato nacional alcancen los objetivos prometidos". (10) Esto confirma los temores de los detractores del AGCS, que advierten que estas negociaciones están guiadas por una agenda de desregulación empresarial que amenaza con minar la capacidad legisladora de los gobiernos.

Grupo de Líderes Financieros: llevando la batuta

El Acuerdo sobre Servicios Financieros de 1997, uno de los anexos del AGCS, representa otro perfecto ejemplo de cómo las políticas globales sobre el comercio de servicios se han formulado de acuerdo con los intereses de las grandes empresas.

Al finalizar la Ronda de Uruguay, resultó imposible concluir varios acuerdos sectoriales sobre servicios financieros -junto con los acuerdos básicos de telecomunicaciones y transporte marítimo- porque los negociadores estadounidenses no estaban satisfechos con los compromisos de acceso a los mercados.

Las negociaciones del Anexo sobre Servicios Financieros del AGCS se reanudaron en enero de 1995, pero se volvieron a truncar seis meses después con otra retirada estadounidense. A pesar de ello, un grupo de 43 países (incluidos los Estados miembro de la UE de los 15) firmó un acuerdo provisional, en el que se comprometían a ampliar el acceso a sus mercados de servicios financieros y/o a eliminar, suspender o reducir el alcance de sus exenciones por 'nación más favorecida' en este sector.

Para salir del punto muerto en que se hallaban las negociaciones de servicios financieros de la OMC, el Gobierno estadounidense, la Comisión Europea y la Secretaría de la OMC solicitaron la ayuda de dirigentes estadounidenses y europeos de la industria de los servicios financieros. Así, invitaron a Ken Whipple, entonces Presidente de Ford Financial Services, y a Andrew Buxton, entonces Presidente de Barclays Bank, a crear un grupo de presión transatlántico de alto nivel. Así fue cómo, en la primavera de 1996, comenzó a funcionar un grupo integrado exclusivamente por directores generales y presidentes, el Grupo de Líderes Financieros (FLG, Financial Leaders Group), y un Grupo de Trabajo de Líderes Financieros de menor nivel.

"Era un grupo informal; [...] no había suscripción, y la mayoría de reuniones se realizaban por teleconferencia. [...] La creación del Grupo de Líderes Financieros ofreció a los negociadores de Europa y EEUU un foro donde mantener un diálogo constructivo con su industria." (11)

Al otro lado del Atlántico, Bob Vastine, de la USCSI, llegaba a conclusiones parecidas:

"El Grupo de Líderes Financieros desencadenó un proceso excepcional que condujo a una cooperación transatlántica sin precedentes. El FLG no sólo llegó a un acuerdo sobre los principios que intentaría alcanzar en las negociaciones y sobre los países clave en los que se buscarían concesiones, sino también sobre las barreras concretas que deseaba eliminar. La unanimidad en el Grupo de Líderes Financieros se convirtió en un mensaje que transmitía a los gobiernos que la comunidad financiera estadounidense y europea perseguía una liberalización significativa y unos logros sustanciales, y que los negociadores deberían cooperar para conseguirlo. La estrategia, obviamente, funcionó." (12)

El FLG está dominado claramente por empresas de EEUU. La USCSI se encarga del trabajo de coordinación y secretaría. Aunque los presidentes de las empresas estadounidenses no participan directamente en las negociaciones sobre servicios financieros de la OMC, han tenido un peso muy importante en ellas, y se dice que desempeñaron un papel decisivo durante las últimas horas de negociación en Ginebra, en diciembre de 1997.

"La presencia de empresas estadounidenses fue manifiesta en y en torno a las negociaciones celebradas aquí, en Ginebra. Citibank, Goldman Sachs, Merrill Lynch y numerosas empresas aseguradoras -American International Group y Aetna, concretamente- establecieron puestos de mando en el hotel President Wilson, situado a poco menos de un kilómetro de la sede de la Organización Mundial del Comercio." (13)

O, como observaba Chakravarti Raghavan, de Third World Network:

"Los mensajes iban y venían de Ginebra a Washington y, según algunos informes, entre el Tesoro de EEUU y American International Group (AIG) y sus partidarios en el Congreso estadounidense. De este modo, los procesos de la organización multilateral del comercio rayaban en la farsa." (14)

No es de extrañar que la industria de servicios de EEUU y Europa se mostrara exultante con la firma del acuerdo. El Acuerdo sobre Servicios Financieros de la OMC mejoró su acceso a los mercados financieros en Europa Central y Oriental, Asia, África y América Latina. A estos países, muy dependientes de las inversiones extranjeras directas, no les quedó prácticamente otra salida que suscribir el acuerdo, a pesar de que la idea de que sus propias empresas de servicios financieros pudieran competir en los mercados europeo y estadounidense parece ser un mero espejismo.

