Investigación, conocimiento y el arte del "mantenimiento del paradigma"

29 Marzo 2007
Article
Robin Broad, profesora de la American University, describe seis mecanismos con que la Vicepresidencia de Economía del Desarrollo (DEC) del Banco Mundial desempeña un papel de "mantenimiento del paradigma", privilegiando a individuos cuyo trabajo "sintoniza" con la ideología del libre mercado.
Para sorpresa de la mayoría de quienes trabajan en los temas del Banco Mundial, esta institución no solamente es el principal prestamista de dinero público en el mundo. También es el mayor organismo de investigación sobre desarrollo, que se concentra en la Vicepresidencia de Economía del Desarrollo (DEC por sus siglas en inglés) (1). El DEC es importante ya que sirve como departamento de investigación para otras agencias de asistencia bilateral y otros bancos de desarrollo multilaterales, los que a menudo siguen el rumbo que fija el Banco. Lo mismo sucede con la Organización Mundial del Comercio que, según un documento interno del Banco "recurre al Banco para acceder a análisis sobre las políticas de integración comercial". Las investigaciones del Banco son consultadas por los elaboradores de políticas en todo el mundo. En el ámbito académico asimismo, los cursos relevantes a menudo se basan en gran medida en los documentos de investigación del Banco. En pocas palabras, el DEC es la usina de investigación del mundo del desarrollo. Al Banco le gusta sostener que el DEC representa la crème de la crème de la investigación sobre el desarrollo y que los gobiernos y los investigadores deben verlo como un "banco de conocimiento" imparcial sobre el desarrollo, que realiza investigaciones rigurosas e independientes. Después de un análisis cuidadoso del DEC (que incluye un par de decenas de entrevistas con funcionarios actuales y pasados del banco), he llegado a una conclusión diferente: a través de sus investigaciones, el Banco Mundial ha jugado un papel crucial en la legitimación del paradigma neoliberal del libre mercado a lo largo del último cuarto de siglo, y su departamento de investigación ha sido vital en ese protagonismo. Los activistas que trabajan en los temas del Banco Mundial, de la misma forma en que exploran qué partes del Banco deben ser eliminadas o reformadas, deben también estudiar atentamente al departamento de investigación del Banco, al igual que a su departamento de asuntos externos que difunde ampliamente esas investigaciones que distan mucho de ser objetivas. El trabajo de David Dollar, quien es quizá el investigador del Banco Mundial más conocido, ejemplifica el papel de "mantenimiento del paradigma" (un término que tomamos prestado de Robert Wade con gratitud) (2). Para muchos en los medios, la academia y los círculos de elaboradores de políticas, el trabajo de Dollar sobre comercio y crecimiento económico ha transformado en un "hecho" empíricamente probado y ampliamente citado que los "globalizadores" – los países casados con el Consenso de Washington, especialmente en lo referente a la liberalización del comercio- experimentan tasas de crecimiento económico superiores a las de los "no-globalizadores". Dollar y un coautor lo expresaban así en un artículo de 2002 en /Foreign Affairs/: "la apertura al comercio y la inversión extranjera, conjuntamente con las reformas complementarias, conducen en general a un crecimiento más rápido". ¿Cómo adquirió la obra de Dollar tanta prominencia? ¿Por qué el trabajo de los investigadores del DEC del Banco que apoyan la agenda de prioridades de la política neoliberal es foco de atención generalizada? Descubrí un conjunto de seis procesos y mecanismos interrelacionados a través de los cuales el DEC, en algunos momentos con la colaboración de otros departamentos del Banco, lleva adelante su papel de mantenimiento del paradigma, privilegiando a individuos y trabajos que tienen sintonía con esa ideología. Estas estructuras se refuerzan mutualmente e incluyen una serie de incentivos –que aumentan la posibilidad de que una persona sea contratada, avance en su carrera, llegue a ser publicada o sea promovida por el