Paraguay: Crimen sin castigo

06 Octubre 1997
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Tres años han pasado desde el asesinato del jefe del Servicio Nacional Antidrogas (SENAD) del Paraguay sin que el crímen fuese aclarado.

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Tres años han pasado desde el asesinato del jefe del Servicio Nacional Antidrogas (SENAD) del Paraguay, el general Ramón Rosa Rodríguez, sin que el crímen fuese aclarado. Tampoco lo fueron las denuncias hechas por Rosa Rodríguez, involucrando en el tráfico de drogas al expresidente general Andrés Rodríguez, al gobernador de la región de Alto Paraná, Carlos Barretto Sarubbi, y a varios agentes de la DEA norteamericana en Paraguay.

Mientras tanto, el general Lino Oviedo, excomandante del Ejército paraguayo, que tiene curiosas vinculaciones con el asesinato de Rosa Rodríguez, se transformó en uno de los políticos más populares del país, con sólidas posibilidades de llegar a la presidencia. (1)

Rosa Rodríguez fue muerto a balazos, todo indica que por los mismos soldados del Ejército que lo conducían en un jeep a una reunión con el presidente Juan Carlos Wasmosy, el día 10 de octubre del 1994. El general entregaría entonces a Wasmosy un durísimo informe, con sus conclusiones sobre la ligazón entre narcotráfico y poder político en Paraguay. Tras su muerte, el informe desapareció. Sin embargo a fines de 1996, una copia fue descubierta por reporteros del diario paraguayo Noticias y de Canal 13 de Asunción.

El documento afirmó que el capo del narcotráfico en Paraguay era el mismo general Andrés Rodríguez, que llegó a la presidencia tras tumbar al dictador Alfredo Stroessner. Rodríguez sería responsable del envío, principalmente hacia los Estados Unidos, de grandes cantidades de cocaína colombiana. Sus principales socios serían el gobernador Barretto Sarubbi y el empresario brasileño Fahd Jamil.

Barretto Sarubbi es el gran jefe político del Alto Paraná, cuya principal concentración urbana es Ciudad del Este. La región está llena de tiendas de productos electrónicos importados, que encuentran mercado en el vecino Brasil. El contrabando en Ciudad del Este es centenario. Fahd Jamil, a su vez, es considerado como el capo del contrabando y del narcotráfico en la región de Ponta Por (Brasil) - Pedro Juan Caballero (Paraguay). Su hermano, Gandi Jamil, fue diputado nacional y candidato al gobierno del Estado de Mato Grosso do Sul. Un hijo de Jamil, Daniel Alvarez Georges Jamil, se encuentra detenido por tráfico de drogas.

Modus Operandi

Según Rosa Rodríguez, las mayores acciones del narcotráfico en Paraguay fueron hechas a través de operaciones encubiertas, con la participación de la DEA norteamericana y la misma SENAD. En su informe, el general presenta conclusiones sobre la principal de esas entregas: la Operación Madrejón, ocurrida el día 10 de septiembre de 1994.

Todo comenzó con el pedido del agente del SENAD Miguel Angel Berni, para que el general permitiera la operación: "Me opuse firmemente a la realización de tales opeaciones, por las siguientes razones: (1) Esas operaciones encubiertas no son permitidas por las leyes paraguayas; (2) Las operaciones anteriores, como las del Parque Cué, Nueva Asunción , Feliz Navidad, y otras, son delitos sancionados por el Código Penal y se han realizado sin ningún control. Una gran parte de las drogas terminó en los mercados de consumo y no se han obtenido resultados eficientes contra los narcotraficantes. A pesar de mi negativa, la Operación Madregón fue realizada", dice Rosa Rodríguez en su informe.

La entregainvolucró a 756 kilos de cocaína, suministrada por el brasileño Antonio Motta Graça (el Curica) que tenía entonces un papel destacado en los cárteles colombianos (en 1997, el Curica fue detenido en Brasil). Otros participantes de la operación eran el brasileño Clovis Catafesta Armiliato, que colaboraba con el Curica, y el paraguayo Juan Domingo Viveros Cartes (Papacho), un extraficante que trabajaba para los cárteles colombianos y actualmente colabora con la DEA. Cuando llegó el avión con la cocaína a la pista de Madrejón, en el Chaco paraguayo, también se encontraban ahí los agentes Miguel Angel Berni y Sergio Benitez (de la SENAD paraguaya) y el representante de la oficina regional de la DEA en Asunción, Robert Ridler.

Nadie fue detenido en la operación, bajo la disculpa de que se intentaba infiltrar a los cárteles, pero la conclusión del general Rosa Rodríguez fue que la droga finalmente llegó al mercado norteamericano, mediante las manos de los policiales. (2) Cuando se dió cuenta de que sus agentes lo estaban traicionando, Rosa Rodríguez pidió ayuda al entonces comandante del Ejército, Lino Oviedo. Ese acto puede haber sido el inicio de su muerte.

El asesinato

El día 10 de octubre, el general llevaba a su nieta al colegio. Curiosamente, su ayudante, el capitán Juan Emiliano Ruiz Díaz, no se había presentado a la hora normal y Rosa Rodríguez decidió manejar el coche. El chofer se sentó a su lado. En la puerta del colegio aparecieron dos hombres y asesinaron a balazos al chofer (pensando que era el oficial). Fueron vistos en la escena los agentes de la DEA Robert Ridler y Carlos Walters, que buscaban la carpeta del general.

Rosa Rodríguez entonces llamó por su celular al general Lino Oviedo, y le pidió el apoyo de un grupo de soldados. Éstos vinieron y llevaron al general en un jeep. En una calle tranquila, el general fue asesinado a balazos. El diario ABC Color afirmó que nuevamente los agentes de la DEA fueron vistos en el lugar, estando en discusión con los soldados paraguayos sobre quién se quedaría con la carpeta.

Pero el general había distribuído copias de su informe. Una de ellas llegó -años después- a la prensa y causó un enorme escándalo que, sin embargo, no llevó a nada. A fines de 1996, el Senado paraguayo negó un pedido de Justicia para investigar al expresidente y entonces senador, Andrés Rodríguez. Rodríguez murió poco después. Fahd Jamil y Carlos Barretto Sarubbi siguen libres. La DEA niega el involucramiento de sus hombres en el tráfico de drogas en Paraguay. Lino Ovieda sueña con la presidencia. Y el asesinato del general Ramón Rosa Rodríguez sigue sin castigo.

Notas

1. Las principales fuentes de este artículo son: Luís Ocampos Alonso: varios artículos en el diario Noticias (Paraguay); Canal 12 (Asunción, Paraguay): varias ediciones del programa El Ojo.
2. Poco después, el brasileño Catafesta Armiliato fue detenido y llegó a los Estados Unidos, donde está detenido, en condiciones muy extrañas. La policía paraguaya, bajo presión de la DEA, expulsó a Catafesta quien en el mismo aeropuerto, fue ilegalmente detenido, metido en un avión y embarcado hacia los Estados Unidos. Ahí, se dice, pasó a colaborar con la DEA.