Foro de los Servicios Europeos: siempre en beneficio de la empresa

El papel decisivo desempeñado por el Grupo de Líderes Financieros (FLG) durante las negociaciones sobre servicios financieros de la OMC en 1997 causó una gran impresión al Comisario de Comercio de la UE, Sir Leon Brittan. Éste también se dio cuenta de que, durante la Ronda de Uruguay, los negociadores de la UE no habían contado con el apoyo de un fuerte grupo de presión empresarial como la USCSI. De modo que, cuando comenzaron los preparativos para las negociaciones del AGCS 2000, en la primera mitad de 1998, Brittan decidió organizar su propio grupo de presión europeo.

Solicitó a Andrew Buxton, que también había participado en la creación del FLG, que organizara a la industria de servicios europea con una estructura parecida a la del FLG, reservando un papel importante a los directores generales de las empresas. Como explicaba Buxton posteriormente:

"Cabe destacar que la Comisión Europea también se dio cuenta de los beneficios que suponía contar con una fuerte participación empresarial en el proceso y, en 1998, Sir Leon Brittan, Vicepresidente de la Comisión, me pidió que creara y presidiera un grupo selecto de líderes empresariales europeos con el fin de actuar como enlace entre la Comisión y un amplio abanico de industrias de servicios, ya que las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio amplían sus horizontes hacia otras industrias de servicios." (15)

La Red de Servicios Europeos (European Services Network) comenzó a funcionar el 26 de enero de 1999. En octubre de 1999, se rebautizó con el nombre de Foro de Servicios Europeos (ESF, European Services Forum), pero la estructura se mantuvo intacta:

  • Grupo de Líderes de Servicios Europeos: grupo de más de 40 directores generales de todo el sector de servicios de Europa, presidido por Andrew Buxton, "para otorgar al sector de servicios un papel público preponderante en las negociaciones del AGCS 2000" (16);
  • Comité de Políticas, que agrupa a representantes personales de los directores generales que integran el Grupo de Líderes de Servicios Europeos y a los secretarios generales de más de 35 federaciones del sector europeo de servicios. El Comité de Políticas se reúne varias veces al año. Su principal función consiste en elaborar documentos de posición para el ESF;
  • pequeña secretaría permanente, con sede en la organización empresarial europea UNICE, que está a disposición del Grupo de Líderes de Servicios Europeos y del Comité de Políticas.

En la reunión inaugural de la Red de Servicios Europeos, el Comisario Brittan perfilaba ya el papel que imaginaba para la nueva organización en el ámbito de las políticas comerciales de la UE:

"Estoy a su disposición para escuchar cuáles son sus objetivos, sus prioridades de liberalización [...] Cuento con su apoyo y sus aportaciones, en el ámbito de la empresa, de la dirección y la presidencia de las empresas, y de las federaciones europeas y nacionales, para que podamos perfeccionar nuestra estrategia y establecer unos objetivos de negociación claros y preferentes que influyan en la expansión internacional del comercio de servicios." (17)

Desde febrero de 1999, el ESF ha elaborado una serie de documentos de posición sobre cuestiones como medidas de salvaguardia en casos de emergencia, desplazamiento temporal de personal comercial clave, comercio electrónico, normativas nacionales, contrataciones públicas y compromisos comerciales. (18) Aunque los documentos de posición del ESF son menos categóricos que los de la USCSI (19), se reducen a la misma agenda empresarial para liberalizar el comercio de servicios:

  • ninguna medida de salvaguardia especial en caso de emergencia;
  • la movilidad laboral en virtud del modo 4 del AGCS debería limitarse a 'personal comercial clave';
  • anular la exención que contempla actualmente el AGCS en materia de contratación pública (que cubre todos los ámbitos de gobierno) y, en general, someter todas las contrataciones públicas a las disciplinas de la OMC;
  • ninguna "carga excesiva o desmesurada sobre las empresas extranjeras y nacionales que limiten la liberalización del mercado".

Es difícil conseguir información sobre las relaciones de trabajo concretas que existen entre la Comisión Europea y el ESF, pero la información recopilada por Corporate Europe Observatory (20) demuestra que el Foro se ha convertido en una estructura de enlace privilegiada entre el equipo del AGCS 2000 de la Comisión Europea y la industria de servicios de la UE.

Los documentos de posición del ESF se han debatido ampliamente con funcionarios de la Comisión Europea, tanto en reuniones del Comité de Políticas del ESF (a las que suelen asistir funcionarios de la Comisión Europea) como en reuniones informales de delegaciones del ESF o del Grupo de Líderes de Servicios Europeos con funcionarios de la Comisión. (21) El papel destacado desempeñado por el ESF en la elaboración detallada de la lista de peticiones de la UE para la liberalización de servicios con el AGCS se analiza en otro apartado de este informe.

