Breve historia de la inclusión del Cannabis en el control internacional de drogas (1)

17 Marzo 2003
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La primera iniciativa de regular internacionalmente el cannabis partió de Italia a finales del siglo XIX.

La primera iniciativa de regular internacionalmente el cannabis partió de Italia a finales del siglo XIX. En esas fechas Italia se había convertido en centro de almacenaje del cannabis proveniente de las regiones de Africa bajo dominio italiano. Desde allí el cannabis era transportado de contrabando hacia otros países. Pero la propuesta italiana sólo logró la aprobación de una resolución para que se hicieran estudios estadísticos y científicos sobre las consecuencias del uso del cannabis.

Varias décadas después, durante la Segunda Conferencia sobre Opio (Egipto 1924-25), el tema del cannabis se introdujo nuevamente dentro de una discusión internacional, esta vez a iniciativa de Egipto. Según la delegación egipcia, el uso ilícito de hachís era la principal causa de la mayoría de los casos de demencia en Egipto, y era un tema que interesaba a muchos países debido al riesgo de que el hachís reemplazara a otras drogas. A pesar de la oposición de Gran Bretaña y de la India, la Conferencia resolvió incluir el cannabis en la Convención de Ginebra de 1925 bajo un regimen limitado de control internacional: prohibición de la exportación de cannabis a países que lo hubieran prohibido y la exigencia de un certificado a aquellos países en los que sí estuviera permitido su uso.

De este modo, sin que existiera la documentación necesaria que fundamentara la necesidad del control y a instancias de un solo país, Egipto, el cannabis quedó bajo el control internacional legal de las drogas.

El tema no volvió a despertar interés en los organismos internacionales hasta que Egipto (1934) presentó de nuevo cinco preparaciones de cannabis (Indian Hemp, como se la conocía en ese entonces) que no estaban incluidas en la Convención de Ginebra y que, según Egipto, eran tan responsables de abusos como la variedad de cannabis recogida en la Convención.

A las presiones de Egipto se sumaron poco después las de Canadá y EEUU. El argumento de EEUU, según el cual existe una relación importante entre adicción al cannabis y criminalidad, sería clave en la futura postura internacional sobre el cannabis.

En el marco de la discusión internacional sobre el cannabis que tenía lugar en esos años en la Liga de Naciones, países como la India respaldaron el uso del cannabis por estar asociado con costumbres religiosas y sociales. Para otros países, como Polonia y Suiza, no existían estudios minuciosos sobre el cannabis, particularmente desde un punto de vista médico y científico. De este modo, se propuso la creación de un Subcomité, con representantes de diferentes gobiernos y la participación de científicos expertos, para estudiar el "problema" en su conjunto.

Mientras tanto, EEUU, que había aprobado en 1937 la Ley Fiscal de la Marihuana (US Marihuana Tax), reforzó sus deseos de influir en el control internacional y de liderar un movimiento internacional contra el cannabis. Así, presentó una gran cantidad de documentación al subcomité en los que se pretendía probar una asociación entre delito, demencia y cannabis, al tiempo que impulsaba la teoría según la cual el uso de cannabis lleva a la adicción a la heroína.

Harry Anslinger, representante de EEUU, declaraba en 1938: "... la droga (marihuana) mantiene su vieja tradición mundial de asesinatos, asaltos, violaciones, desmoralización física y deterioro mental. Los archivos de la oficina prueban que su uso está asociado con la demencia y el delito. Así, desde el punto de vista del trabajo policial, es una droga más peligrosa que la heroína o la cocaína". (1)

En oposición a esto, uno de los documentos más importantes que produjo finalmente la Subcomisión insistía en que la asociación entre violencia y cannabis no se daba en Africa, y en un informe previo se atribuía precisamente al control del cannabis el aumento del uso de heroína en Túnez: "En el momento presente, la total supresión (al menos en países en los que el consumo de cannabis es un hábito muy antiguo) resultaría en un aumento en la adicción a drogas manufacturadas, que son mucho más peligrosas..." (2)

El trabajo del subcomité finalizó en diciembre de 1939, y con él el interés por el cannabis en los organismos internacionales hasta que retomara el tema la recién creada Comisión de Estupefacientes en 1946. Entre las conclusiones del subcomité, se encontraban las siguientes: eran necesarios más estudios sobre el contenido de resina en el cannabis, la determinación del principio activo del cannabis; sobre las causas de la adicción y su relación con la demencia y el delito, y sobre el fenómeno creciente de sustitución del consumo de cannabis por el de heroína, tal como estaba ocurriendo en el Norte de Africa, Egipto y Turquía.

Referencias

1. H. J. Anslinger, Enforcement of the Narcotic Drug Laws in the USA, ponencia ante el Comité Consultivo sobre el Opio de la Liga de Naciones, 14 de mayo 1938.
2. Bruun, K; Pan; L. and Rexed, I.; The Gentlemen's Club. International Control of Drugs and Alcohol, The University of Chicago Press, Chicago, 1975.