Cadena de desastres en Washington y Oriente Medio tras las elecciones en EEUU

03 Diciembre 2004
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Si el mundo pudiera haber votado en las elecciones estadounidenses, no hay ninguna duda de que se habría opuesto a la política del miedo desplegada por Bush en los últimos años.

Temas de debate 25

Faluyah

La matanza, llevada a cabo por parte de un marine estadounidense, del iraquí herido dentro de una mezquita ante las cámaras, ha mostrado la escalada de una catástrofe humanitaria enorme en el ilegal asalto a Faluya. Sea cual sea la culpabilidad legal del que disparó, el matar a un prisionero herido es una clara violación de la ley internacional, un crimen de guerra. El abandono de prisioneros heridos por parte de Los Marines (un grupo de cinco fueron disparados, desarmados, maltratados y abandonados por una unidad diferente el día anterior) es otra clara violación de la Ley Humanitaria Internacional, también un crimen de guerra. La respuesta del Pentágono, que describe el tiroteo como un "trágico incidente", indica una preocupación mayor sobre el impacto del tiroteo en la opinión pública y en el mundo árabe en general, que en declararlo como un crimen de guerra. El mensaje de la matanza parece ser que comunica que los únicos iraquíes que están a salvo son los iraquíes muertos.

Todavía no tenemos informaciones exactas sobre el número de civiles que se han dejado atrás en las ciudades devastadas, pero lo que está claro es que los que sean, se enfrentan a unas catastróficas condiciones con los militares estadounidenses todavía negándose a dejar entrar convoyes con ayuda humanitaria en la ciudad. El New York Times describió la ciudad como "La otra parte de Armageddon".

Numerosos edificios han sido destruidos completamente, y otros muchos han sido dañados tan dramáticamente por los disparos que los agujeros han traspasado las paredes, y todo para que los soldados tengan acceso a las áreas por caminos "más seguros". El Pentágono ha calculado en 40 millones de dólares la reconstrucción de una ciudad de más de 300.000 habitantes destrozada.

Según la Organización de la Cruz Roja iraquí, ninguna organización humanitaria ha sido autorizada a entrar en la ciudad incluso desde antes del asalto de las tropas estadounidenses a Faluya el 7 de Noviembre. Rana Sidani, portavoz del Comité de Cruz Roja Internacional dijo " estamos seguros de que hay civiles en Faluya, muchos de ellos heridos y sin ayuda médica". Sidani también afirmó que la gente que consiguió salir a salvo de la ciudad dijo que todavía quedaban muchos civiles dentro. "Intentaron salir, pero fueron forzados a quedarse" dijo. Marie Heuze, portavoz de las Naciones Unidas en Ginebra dijo que, " La ONU esta siguiendo lo que esta pasando en Faluya con mucha preocupación."

El Alto Comisionado de la ONU por los Derechos Humanos, Louise Arbour, denuncio las matanzas y ataques a civiles en Faluya, y también afirmo que los que violen los derechos humanos internacionales deberán ser perseguidos por la justicia. También condenó la falta de acceso a los civiles por parte de los trabajadores humanitarios independientes. Mientras que ella no hizo ninguna otra declaración sobre el ataque a Faluya en si mismo (o tampoco la invasión y ocupación de Iraq sobre todo) representando una violación de las leyes internacionales, si que dijo esencialmente que las fuerzas invasoras y los luchadores de la resistencia ambos debían respetar las leyes internacionales, "todo aquel que viole las leyes de los derechos humanos deberá ser investigado, y los que las rompan-incluyendo a los que ataquen a civiles deliberadamente, los que ataquen indiscriminadamente, los ataques a heridos o el uso de escudos humanos- deberán ser perseguidos por la justicia, sean miembros de las fuerzas multinacionales o insurgentes" dijo ella. En el contexto de la diplomacia internacional, tanto las fuerzas de la ocupación como la resistencia iraquí representarán una victoria mayor.