En septiembre de 1999, el Sr. Robert Madelin, un alto funcionario de la Dirección General de Comercio de la UE (DG Comercio), lo dijo más claramente al dirigirse a un público compuesto por empresarios británicos:

"La Comisión Europea está convencida de que es necesario trabajar no sólo con los expertos de los Estados miembro, sino también directamente con la industria europea [...] Precisamente por ese motivo, a instancias de una propuesta de Sir Leon Brittan, Andrew Buxton se encargó de crear la Red de Servicios Europeos. [...] Vamos a depositar una gran confianza en esa Red. [...] Vamos a confiar en ella tanto como en el consejo directo de un Estado miembro en el momento de definir nuestros objetivos." (22)

Los comentarios del Sr. Madelin ponen de relieve la naturaleza problemática de esta asociación estratégica entre el sector empresarial y la Comisión Europea. Lógicamente, la Comisión Europea no puede justificar el hecho de tratar las propuestas del empresariado en igualdad de condiciones que las propuestas procedentes de los Estados miembro cuando se elaboran los objetivos y las estrategias de negociación de la UE en el AGCS, pero ha podido hacerlo porque la política de comercio exterior de la UE no está sujeta a un control democrático efectivo. (23)

Otra buena prueba de las excelentes relaciones entre la DG Comercio y el ESF se encuentra en la generosidad mostrada por la DG ante una 'solicitud espontánea' del director ejecutivo del ESF , al conceder a éste último 49.200 euros para cubrir la mitad de los costes previstos para una conferencia internacional sobre el AGCS 2000 (Bruselas, 27 de noviembre de 2000).

Para poder recuperar el control democrático sobre la polémica agenda empresarial de la UE, que aboga por una mayor liberalización del comercio de servicios, es necesario denunciar y poner fin a la alianza ilegítima entre las instituciones de Bruselas y el ESF. (24) Ésta debería ser, por lo tanto, una de las prioridades de los grupos europeos que hacen campaña para detener la ofensiva del AGCS.

Peticiones y ofertas: ¿dónde está el debate público?

Mientras escribimos estas líneas (primavera de 2002), los Estados miembro de la OMC están preparando listas detalladas de peticiones de acceso a los mercados en el sector de los servicios. Tras el 30 de junio de 2002, fecha límite para la presentación de dichas listas, se empezarán a formular respuestas (denominadas 'ofertas') a las peticiones recibidas. La preparación de todas estas peticiones y ofertas está teniendo lugar de forma muy poco transparente y muy desequilibrada. Cada vez hay más indicios -sobre todo en los países de la OCDE- de que los gobiernos y las empresas están colaborando estrechamente en la elaboración de las listas, y se está excluyendo del proceso a ONG, sindicatos y parlamentos.

El debate sobre la agenda empresarial camuflada tras las negociaciones del AGCS adquirió un impulso renovado en la primavera de 2002, cuando se filtraron a las ONG una serie de borradores con las listas de peticiones de la UE. (25) Estos borradores incluían exigencias detalladas a 29 Estados miembro de la OMC para que aplicaran las reglas de libre comercio del AGCS a un gran número de sus sectores de servicios, como el agua, la energía, el transporte, el turismo, la construcción y los servicios de distribución. Sin lugar a dudas, estos borradores de peticiones de la UE, dirigidos a países como Indonesia, las Filipinas y Colombia, no estaban elaborados desde una perspectiva favorable al desarrollo, sino que reflejaban los intereses ofensivos de la industria de servicios de la UE.

La Comisión Europea pensaba mantener estos documentos en secreto, incluso después de que fueran aprobados por los Estados miembro de la UE a través del denominado Comité 133. Tal como declaró Pierre Defraigne, Jefe de Gabinete de Pascal Lamy, unas semanas antes de que se produjera la filtración, las listas de peticiones 'no pueden hacerse y NO SE HARÁN públicas'. (26) Pero esta regla de confidencialidad no se extendía al sector empresarial, tal como lo atestiguan varios documentos obtenidos por Corporate Europe Observatory mediante una solicitud oficial de acceso a información presentada ante la Comisión Europea. (27)

El 22 de octubre de 2001, la Comisión envió una carta a Pascal Kerneis, Director Ejecutivo del Foro de Servicios Europeos, en que indicaba: "Agradeceríamos enormemente la contribución de la industria a este ejercicio, tanto en lo que se refiere a detectar dónde radican los problemas actualmente como a realizar peticiones concretas. Sin la aportación del ESF, este proceso corre el riesgo de convertirse en un mero ejercicio intelectual...". (28) Esta carta fue seguida por otra nota de la Comisión, con fecha de 14 enero de 2002, en que enfatizaba "la importancia de que presenten cualquier propuesta que tengan en los próximos días, ya que estamos ultimando el borrador de peticiones, que se transmitirá a los Estados miembro en breve". (29)

Estos documentos ponen de manifiesto que la Comisión Europea buscó activamente la orientación del ESF al definir sus posiciones negociadoras ante el AGCS. Y apuntan a una serie de casos en que la información procedente del sector empresarial tiene prioridad sobre las observaciones de los Estados miembro. Además, no se ha permitido una participación comparable por parte de los grupos de la sociedad civil, incluidos los sindicatos. Ni respondió la Comisión a las numerosas dudas expresadas por dichos grupos desde que se retomaron las negociaciones del AGCS en febrero de 2000, salvo para tildarlas de falsas y exageradas. (30)

Cuando el borrador con las listas de peticiones se filtró y se hizo público, las organizaciones de la sociedad civil de la UE que hacían campaña sobre el AGCS solicitaron que la Comisión Europea y los Estados miembro de la UE adoptaran una política de plena transparencia sobre las negociaciones del AGCS y pusieran fin a su estrecha colaboración con el ESF. Como el borrador de peticiones de la UE se había redactado siguiendo un proceso equivocado, se propuso que éstas se retiraran.