departamento de asuntos externos del Banco, y en general, que sea evaluada positivamente. Y también incluye la aplicación selectiva de las reglas, el desaliento del discurso disonante, e incluso la manipulación de datos para que encuadren en el paradigma. Como lo demuestra el artículo, este sistema de incentivos o recompensas, en general, no es declarado, incluso puede ser negado en los procedimientos formales y establecidos y, como tal, funciona como una ley "oculta". Esto ocurre de manera tal que socava el debate y matiza las conclusiones de las investigaciones, alentando en cambio la confirmación de las hipótesis neoliberales presentadas a priori. (3) Aquí compilamos brevemente los seis grupos de mecanismos (salvo en los casos en que se indica lo contrario, las citas corresponden a mis entrevistas): 1. Contratación Las estructuras a través de las cuales se otorgan estos incentivos son múltiples, y comienzan con la parcialidad en las contrataciones. Si se mira los países de origen y la nacionalidad de los funcionarios, se puede llegar a la conclusión superficial de que su personal se caracteriza por ser internacional y diverso, pero la verdad es que el Banco está muy lejos de ser diverso. El personal del Banco está compuesto en su abrumadora mayoría por Doctores en Economía. Las fronteras mismas de las disciplinas representan por sí solas límites intelectuales, y definen las preguntas y los métodos aceptables. El DEC alberga menos que un puñado de científicos sociales que no sean economistas. Mostrando una concentración del pensamiento aún mayor, son los departamentos de economía de universidades estadounidenses y del Reino Unido los que han formado a la mayoría de los doctores en economía que trabajan en el DEC. De igual manera, la escala generosa de remuneraciones y beneficios que otorga el Banco son parte de esa estructura de incentivos. Esto es lo que un ex-economista del banco denominó "las esposas doradas". Aunque el Banco sostiene que esa generosidad es necesaria para atraer a los mejores funcionarios, lo que en realidad hace es limitar el disenso al aumentar los "costos de oportunidad" de cualquier disidencia. 2. Ascensos Hay diversas maneras a través de las cuales los incentivos de ascenso contribuyen a darle forma al trabajo en pos del "mantenimiento del paradigma". La meta general de cualquier investigador que quiera hacer carrera en el Banco es lograr, después de cinco años, su "regularización": el equivalente dentro del Banco a la efectividad en un cargo académico. Para lograrlo, existen revisiones anuales. Gilbert et al. (2000) indican que "la mayoría de los empleados del Banco tiene contratos de corto plazo. Hay suficiente evidencia anecdótica de que esto desincentiva el pensamiento creativo y fomenta en cambio el desempeño en función de la carrera profesional". (4) Para obtener buenas revisiones, los profesionales del DEC deben publicar trabajos, idealmente en publicaciones tanto internas del Banco como externas, especialmente en revistas académicas. Las revisiones también analizan la influencia del investigador del DEC sobre las operaciones y políticas del Banco. El Banco ha establecido estructuras formales para intentar asegurar la transferencia del "conocimiento" de las investigaciones a las operaciones. Es particularmente notable que los investigadores deban dedicar un tercio de su tiempo a lo que se denomina "apoyo cruzado" o "/cross-support/" operativo. Al diseñar un programa de trabajo, el investigador está consciente de que ella o él necesitarán contar con "marketing" para una tercera parte de su tiempo, ya que en los hechos es un "agente independiente". Al decir de un economista con un alto cargo en el DEC, si pensamos en las características de un investigador del DEC con capacidad de "marketing", en las operaciones se busca gente de alto perfil y con "sintonía". Parafraseando, podríamos decir que, si usted está trabaja en la parte operativa y está buscando comprar el tiempo de un investigador, buscará sumar a alguien que probablemente aumente las posibilidades de aprobación de su proyecto. "Usted busca a alguien como Dollar", declara abiertamente un entrevistado sin que se lo provoque. A la inversa, un economista investigador no neoliberal se pregunta en forma retórica "¿por qué habrían de quererme a mí en la parte operativa?". 