Los EE.UU. declaran que la invasión de Faluya fue necesaria para asegurar unas elecciones justas y seguras. Pero las elecciones iraquíes serán llevadas a cabo bajo las botas de los militares estadounidenses, y eso no les dará legitimidad, quién sea que esté al mando. El comandante General George W. Casey Jr., que observó la destrucción de Faluya dijo: "Toda la operación fue para que mandara la ley" Dada la completa destrucción de Faluya bajo las manos de las tropas estadounidenses, sus afirmaciones reflejan el famoso legado de la Guerra de Vietnam "tuvimos que destruir una aldea para poder salvarla". El ataque a Faluya ha servido para poner en evidencia, aun más, al "Primer Ministro"- cuidadosamente elegido por los EE.UU.- Iyad Allawi, quién, según los EE.UU. insistió en tomar responsabilidad del ataque a Faluya. A Allawi le costara caro, no solo por el secuestro de sus familiares sino también por la pérdida total de su respeto como patriota iraquí. Es seguro que su legado (aparte de por haber sido un miembro operativo de la CIA, el MI6 Británico y el Partido Ba'az de Saddam Hussein) el nuevo cargo que se le otorgara será el de responsable de la destrucción de Faluya.

Después de Yasser Arafat

Los medios americanos y los comentarios oficiales que han seguido la muerte del líder palestino Yasser Arafat reflejan el profundo racismo de las relaciones de EE.UU. con los árabes, y particularmente con los palestinos. Prácticamente no hubo reconocimiento, o respeto, para el sufrimiento profundo entre los palestinos de todo el mundo, incluyendo todos aquellos que criticaron durante años la política de Arafat.

El legado de Arafat a los palestinos no será el de alguien que no "supo decir que si" o el que "rehusó la "generosa oferta" de Barak" sino el de la persona que fue capaz de unificar los tres sectores de la nación palestina: aquellos que viven dentro de Israel, aquellos que viven bajo la ocupación Israelí en Gaza, Cisjordania y al Este de Jerusalén y los que viven en campos de refugiados cercanos o están repartidos por el mundo en exilio permanente. Arafat defendió los derechos humanos y nacionales de los palestinos, y la urgencia de terminar con el fin de la ocupación, todo ello en su agenda no solo para la comunidad palestina sino también para el mundo entero.

Todavía no hay evidencia de que la política de los EE.UU. en lo que concierne a Israel, sea más severa y haga que se termine con la ocupación. El rechazo de Bush en la propia cara de Tony Blair de comprometerse a un plan especifico para reanudar el famoso "proceso de paz", indica que a Bush le interesan más sus electores pro-Israel (más concretamente los Cristiano Sionistas de la extrema derecha) que el Primer Ministro Británico, que se enfrenta a una dura crítica por parte de sus ciudadanos por apoyar a los EE.UU. en la guerra de Bush en Iraq. Las modestas promesas que Blair hizo, en lo referente a una Conferencia de Oriente Medio (con el Reino Unido de anfitrión) y a un enviado especial a la zona no fueron escuchadas, Bush simplemente no dio su palabra.

La posibilidad de elecciones en Palestina el próximo 9 de Enero y su dependencia del gobierno de Israel para su legitimidad (de momento está por ver), es decir, la retirada de las tropas de los territorios ocupados en los próximos días o semanas, para así permitir la campaña, el registro de los votantes y las preparaciones. No hay indicación de que Washington vaya a presionar al gobierno Israelí para que esto se lleve a cabo, sin lo cual, las elecciones tendrán una legitimidad nula.

La demanda de libertar prisioneros palestinos de las cárceles Israelíes debería ser renovada. Esto sería todavía mas relevante, si tenemos en cuenta que Marwan Barghouti, el líder más popular y reconocido entre la nueva generación palestina, está en una de sus prisiones. Barghouti está condenado a 5 cadenas perpetuas, condenado por haber apoyado la matanza de varios Israelíes. El General Sharon ha repetido en numerosas ocasiones su oposición a la liberación de cualquier prisionero que tenga que ver con "las muertes de Israelíes dentro de Israel", pero precisamente su negativa deja espacio para que se lleve a cabo una seria campaña para liberar a Barghouti y que así tenga opción a optar por la presidencia palestina, a ello se han unido miembros del gobierno y la sociedad civil. En una entrevista dada por la CNN en el programa "Larry King Live", el ex Secretario de Estado, James Baker, hizo un llamamiento para la liberación de Barghouti.