En enero de 1998, la publicación de un borrador de proyecto para el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI), que se estaba negociando en aquellos momentos en la OCDE, dio un tremendo impulso al movimiento internacional contra dicho acuerdo. Esto propició la ruptura definitiva de las negociaciones sobre el AMI, menos de un año después. Puede que la filtración del borrador confidencial de la UE con las listas de peticiones para el AGCS, en la primavera de 2002, provoque un efecto parecido sobre las negociaciones del AGCS. Con ello, se demuestra que internet y la colaboración internacional entre ONG hacen de las intrigas diplomáticas sobre comercio algo obsoleto e ineficaz.

La influencia empresarial sobre los negociadores gubernamentales del AGCS no se limita a la Unión Europea y a sus Estados miembro, sino que refleja un fenómeno muy extendido, sobre todo en aquellos países con una industria de servicios muy desarrollada. Puede que el hecho de que los gobiernos tengan en cuenta las inquietudes empresariales al formular sus políticas comerciales resulte útil y esté justificado. Sin embargo, estos acuerdos de cooperación privilegiada entre empresas y gobiernos no tienen cabida en un proceso de formulación de políticas democrático.

Esta crisis de los viejos métodos exige un nuevo modelo para el establecimiento de políticas y normativas internacionales en una economía cada vez más globalizada. Así, se debería dar prioridad al desarrollo de mecanismos equilibrados y democráticos para que la sociedad civil también participara en la elaboración de las políticas comerciales. Las políticas comerciales internacionales deberían replantearse y reorientarse de tal modo que sirvan al interés general y fomenten un desarrollo sostenible.

Cuadro 3

 

Principales grupos de presión del sector de servicios

Coalición de Industrias de Servicios de EEUU (USCSI) -http://www.uscsi.org
El grupo de presión de la industria de servicios más importante e influyente. Fundado en 1982.

Foro de Servicios Europeos (ESF) -http://www.esf.be
El ESF trabaja en estrecha colaboración con la Comisión Europea y ejerce una influencia desmesurada sobre las propuestas de negociación del AGCS presentadas por la UE. Tiene su sede en la confederación empresarial europea UNICE. Fundado en 1999.

Red de Servicios Japoneses (JSN) -http://www.keidanren.or.jp
Tiene su sede en la organización de empresarios japoneses Keidanren. Fundada en 1999.

Red de Empresas de Servicios de las Américas (REDSERV) -http://www.redserv.org.br
Red de la industria de servicios de Norteamérica y América Latina, centrada en el capítulo sobre servicios del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Fundada en 1998.

Coalición de Industrias de Servicios de Hong Kong (HKCSI) -http://www.hkcsi.org.hk
La principal voz del sector privado para las industrias de servicios de Hong Kong. Tiene sede en la Cámara de Comercio General de Hong Kong. Fundada en 1990.

Comité LOTIS (Liberalización del Comercio de Servicios) -http://www.ifsl.org.uk/tradepolicy
Influyente alianza empresarial y estatal británica que aboga por la liberalización de los servicios financieros. Fundada a principios de los años ochenta. Véase el informe sobre LOTIS elaborado por GATSwatch, en http://www.gatswatch.org/LOTIS/LOTIS.html

Red de Servicios Globales (GSN) -http://www.globalservicesnetwork.com/
En 1998, se fundó una nueva red: la Red de Servicios Globales (GSN). Esta red está coordinada por la USCSI. Actúa como enlace entre figuras clave de grupos de presión del sector de los servicios e institutos con financiación privada con académicos y expertos gubernamentales en materia de AGCS. Muchas ideas y conceptos adoptados en las negociaciones del AGCS se desarrollaron en el marco de este 'movimiento de servicios globales', como se autodenomina.

Grupos de presión sectoriales

Coalición de Servicios Energéticos (ESC) -http://www.energyservicescoalition.org
Coalición de empresas estadounidenses del sector de la energía que aboga por la inclusión de los servicios energéticos en las negociaciones del AGCS 2000. Fundada en 1999.

Diálogo Empresarial Global sobre Comercio Electrónico (GBDe) -http://www.gbde.org
Alianza de alto nivel entre empresas y estados que defiende políticas en materia de comercio electrónico. Fundado en 1999.

Alianza Global por la Educación Transnacional (GATE) -http://www.jones.com/gate.html
Red de multinacionales, asociaciones nacionales, profesionales, autoridades e instituciones de educación superior de todo el mundo, integrada como filial de una empresa de telecomunicaciones, Jones International, Ltd. Fundada en 1995.

Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) - http://www.wttc.org
Coalición mundial de más de 80 directores generales de todos los sectores de la industria global de viajes y turismo dedicada a 'garantizar la máxima liberalización de los servicios relacionados con los viajes y el turismo'. Fundado en 1990.

Grupos de expertos, instituciones académicas y redes de investigación a favor del AGCS

Brookings Institution - http://www.brook.eduo

Coalition of Service Industries Research and Education Foundation -http://www.uscsi.org/csifoundation

Fuji Research Institute Corporation -http://www.fuji-ric.co.jp/e_index.html

Harvard University, John F. Kennedy School of Government -http://www.ksg.harvard.edu

Mark Twain Institute -http://www.sitrends.org

The Geneva Association -http://www.genevaassociation.org

RESER - European Network 'Services & Space' -http://www.reser.net/gb/index.html

Detengamos la ofensiva del AGCS

Como grupos de la sociedad civil que luchan por la democracia a través de unas reglas de inversión y un comercio justos, nos oponemos a la postura de rechazo mostrada por la OMC, algunos de sus Estados miembro y grandes empresas aliadas frente a las inquietudes, de vital importancia, planteadas por la sociedad civil, tanto antes como después de Seattle. Las calles de Seattle aún humeaban cuando la OMC inició nuevas negociaciones para ampliar las reglas mundiales sobre el comercio internacional de servicios que otorgarían nuevos derechos y mayor acceso a los proveedores de servicios de multinacionales y limitarían aún más el margen de maniobra de los gobiernos en favor del interés general en todo el mundo. Estas negociaciones reestructurarían de forma radical el papel del gobierno con respecto al acceso público a servicios esenciales en todo el mundo en detrimento del bien común y de la propia democracia.

Estas extensas negociaciones, iniciadas en febrero de 2000, persiguen ampliar el régimen del AGCS de la OMC para subordinar la gobernanza democrática de países de todo el mundo a las normas de comercio mundiales establecidas y aplicadas por la OMC, como órgano supremo de la gobernanza económica global. Y lo que es más, estas negociaciones del AGCS 2000 están teniendo lugar a puerta cerrada debido a la complicidad existente con las grandes empresas multinacionales y su potente maquinaria de cabildeo.

El régimen del AGCS vigente, establecido inicialmente en 1994, ya es integral y amplio. Las normas actuales pretenden ir anulando paulatinamente todas las 'barreras' gubernamentales al comercio y a la competencia comercial internacionales en el sector de los servicios. El AGCS cubre todos los servicios imaginables -incluidos los públicos- en sectores que atañen al medio ambiente, la cultura, los recursos naturales, el agua potable, la atención médica, la educación, la seguridad social, los servicios de transporte, el reparto postal y toda una serie de servicios municipales. Sus restricciones afectan a prácticamente todas las medidas gubernamentales relacionadas con el comercio de servicios, desde la legislación laboral a la protección de los consumidores, pasando por reglamentaciones, directrices, subvenciones y ayudas, normativas y requisitos para la concesión de licencias, así como a las limitaciones de acceso a los mercados, las denominadas pruebas de necesidades económicas y las disposiciones de contenido local.

Actualmente, las reglas del AGCS conciernen a todos los modos de prestación o suministro de un servicio, entre los que se incluyen las inversiones extranjeras, las disposiciones transfronterizas de un servicio, el comercio electrónico y los viajes internacionales. Además, el AGCS presenta un híbrido entre un acuerdo 'descendente' [se cubren todos los sectores y medidas a menos que éstos queden excluidos explícitamente] y un acuerdo 'ascendente' [se cubren sólo aquellos sectores y medidas con los que los gobiernos se comprometen explícitamente]. Esto significa que, en estos momentos, hay ciertas disposiciones que se aplican a todos los sectores mientras que, otras, se aplican únicamente a sectores determinados sobre los que se han establecido acuerdos.

Las nuevas negociaciones del AGCS que se celebran actualmente en el seno de la OMC están concebidas para facilitar aún más la toma de poder de los servicios públicos por parte de las empresas:

  • Imponiendo nuevas y severas restricciones a la capacidad de los gobiernos para mantener o crear normas en materia de medio ambiente, sanidad, protección de los consumidores y otros asuntos de interés general mediante la ampliación del Artículo VI del AGCS, Reglamentación nacional. Entre las propuestas, se halla una 'prueba de necesidades' por la que los gobiernos deberían encargarse de demostrar que las leyes y reglamentaciones de sus países 'no sean más gravosas de lo necesario', es decir, que limiten el comercio lo mínimo, independientemente de consideraciones financieras, sociales, tecnológicas o de cualquier otra índole.
  • Limitando el uso de fondos del gobierno para obras públicas, servicios municipales y programas sociales. Al imponer las normas de Trato nacional a las contrataciones públicas y las ayudas estatales, las nuevas negociaciones pretenden que el gasto público que destinan los gobiernos a servicios públicos esté a disposición de grandes empresas privadas extranjeras.
  • Obligando a los gobiernos a otorgar Acceso a los mercados ilimitado a proveedores de servicios extranjeros, haciendo caso omiso de las consecuencias sociales y medioambientales que podrían acarrear la cantidad o la dimensión de las actividades de dichos servicios.
  • Acelerando el proceso para conceder a los proveedores de servicios empresariales un acceso garantizado a los mercados nacionales de todos los sectores -incluidas la educación, la sanidad y el agua- al permitirles establecer su presencia comercial en otro país a través de las nuevas normas que la OMC está elaborando para fomentar el comercio electrónico libre de impuestos en todo el mundo. Con esto, se garantizaría a las grandes empresas transnacionales un acceso a los mercados inmediato e irreversible, sobre todo en los países del llamado Tercer Mundo.