3. Aplicación selectiva de las reglas La parcialidad paradigmática del DEC también se refleja en el proceso de revisión de las investigaciones en curso para su publicación. El Banco gusta decir que existe una revisión externa, uniforme y objetiva, pero no es ésa la percepción que tienen los propios investigadores. Si bien existen reglas escritas con requerimientos específicos (que la autora no ha visto aún, a pesar de repetidos intentos), la evidencia sugiere y las entrevistas confirman que las revisiones de la investigación, los manuscritos y las personas se realizan de manera "selectiva". La mayoría de los entrevistados para este artículo plantearon que una investigación crítica del modelo neoliberal o que abra la puerta a alternativas (es decir la que no tiene la necesaria "sintonía") probablemente sufra una revisión externa más estricta y/o sea rechazada. El proceso de revisión, según un profesional que trabajaba antes para el Banco, "depende de qué documento se trate y quién sea el autor. Si se trata de un respetado economista neoclásico, entonces [la aprobación] sólo requiere de un visto bueno, el del jefe. Si es crítica, entonces debe atravesar por una serie interminable de revisiones hasta que finalmente el autor se dé por vencido". 4. Desaliento al discurso disonante En 1996, el entonces presidente del Banco, James Wolfensohn, lanzó la iniciativa para magnificar la investigación y el rol de difusión del Banco transformándolo de lo que se daba en llamar "banco prestamista" en "banco de conocimiento". Se suponía que el Banco Mundial era un lugar donde todas las opiniones, todas las ideas, todos los datos empíricos sobre el desarrollo estarían disponibles para el mundo. El DEC demuestra el terrible fracaso del Banco en este aspecto. El disenso se permite en los temas más marginales, pero rara vez en torno a los preceptos centrales del modelo neoliberal. ¿Cómo funciona el desaliento al disenso? Los comentarios de corredor son parte de la respuesta. En numerosas ocasiones cuando la autora del presente les preguntó a los funcionarios del Banco sobre alguien cuyo trabajo concitó disenso, la respuesta fue invariablemente que esa persona era "idiosincrásica" o "iconoclasta" o "rebelde". En otras palabras, las personas que no proyectan el paradigma del Banco son disminuidas o condenadas al ostracismo o consideradas "inadaptados". El ex funcionario del DEC David Ellerman describió al Banco como "una organización en la cual el debate abierto no forma parte importante de su cultura". (5) Dicha falta de apertura al disenso es mucho más preocupante en el contexto de la rápida evolución del debate sobre el desarrollo que ha tenido lugar tras la crisis asiática y pos-Seattle. A partir del final de la década de 1990, con el advenimiento de un ola mundial contraria al modelo neoliberal, se ha desarrollado –fuera del Banco- un debate muy vibrante sobre la globalización económica neoliberal, tanto en el plano teórico como de las políticas, en la medida en que ha crecido la evidencia de sus impactos negativos sobre el desarrollo económico, ambiental y social. Durante este período, los proyectos y los préstamos basados en las políticas del Banco han sido objeto de fuertes ataques por contribuir a estos impactos negativos. No obstante, el Banco ha conseguido seguir funcionando relativamente libre de controles en su trabajo de investigación. Tomemos por caso el trabajo de Dollar. Ha habido una crítica externa generalizada a la metodología de Dollar, de manos de economistas no doctrinarios ajenos al Banco –entre ellos el economista de Harvard Dani Rodrik, el director/economista del Center for Economic and Policy Research, Mark Weisbrot, Robert Wade de la London School of Economics, o el profesor de Cornell (ex profesional del Banco) Ravi Kanbur, y otros (incluida la autora del presente). Rodrik por ejemplo, llega a una conclusión opuesta a la de Dollar. "La evidencia de la década de 1990 indica una relación positiva (pero estadísticamente insignificante) entre los aranceles y el crecimiento económico". (6) Sin embargo, el Banco continúa promoviendo el trabajo de Dollar como un hecho indiscutible. "El punto" explica un economista del DEC, "es que se alienta un determinado tipo de investigación, se sabe qué tipo es y entonces eso es lo que se produce, en tanto que otro tipo de investigación recibe escasa consideración". 