Bolivia se retira de la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU

30 Junio 2011

El gobierno de Bolivia notificó ayer formalmente al Secretario General de la ONU su retiro de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes (enmendada por el Protocolo de 1972). El retiro se efectuará el 1 de enero de 2012. En ese momento, Bolivia volverá a adherirse a la Convención con una reserva respecto a la hoja de coca y sus usos tradicionales.

Bolivia ha dado este paso – el primero en su tipo en la historia de los tratados de control de drogas de la ONU – después de que fuera rechazada su propuesta presentada a principios de este año pidiendo suprimir de la Convención Única la obligación establecida en el Artículo 49 según en la cual, “la masticación de hoja de coca quedará prohibida”. Varios países, entre ellos Estados Unidos, se opusieron a esta propuesta.

El Transnational Institute (TNI) y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) expresan su plena comprensión y apoyan la decisión adoptada porel Gobierno del Morales, que cuenta con la aprobación del poder legislativo boliviano. Tras el rechazo a la modificación propuesta, Bolivia no tuvo otra opción que retirarse de la Convención, dada la necesidad de conciliar la nueva Constitución de 2009 del país con sus obligaciones adquiridas en virtud de los tratados internacionales. La Constitución permite un margen de cuatro años durante el cual el Gobierno “denunciará y, en tal caso, renegociará los tratados internacionales que puedan ser contrarios a la Constitución”.

De acuerdo con la Constitución de 2009: “El Estado protege a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social; en su estado natural no es estupefaciente. La revalorización, producción, comercialización e industrialización se regirá mediante la ley” (artículo 384). Martin Jelsma, director del programa Drogas y Democracia del TNI, señala: “Las restricciones impuestas por la Convención Única sobre la hoja de coca y sus usos tradicionales, en ausencia de cualquier evidencia de su peligrosidad, fueron un error histórico y una violación de los derechos de los indígenas”. El otro proceso disponible establecido en la Convención para corregir este error -aparte de la enmienda que ya fue rechazada- es una revisión de la clasificación de la hoja de coca por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Bolivia considera que el resultado de dicho procedimiento podría ser demasiado largo para cumplir con el plazo constitucional de cuatro años.

Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que exprese su comprensión y apoyo a la decisión adoptada por el Gobierno boliviano. Otros países con conflictos legales similares con respecto al estado de la hoja de coca, como Perú, Colombia y Argentina, podrían seguir el ejemplo de Bolivia y/o promover el inicio del anhelado proceso de revisión de la OMS.

CONTACTO:

Kristel Mucino, Coordinadora de Comunicaciones del Proyecto de TNI/WOLA sobre Reformas a las Leyes de Drogas en América Latina
kmucino@wola.org; 617-584-1713

INFORMACION ADICIONAL:

Jueves, 30 de junio, 2011
Comunicado de Prensa de TNI/WOLA