El 17 de diciembre de 2010, Mohamed Bouazizi, un tunecino de 26 años, se prendió fuego para protestar por una paliza de la policía después de que se resistiera a los intentos de esta de confiscarle el carrito con el que vendía frutas y verduras. Su acción desesperada provocó una oleada de protestas —primero en Túnez y después en el conjunto de Oriente Medio— en que saltó a la palestra la ira pública por la corrupción generalizada, la brutalidad policial, el desempleo, las políticas económicas neoliberales, el aumento de la desigualdad y los abusos sistemáticos de los derechos humanos.

En esta colección se analizan las causas de base de los levantamientos, se debate la intervención militar en Libia, se examinan los obstáculos a los movimientos democráticos, y se procura poner de relieve las consecuencias que podrían tener los cambios en Medio Oriente para las potencias occidentales y su principal aliado, Israel, que han apoyado dictaduras autocráticas para facilitar el acceso al petróleo, respaldan la “guerra contra el terror” y actúan como barreras represivas de la migración hacia Europa.