5. Manipulación de datos ¿Qué hace el Banco si los datos o la investigación no apoyan la hipótesis neoliberal? Existen pruebas inquietantes de que el Banco elabora, e incluso manipula, los resúmenes ejecutivos y los comunicados de prensa de los informes, de manera tal que éstos refuercen el paradigma neoliberal. Está el caso, por ejemplo, de un informe del Banco de más de 350 páginas publicado en 2003 y titulado "/Lessons from NAFTA for Latin American and Caribbean Countries/" (Lecciones del TLCAN para los países de América Latina y el Caribe) cuyo resumen ejecutivo fue tan bien armado que ya no engrana con el texto del informe. El resumen afirma que "los salarios reales [en México] se recuperaron rápidamente del colapso de 1995". Sin embargo, el texto mismo no apoya esta conclusión, según lo descubrió la investigadora Sarah Anderson al leer el texto cuidadosamente: "La Tabla 1 del resumen muestra que los salarios reales en moneda local y en dólares han caido desde 1994... El Diagrama 4 en el cuerpo central del informe muestra que los salarios reales de México en relación con los de Estados Unidos también están por debajo de sus niveles en 1994". Anderson le escribió al coautor del informe Daniel Lederman preguntándole cómo la caída de los salarios reales en el período 1994-2001 registrada en la tabla podría haberse resumido como un retorno a un nivel "a groso modo igual" al de 1994. Lederman le respondió que las tendencias de los salarios eran complicadas, y que por eso se había optado por un resumen que "fuese vago". Tal y como Anderson le contestó, "decir que los salarios han vuelto a los niveles de 1994 cuando no ha sido así no es simplemente "vago" sino inexacto". Sin embargo, Anderson parece haber sido una de las pocas personas que leyó el informe con suficiente atención para notar esta grave discrepancia o "falsedad" (como ella lo denomina con exactitud). De hecho, el Washington Post publicó en 2004 un largo editorial sobre el éxito del TLCAN, basado en parte en el informe del Banco Mundial. Increíblemente, el editorial castigaba a los críticos del TLCAN por decir que el crecimiento del salario ha sido "insignificante" en vez de notar que los "niveles salariales que se equiparan a los existentes antes de la crisis del peso representan un logro". En otras palabras, el Banco parece entender y jugar con el hecho que la mayoría de las personas, incluida la mayoría de los periodistas, leerán solamente el comunicado de prensa y el resumen. En este caso, el Banco se las ingenió para engañar a un diario muy importante cuyas editoriales son leídas y usadas por los principales elaboradores de políticas, en un tema significativo y potencialmente propicio para el debate y la reforma política. 6. Difusión externa Mi investigación también concluyó que el departamento de asuntos externos del Banco funciona como proyector del rol del DEC de "mantenimiento del paradigma". Dollar, por ejemplo, no tuvo solamente el apoyo del DEC. El departamento de asuntos externos del Banco se adelantó a publicar su trabajo; es en asuntos externos donde está el "dinero, los contactos con los medios y un poder increíble" para difundir a un autor por todo el mundo. La creciente robustez de 'asuntos externos' data de los primeros años de Wolfensohn bajo el liderazgo de Mark Malloch Brown (1994-99). En el Segundo mandato de Wolfensohn, el presupuesto de asuntos externos remontó vuelo. Para 2004-2005, el presupuesto del Departamento era comparable al presupuesto anual total de la /Heritage Foundation/, un centro de estudios estratégicos estadounidense de derechas. Conclusión Estos seis conjuntos