El principal beneficiario de este nuevo régimen del AGCS es toda una serie de grandes empresas proveedoras de servicios que están decididas a ampliar su alcance comercial mundial y a convertir los servicios públicos en mercados privados en todo el mundo. La industria de los servicios públicos no sólo representa el sector que está creciendo más rápidamente en la nueva economía global, sino que la educación, la sanidad y el agua están resultando ser los 'servicios' más lucrativos de todos. Se calcula que la atención sanitaria representa un mercado mundial de 3,5 billones de dólares estadounidenses, una cifra que, en el caso de la educación, se estima en 2 billones y, en el del agua, en 1 billón.

El Director Ejecutivo de Columbia/HCA, la mayor corporación comercial hospitalaria del mundo, con sede en EEUU, sigue insistiendo en que la atención médica es un negocio más, que no se distingue en nada de la industria aeronáutica o automotriz, y amenaza con acabar con todos los hospitales públicos de Norteamérica. Sociedades financieras como Merrill Lynch prevén que la educación pública quedará privatizada en todo el mundo durante la próxima década, declarando que, durante el proceso, podrán obtenerse beneficios incalculables. Mientras tanto, los gigantes del agua, como los franceses Vivendi y Suez Lyonnaise des Eaux, están trabajando codo con codo con el Banco Mundial para obligar a muchos gobiernos del Tercer Mundo a privatizar sus servicios hídricos.

Éstas y otras grandes transnacionales, actuando a través de poderosos grupos de presión, como la Coalición de Industrias de Servicios de EEUU y el Foro de Servicios Europeos, son las que han redactado, de hecho, la agenda para las negociaciones del AGCS 2000. En caso de cumplirse, esta agenda empresarial del AGCS 2000 supondrá un ataque frontal contra los derechos sociales fundamentales consagrados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y por los pactos y cartas que la acompañan. No sólo podrán las grandes corporaciones comerciales extranjeras acceder a fondos públicos para adquirir hospitales y escuelas, sino que todas las reglamentaciones sobre sanidad y educación se verán minadas por las normas del comercio internacional establecidas por la OMC. Cadenas de corporaciones comerciales extranjeras podrían invadir los sistemas de atención infantil, seguridad social y prisiones en todos los Estados miembro de la OMC. Los parques, la fauna y flora, y los bosques podrían convertirse en objeto de disputa entre los proveedores de 'servicios' globales, compitiendo entre ellos para explotar sus recursos. Mientras tanto, debería otorgarse a las corporaciones extranjeras un acceso ilimitado a los contratos municipales en materia de construcción, alcantarillado, eliminación de residuos, saneamiento, turismo y servicios hídricos.

Para muchos países del Tercer Mundo, esta violación de los derechos humanos más básicos no es ninguna novedad. Durante las últimas dos décadas, como mínimo, los programas de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial se han empleado para obligar a muchos gobiernos del Sur a desmantelar sus servicios públicos y permitir a grandes empresas extranjeras que suministren servicios sanitarios, educativos e hídricos con afán de lucro. Con las nuevas normas que propone el AGCS, los países en desarrollo deberán desmantelar aún más a los proveedores locales de servicios, restringir la creación de proveedores nacionales y experimentarán la aparición de nuevos monopolios dominados por grandes proveedores de servicios del Norte. Al aumentar de forma espectacular el poder mercantil de las grandes empresas de servicios extranjeras y al amenazar el futuro de los servicios públicos, la agenda del AGCS 2000 desencadenaría una ofensiva contra las personas y la democracia, tanto en el Norte como en el Sur. Además, los mecanismos vinculantes de la OMC no sólo se asegurarán de que esta agenda se cumpla, sino también de que el proceso sea irreversible. Ha llegado el momento de detener la ofensiva del AGCS.