Ataque a la ONU

La administración Bush parece que se acerca cada día más a lo que fue su campaña pre-guerra en la que la "ONU era irrelevante". Pero incluso en la medida en que el ataque mayor viene de parte de la extrema derecha en los medios americanos y el Congreso. Su objetivo en el "escándalo" fabricado alegando que algunos fondos, pensiones y robos de petróleo durante los últimos años de los EEUU, fue orquestado por las sanciones que la ONU tenía en Iraq y por sus programas de "petróleo a cambio de alimento".

En principio todo lo que hacen las Naciones Unidas debe ser transparente. La ONU no es la CIA o el MI6, no debía tener documentos secretos, así que los documentos referentes al programa "petróleo por alimentos " debían hacerse públicos. Sin embargo el Congreso americano no tiene acceso a todos los documentos de la ONU, es para privilegiados el acceso especial y no abierto para otros miembros del gobierno o asociaciones no-gubernamentales, eso es inaceptable.

Si los documentos relevantes de la ONU- todos ellos-se hicieran públicos y accesibles, lo que comprobaríamos es que fueron los estados más poderosos de los que conforman las Naciones Unidas, los responsables de estas, los más importantes son EE.UU. y Gran Bretaña, los responsables de este uso indebido de fondos en lo que fue el proceso de contratos del "programa petróleo por alimentos" desde el principio. El poder de aprobar contratos y proyectos para que Iraq venda su petróleo y compre suministros humanitarios lo tenía el Comité 661 de las Naciones Unidas, formado por miembros del Consejo de Seguridad- no con el Secretariado de la ONU. Los EE.UU. y Gran Bretaña utilizaban su poder rutinariamente para retrasar o cancelar contratos, a menudo relacionados con productos farmacéuticos o médicos, pocas veces se les denominaba "de uso dual", válido también para uso tanto militar como civil. No hay ni un solo informe de un representante americano o británico que haya hecho esperar un contrato por su bastante conocida (y típico en la industria petrolífera global) practica de sobornos por parte de las compañías americanas para obtener petróleo iraquí a través de los años de las llamadas sanciones; hay muy pocas posibilidades de que las ventas hubieran continuado si los gigantes del petróleo americano hubieran sido los únicos que hubieran rechazado el sistema de los sobornos. Si los documentos se hubieran hecho públicos también comprobaríamos que hay una venta a larga escala de petróleo iraquí a Turquía en particular, como también a Jordania y otros países, fuera del programa de petróleo por alimentos, y es de dominio público que también ha habido ventas a otros estados miembros del Consejo de Seguridad. Eligieron mirar al otro lado cuando era evidente, por ejemplo, la decisión de Turquía de permitir a las fuerzas aéreas americanas el uso de Incirlik como base para patrullar las zonas "aéreas no permitidas" por la ONU y Gran Bretaña se estableció en el norte y sur de Iraq como base compartida con EE.UU. para adquirir el petróleo iraquí "sin que conste en acta" y para venderlo más barato en Turquía.

Puede que la participación de los EE.UU. en la industria del petróleo es lo que se ha considerado "corrupción de la ONU" y que la campaña anti-ONU solo incluya elementos de la extrema derecha del Congreso y los medios. La Casa Blanca todavía no se ha visto afectada.

Después de Colin Powell

El reemplazo de Colin Powell por Condoleezza Rice como Secretaria de Estado hará posible un mayor entendimiento alrededor del mundo de la naturaleza de la política exterior de EE.UU. Sin el "internacionalista moderado" Powell, los gobiernos (y mucha otra gente) alrededor del mundo no tendrá sitio para la ilusión, y por eso tendrán menos ganas de acentuar su oposición, hacer más concesiones y en un futuro próximo un "hombre de principios" en el Estado ganará la batalla de la agencia-interior. Sin Powell la claridad de la política exterior de los EE.UU.- unilateral, militarista, apartada de las leyes internacionales, conducida por el poder y el imperio- será reconocida por todos. Esto tendrá un significado más importante en Europa, donde los lideres anti-Bush no serán ambivalentes a la hora de restaurar lazos con los EE.UU. incluso después de la oposición de los ciudadanos, tendrán más difícil la consideración cuando esté más clara la naturaleza de la política exterior estadounidense, unilateralísta, anti-ONU y anti-Europea.