de incentivos plantean preguntas importantes sobre el propio argumento del Banco que dice que produce trabajo de la mayor calidad e integridad. Mi investigación ciertamente debería provocar alarma sobre la perspectiva de seguir concentrando y fortaleciendo al Banco Mundial en este papel de productor y difusor de conocimiento. En realidad mi investigación sugiere exactamente lo contrario. Este momento de crisis de identidad dentro del Banco es una buena oportunidad para cuestionar el "mantenimiento del paradigma" y repensar radicalmente la investigación –producción y divulgación del conocimiento- en el Banco Mundial. Mi investigación acerca de una parte del Banco que ha sido asombrosamente inexplorada desde afuera del Banco, también abre la puerta a pensar en nuevos campos para el activismo en los temas del Banco. ¿Realmente necesita el Banco un departamento de investigación parcializado? ¿Realmente necesita un departamento de asuntos externos para apañar la investigación que refuerce este modelo neoliberal tan desacreditado? Los gobiernos y las fundaciones privadas que sostienen la investigación y publicidad del Banco Mundial deberían más bien apoyar a instituciones de investigación independiente que estimulen un debate más diverso sobre el desarrollo. *Este artículo fue adaptado y condensado con permiso de la autora, Robin Broad, ""Research, Knowledge, and the Art of 'Paradigm Maintenance': The World Bank's Development Economics Vice-Presidency (DEC), Review of International Political Economy 13:3 (Agosto 2006): 387-419. El sitio web de Review of International Political Economy es _ http://www.tandf.co.uk/journals _. Esta versión apareció por primera vez en Bretton Woods Project Update #53, 20 de noviembre de 2006. Una versión más corta de este informe, totalmente formateada como PDF, también está disponible (en inglés) en _http://brettonwoodsproject.org/art.shtml?x=546206 _ * *Robin Broad es profesora del Programa de Desarrollo Internacional de la Escuela de Diplomacia (/School of International Service/) de la /American University/ en Washington, DC. Sus libros incluyen: /Global Backlash: Citizen Initiatives for a Just World Economy /(Rowman & Littlefield), /Plundering Paradise: The Struggle for the Environment in the Philippines /(University of California Press), y /Unequal Alliance: The World Bank, the International Monetary Fund, and the Philippines /(University of California Press). Forma parte del Consejo Directivo del /Bank Information Center/. También puede interesarles un trabajo reciente de Broad y John Cavanagh: "/The Hijacking of the Development Debate: How Friedman and Sachs Got It Wrong/", World Policy Journal (Verano de 2006). *Notas *1. Permítanme expresar con toda franqueza que el/ Bretton Woods Project /debería ser felicitado por ser una excepción a esta generalización. El /Bretton Woods Project/ ha analizado en sus trabajos al Banco en forma multifacética –desde la investigación pasando por las políticas y los préstamos. Resulta particularmente notable en este sentido el trabajo de Alex Wilks y Jeff Powell. 2. El término "mantenimiento del paradigma" es tomado –con gratitud- del perceptivo artículo de Robert Wade de 1996: "/Japan, the World Bank, and the Art of Paradigm Maintenance: The Asia Miracle in Perspective/", New Left Review 217 (Mayo-Junio). 3. Mi artículo original del cual éste es una adaptación analiza en mayor profundidad estos 6 mecanismos. Ese artículo proporciona además mayores detalles sobre la estructura, el papel y los impactos del DEC, y cómo éste abrazó el paradigma neoliberal de la globalización. 4. Christopher Gilbert, Andrew Powell y David Vines, "/Positioning the World Bank/," en Gilbert, C. y D. Vines, eds. (2000), /The World Bank: Structures and Policies /(Cambridge: Cambridge University Press), p.81. 5. David Ellerman (2005), /Helping People Help Themselves: From the World Bank to an Alternative Philosophy of Development Assistance/ (Ann Arbor: University of Michigan Press), p.xix. 6. Dani Rodrik (2001), /The Global Governance of Trade as if Development Really Mattered /(Nueva York: PNUD), p. 22.