Nosotros, por lo tanto, apelamos a nuestros gobiernos para que declaren de inmediato una moratoria sobre las negociaciones del AGCS 2000 y dediquen los dos años que, según lo previsto, faltan para finalizar dichas negociaciones a cumplir con las tareas siguientes:

  • efectuar una evaluación exhaustiva e integral sobre el impacto del régimen vigente del AGCS y las consecuencias de las reglas propuestas por el AGCS 2000 sobre las legislaciones nacionales en materia social, medioambiental y económica, las políticas y los programas con grupos ciudadanos en todos los Estados miembro;
  • reafirmar el papel y la responsabilidad de los gobiernos de suministrar servicios públicos que garanticen las necesidades y los derechos básicos de sus ciudadanos en la nueva economía global, basándose en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y de pactos y las cartas que la acompañan;
  • relajar el régimen del AGCS existente, eliminando componentes como el Artículo VI y los grupos de trabajo de Reglamentación nacional que otorgan a multinacionales y gobiernos extranjeros poder para minar las leyes, las políticas y los programas que defienden los intereses generales, como normas de calidad en la sanidad y normas de seguridad en el transporte;
  • garantizar el derecho de los gobiernos a exigir medidas de salvaguardia blindadas para los servicios públicos [por ejemplo, atención sanitaria, educación, seguridad social, cultura, medio ambiente, transporte, vivienda, energía y agua, que podrían verse amenazados por el comercio y las normas de inversión globales;
  • proporcionar incentivos y recursos concretos a los gobiernos, sobre todo del Sur, para que puedan cumplir con sus obligaciones universales (véase punto 'b' anterior), desarrollando y fortaleciendo el suministro de servicios públicos teniendo en cuenta las necesidades de las personas y no su capacidad adquisitiva;
  • desarrollar mecanismos que aseguren la participación efectiva de las organizaciones ciudadanas, tanto en la definición de la postura de sus gobiernos como en la negociación de cualquier norma de comercio o inversión global con respecto a los servicios transfronterizos;
  • garantizar los derechos y las responsabilidades de los gobiernos para aprobar y aplicar leyes y normativas concebidas para proteger el entorno y los recursos naturales, la sanidad y la seguridad, reducir la pobreza y mejorar el bienestar social;
  • elaborar reglas sobre las leyes, las políticas y los programas en materia social, medioambiental y económica con grupos ciudadanos de todos los Estados miembro.

Finalmente, apelamos a nuestros gobiernos para que cese la presión ejercida por el FMI, el Banco Mundial y el Banco Multilateral de Desarrollo sobre los países en desarrollo para que privaticen los servicios públicos, especialmente en el ámbito de la educación, la sanidad y el agua.

Recursos

Algunos buenos textos críticos de introducción al AGCS (en inglés)

A GATS Primer, Maude Barlow, Council of Canadians, febrero de 2001

GATS Handbook, Ruth Caplan, Alliance for Democracy, noviembre de 2000 [MS Word document]

An Introduction to the General Agreement on Trade in Services (GATS) for Gender Advocates, Farah Fosse, International Gender and Trade Network - Secretariat, junio de 2001 [PDF document]

Services at the WTO, Trade and Economics Briefing Paper No. 3, Consumers International, noviembre de 2000 [PDF document]

STOP THE GATSastrophe, WDM Campaign Briefing, noviembre de 2000 (actualizado en julio de 2001) [PDF document]

GATS and Democracy, Seattle to Brussels Network, junio de 2001

Facing the Facts: A Guide to the GATS Debate, Scott Sinclair y Jim Grieshaber-Otto, Canadian Centre for Policy Alternatives, abril de 2002 [PDF document]

También muy recomendable:

Our Communities Are Not For Sale. Local-Global Links in the Fight against Privatization, Sarah Anderson, et al. - United for a Fair Economy / Institute for Policy Studies, octubre de 2001

Grupos de presión empresariales

Liberalisation of Trade in Services: Corporate Power at Work, Erik Wesselius, GATSwatch, octubre de 2001

The Players in the GATS Negotiations, Tony Clarke, CorpWatch, 25 de octubre de 2001

Sitios web

Corporate Europe Observatory www.corporateeurope.org"
Corporate Watch UK www.corporatewatch.org.uk
Corpwatch US
www.corpwatch.org
Polaris Institute
www.polarisinstitute.org
Public Services International Research Unit
www.psiru.org
Transnationale.org
www.transnationale.org
Transnational Institute
www.tni.org

Campañas contra el AGCS

Hay una lista actualizada de los principales grupos y redes que hacen campaña contra el AGCS en http://www.gatswatch.org/GATScritics.html


