“La UE dice: firmad o se acaba la ayuda”

27 Octubre 2009

Lo último que deberían hacer los países en desarollo es atarse a acuerdos de larga duración como los Acuerdos de Asociación Económica.

Dedica su tiempo a la investigación y al activismo político trabajando con distintas redes como el Transnational Institute (TNI) o el Grupo sudafricano de Estrategia sobre Comercio (TSG). Ha sido profesora universitaria en varios países africanos y desde hace años está volcada en la lucha contra los Acuerdos de Asociación Económica (EPA en sus siglas en inglés) entre la Unión Europea y los países de África, Caribe y Pacífico (ACP). Unos acuerdos que vieron la luz hace siete años y que hasta la fecha siguen paralizados (salvo en el Caribe) debido a las condiciones que la UE intenta imponer. “África lleva en crisis los últimos 20 años por los planes de ajuste estructural impuestos por el FMI y el Banco Mundial”, afirma, “así que en un contexto como el actual, lo último que deberían hacer los países es atarse a acuerdos de larga duración como las EPA”.

DIAGONAL: ¿Qué consecuencias puede tener la firma de los tratados?

DOT KEET: Hay que tener en cuenta que las EPA no se refieren sólo a importaciones y exportaciones, tratan también de liberalizar las inversiones y los sistemas financieros. Estos acuerdos abren los países africanos a las empresas y corporaciones europeas de servicios. Además existe otra cláusula, que ha sido muy polémica, que se refiere a la “nación más privilegiada”: cada acuerdo que se firme con cualquier otro país tiene que conceder los mismo términos de acuerdo a la Unión Europea. Así que, si África quiere diversificar su comercio con Brasil, China o India, y firma algún documento, sus condiciones se podrán extrapolar a la Unión Europea.

D.: ¿Qué estrategias está usando la Unión Europea para conseguir la firma de estos tratados?

D.K.: Su postura oficial es que apoyan la inserción de los países de la ACP en el entorno económico internacional, pero la realidad es que su relación se ha estructurado bajo el colonialismo. Los países africanos dependen de las exportaciones a Europa y durante muchos años han recibido un trato especial por parte de este continente. Se han vuelto tan dependientes de los mercados europeos que Europa les amenaza y les dice que si no firman las EPA perderán el acceso privilegiado a sus mercados.

D.: ¿Se coacciona también con la cooperación europea?

D.K.: Claro. Muchos países africanos dependen directamente de ella. El 60-70% de sus presupuestos nacionales provienen de ayudas, lo cual genera también una dependencia psicológica. Tenemos informes y estudios que demuestran que en las negociaciones europeas han dejado muy claro que en el futuro nuestro Fondo Europeo de Desarrollo (FED) no llegará de manera incondicional sino para mejorar las EPA. Así que éste es el mensaje: “Si no firmáis las EPA perderéis la ayuda”.

D.: Y la Unión Europea presenta las EPA como la solución para África...

D.K.: La UE está lanzando una campaña de desinformación enorme sobre las EPA, las relaciona directamente con el desarrollo. Además en las negociaciones está tratando de forzar a los países africanos para que firmen los acuerdos de manera individual, de dividirlos. Así que lo que diríamos a los europeos es que no se dejen engañar por la propaganda.

D.: ¿Qué pasos estáis dando para combatir las EPA?

D.K.: Ahora la campaña está uniendo a todas las redes y fuerzas sociales, pescadores, ecologistas, movimientos de mujeres, pequeños campesinos y campesinas… Están todos en la lucha para parar estos tratados. Pero tenemos que organizar los movimientos sociales en África, presionar a los gobiernos africanos para que no se rindan. Hay que fomentar la cooperación de los movimientos sociales en nuestro continente a través de fronteras. También es muy importante que los movimientos sociales europeos y los medios de comunicación independientes nos pregunten y se informen a través de nosotros, los africanos y africanas. Hemos vivido bajo la liberalización comercial durante 25 años y de la ayuda europea durante décadas, así que sabemos cuáles son sus efectos. La UE da a nuestros países una ayuda ligada, no es gratuita. Incluso el Gobierno español, que le dice a los gobiernos africanos: “¿Quieres esta ayuda? ¿Quieres que cancelemos tu deuda? Tienes que dar licencias de construcción a empresas españolas”.