Más verde, menos hormigón

08 Junio 2008
Opinion
En lugar de mantener segura y limpia el agua que nos queda, estamos contaminándola masivamente.
Publicado en
El País

En lugar de mantener segura y limpia el agua que nos queda, estamos contaminándola masivamente. En este caso, ese "nosotros" hace especial referencia alas grandes explotaaciones agrícolas que derivan el agua de riego, cargada de herbicidas y fertilizantes, a los sistemas fluviales locales. Esto es cierto desde la India de la revolución verde hasta la Bretaña francesa, donde gran parte del agua ya no es bebible debido a los agroquímicos y a los desechos de los criaderos industriales de cerdos. (...) También incluye a la industria, especialmente la refrigeración de las centrales térmicas, y las industrias quimicas y papeleras.

El control de la contaminación del agua y el reciciaje de las aguas servidas se han convertido repentinamente en un negocio multimillonario; de ahí que no deba sorprendemos que esas razones adicionales para la escasez de agua hayan atraido alas multinaacionales como la luz atrae alas polillas. Una de las principales razones por las que los seres humanos estemos cambiando el clima para peorygenerando un ciclo antinatural de sequías se debe a que también estamos alterando el ciclo del agua.

Por primera vez en la historia humana, más de la mitad de la población del planeta vive ahora en ciudades, con freecuencia megalópolis de 10 o 20 millones de habitantes que, espeecialmente en el sur, actúan como desiertos de cemento. Para favorecer las lluvias, necesitamos mucho menos hormigón y mucha más vegetación, parques, terrados con plantas y cinturoones verdes alrededor de las zonas urbanas. Muchas ciudades están extrayendo las aguas subterráneas con tal rapidez, que a menudo se escuchan anécdotas sabre bombeos tan excesivos que han provoocado, como en el caso de Florida, que los terrenos se hundan tragándose casas y basta calles enteras.

Esta frecuencia de los socavones está afeetando ya a Ciudad de México y a Beijing, pues no queda agua subterránea, sino huecos en el subsuelo. En Estados Unidos, el gigantesco acuífero de Ogalalla está desapareciendo y los Grandes Lagos están comenzando a desecarse porque cada año se extrae de ellos cuatro veces mas agua de la que la naturaleza les aporta. (...) Cuantos más desiertos provoquemos, mayor será el calor reflejado por la superficie terráquea. La preservación del agua potable en lagos, rios y cuencas seria una contribución enorme a la reducción del calentamiento global, puesto que es el ciclo hidrológico el que refresca la temperatura.

Este artículo es la contribución al debate sobre agua de El País.