Notas

1. Comisión Europea (1998), Opening World Markets for Services, http://gats-info.eu.int/gatsinfo/g2000.pl?NEWS=bbb
2. David Hartridge, de la OMC, describió el AGCS como el "primer acuerdo multilateral sobre inversiones" del mundo en la conferencia Opening markets for Banking Worldwide: The WTO General Agreement on Trade in Services, Londres, 8 de enero de 1997
3. Joan Spero, Subsecretaria de Estado para Asuntos Económicos, Empresariales y Agrícolas de EEUU, en un discurso pronunciado en la World Trade in Services Conference, Departamento de Estado, Washington D C , mayo de 1995, según la cita de un informe de James P Zumwalt: Pressure Politics And Free Trade: Influence Of The Services Industry On The Uruguay Round, National Defense University, diciembre de 1996.
4. El Comité Consultivo sobre Servicios del Sector Industrial se creó en 1980.
5. Freeman, Harry L, comentarios en "Financial Services and the GATS 2000 Round", de Pierre Sauvé y James Gillespie, Brookings-Wharton Papers on Financial Services 2000 (2000), pp. 454-461.
6. Harry Freeman, comentarios durante la rueda de prensa de la Brookings Institution The WTO in Seattle; Controversy Over New Rules of Global Commerce, 23 de noviembre de 1999, http://www.brook.edu/dybdocroot/comm/transcripts/19991123.htm
7. Services 2002, A Business-Government Dialogue on US Trade Expansion Objectives, folleto de la conferencia, http://www.uscsi.org/meetings/services2002/flyer.pdf
8. Robert Vastine, Introductory Remarks, Services 2002 Conference, 5 de febrero de 2002, http://www.uscsi.org/meetings/services2002/vastines.doc
9. Samuel Bodman, Remarks, Services 2002 Conference, 5 de febrero de 2002, http://www.uscsi.org/meetings/services2002/bodman.pdf
10. Dean O'Hare, Introductory Remarks, Services 2002 Conference, 5 de febrero de 2002, http://www.uscsi.org/meetings/services2002/o'hare.pdf
11. Andrew Buxton, Towards GATS 2000: A European Strategy, discurso en la conferencia "Opening World Markets for Services", 2 de junio de 1998, http://gats-info.eu.int/gatsinfo/g2000.pl?NEWS=eee
12. Bob Vastine, President's Report to the Membership and Board of Directors, septiembre de 1998, http://www.uscsi.org/presidents_report.htm (ya no disponible, archivado por CEO)
13. Edmund L. Andrews, "Agreement to Open Up World Financial Markets Is Reached", New York Times, 13 de diciembre de 1997, http://wwwpersonal.umd.umich.edu/~mtwomey/newspapers/1216wto.html
14. Chakravarti Raghavan, "Close Encounters at the WTO", South-North Development Monitor, diciembre de 1997, http://www.twnside.org.sg/title/coun-cn.htm
15. Andrew Buxton, discurso de apertura de la Preparatory Conference for the World Services Congress, Washington DC, 2 de junio de 1999, http://www.esf.be/pdf/spab0699.pdf
16. European Services Network, "European Services Industry Unites in Favour of Ambitious World-Wide Trade Liberalisation", comunicado de prensa de ESN, enero de 1999, http://www.globalservicesnetwork.com/esn_announcement.htm
17. Leon Brittan, discurso en la reunión inaugural de la Red de Servicios Europeos, 26 de enero de 1999, http://www.esf.be/pdf/splb0199.pdf
18. Todos los documentos de posición del ESF se encuentran disponibles en su sitio web, en http://www.esf.be/f_e_docs.htm#position
19. Véanse los documentos de posición en el sitio web de la USCSI, en http://www.uscsi.org/policy/
20. Solicitando el acceso a documentos en la Comisión Europea y encontrando los documentos LOTIS.
21. Hay una lista completa de las reuniones que se conocen entre la Comisión Europea y el Foro de Servicios Europeos en el sitio web de GATSwatch, en http://www.gatswtach.org/ESF-EC.html El Foro de Servicios Europeos mantiene también una estrecha relación con especialistas en el AGCS de los Estados miembro de la UE, en el llamado Comité 133, que desempeña un papel fundamental en la formulación de políticas de la UE en materia de comercio de servicios. El ESF ha invitado con regularidad a todos los miembros del grupo de servicios del Comité 133 a reuniones privadas con un grupo de representantes del ESF en cierto hotel de Bruselas, en la víspera de las reuniones habituales del Comité.
22. Robert Madelin, "Preparing for GATS 2000: The European Commission Approach", discurso en la conferencia How To Open Services Markets Worldwide, Londres, 21 de septiembre de 1999, http://www.bi.org.uk/uploads/How_to_Open_Services_Markets_worldwide.pdf
23. El Parlamento Europeo desempeña un papel marginal y carece de competencias para controlar la política de comercio exterior de la UE.
24. Comisión Europea, DG Comercio, List of grants awarded by the Directorate General for Trade during the year 2000, 3 de enero de 2001, http://trade-info.cec.eu.int/doclib/html/112133.htm
25. Los documentos filtrados están disponibles en el sitio web de GATSwatch, en http://www.gatswatch.org/requests-offers.html
26. Pierre Defraigne, correo electrónico enviado a Susan George, 3 de abril de 2002.
27. Una serie de cartas y notas internas de la Comisión Europea, disponible en el sitio web de GATSwatch, en http://www.gatswatch.org/EC-ESF.html
28. João Aguiar Machado, Jefe de la Unidad D.2 de la DG Comercio (Comercio de servicios, incluidos comercio electrónico y AGCS), carta enviada a Pascal Kerneis, 22 de octubre de 2001.
29. João Aguiar Machado, carta enviada a Pascal Kerneis, 14 de enero de 2002.
30. Comisión Europea, Reaction to the Leaks of the EC Draft Requests, ACJ/acj, Bruselas, 22 de abril de 2002. Disponible en el sitio web de GATSwatch, en http://www.gatswatch.org/docs/GATS%20leaks.pdf