El legado de Powell será el de un perdedor. Era un realista moderado que nunca tuvo éxito en moderar la política actual impuesta por los duros extremos que dominan actualmente la administración. Ejemplos clave son: Iraq, donde su famoso discurso en la ONU justificó una guerra ilegal. En lo que concierne a Palestina, Powell era la fuerza detrás del llamado "Cuarteto" en sus ficticias funciones diplomáticas (constituido por Rusia, EE.UU., la ONU y la UE) que proveía de ilusiones a los que creían en la participación internacional y no el monopolio diplomático estadounidense. Era un "hombre de principios" que falló en apoyar sus propias ideas y se resignó cuando no le fue posible implantar sus moderadas ideas y cambiar decisiones que llevarían muerte y desastrosas consecuencias. Su enorme apoyo popular en EE.UU. y alrededor del mundo, fue un gesto de esperanza para todos aquellos que pensaban que al menos se podía confiar en alguien en la administración Bush. El fue, en definitiva, un soldado cuya virtud principal siempre fue la lealtad. Su política exterior nunca reflejó sus verdaderas opiniones porque en realidad nunca fue su política. Dejando a un lado algunos atisbos de multilateralismo (como la de "Ir con la ONU" hasta que la organización global declaró la invasión de ilegal). La política actual siempre ha reflejado la política dura de la Casa Blanca de Bush.

El Washington Post publicó una referencia que hizo Powell a su continuidad siempre y cuando se respetaran algunas de sus opiniones. Estas incluían más colaboración con Irán y tener mas mano dura con Ariel Sharon; pero la Casa Blanca de Bush después de su primera victoria electoral, claramente no estaba interesada en seguir esas pautas. Puede que se hicieran algunos ataques retóricos en Irán y/o Corea, pero el primer mandato consideraba una fuerza militar contra esos países, primeramente la oposición militar y el límite de capacidad militar que tenía Iraq, permanecían vigentes.

La elección de Condoleezza Rice presenta una indicación más de que el Presidente Bush no cree que su política exterior haya fallado- incluso su desastrosa guerra en Iraq. Si Bush se ha deshecho de Powell antes que de Rumsfeld, o haber nombrado a un colaborador de Powell u otro con más tendencia "moderada" como Secretario de Estado, habría significado que lo de Iraq fue un error. Y esta Administración no acepta o cree en los errores. También deberíamos tener en cuenta la ostensible brillantez de Condoleezza Rice, como la joven "sovietóloga" en la Administración de Reagan, que fue una de las tantas que se equivocó al no anticipar la inminente caída del régimen Soviético.

Una Elección Mundial más

Si el mundo pudiera haber votado, no hay ninguna duda de que la respuesta a los cuatro años de política de la administración Bush hubiera sido modelada como España lo fue después del bombardeo terrorista de los trenes en Madrid: oponerse a la política del miedo, apuntar al gobierno por hacer que sus ciudadanos estén menos seguros y echar a los responsables fuera del gobierno. El mundo nos hubiera ayudado a reclamar nuestra democracia. Por el contrario, el mundo ya está viendo una Administración Americana reafirmada y reclamando el mandato popular, con un refuerzo en el apoyo a la guerra ilegal en Iraq, una intensificación del apoyo que ya existía con respecto a la ocupación de Palestina por parte de Israel, una renovación de las amenazas contra "otros enemigos" como la ONU que ya fue puesta al margen y la consolidación del Imperio de la Ley para enfrentarse a la de la Ley Internacional. El resultado de las elecciones estuvo basado en el factor del miedo que la Administración Bush ha manipulado enormemente y que le ha dado excelentes resultados. El resultado será que en todo el mundo la gente verá a los americanos como cómplices en las guerras de nuestro gobierno y otras violaciones. Nosotros, los ciudadanos del imperio, fallamos a la hora de defender los intereses de aquellos sujetos en el resto del mundo que no tienen derecho a votar. Todos estamos menos seguros con el resultado.