Historia

El Transnational Institute (TNI) fue fundado en 1974 como el programa internacional del Institute of Policy Studies de Washington D.C. Por más de 30 años, la historia de TNI ha sido entrelazada con la historia de los movimientos sociales globales y su lucha por la justicia económica, social y medio ambiental.

La historia del TNI revela cómo el Instituto:

Cronología ilustrada del TNI

Cronología ilustrada del TNI

  • Ha divisado con frecuencia temas cruciales que se desdibujaban en el horizonte, como la deuda del Tercer Mundo, la Organización Mundial del Comercio, el poder de las grandes empresas y el comercio de emisiones. Además, ha desempeñado un papel clave a la hora de introducirlos en la agenda de los movimientos sociales.
  • Se ha enfrentado con determinación a las estructuras de poder, incluso cuando esta actitud tuvo consecuencias tales como el asesinato de su primer director, Orlando Letelier, perpetrado por los servicios secretos chilenos.
  • Ha mantenido una relación estrecha y de respeto mutuo con los movimientos de base; desde los movimientos de liberación nacional de las décadas de 1970 y 1980 hasta los movimientos más recientes comprometidos con la justica mundial.
  • Ha contribuido en la unión y en el desarrollo de redes. Los ejemplos de esto van desde la fundación en 1977 de la red Transnational Information Exchange (TIE), primera organización mundial que se dedica al estudio de las corporaciones transnacionales, hasta la formación de la red Enlazando Alternativas en el año 2006.
  • Se ha dedicado a proponer alternativas que son el reflejo del mundo justo por el que el TNI, sus investigadores, colaboradores y sus redes abogan y luchan por que sea una realidad.

  •    Los comienzos en Estados Unidos…

      Todo comenzó durante una ambiciosa reunión del Departamento de Estado de los Estados Unidos repleta de generales y ejecutivos de la    industria de defensa en 1961, punto álgido de la Guerra Fría. Cuando un oficial declaró: “Si este grupo no puede llevar a cabo el desarme, entonces, ninguno podrá” dos hombres entre los asistentes cruzaron miradas de escepticismo y decidían conocerse mejor.
     
    En los dos años que siguieron, Marcus Raskin, antiguo miembro de la Casa Blanca, y Richard Barnet, abogado para el Departamento de Estado, abandonaron el Gobierno de Kennedy y fundaron el Institute for Policy Studies (IPS), desde donde gozaban de más libertad “para decir la verdad al poder”. El IPS no tardó en ganar reputación; publicó unos manuales de gran influencia en el movimiento contra la Guerra de Vietnam.
     
    … mirando al mundo desde Ámsterdam
     
    Nueve años después, en octubre de 1972, la politóloga parisina-estadounidense Susan George organizó, a petición de Barnet y Raskin, para ellos y para el filántropo Samuel Rubin una cena con figuras políticas e intelectuales francesas que se oponían a la Guerra de Vietnam.
     
    Unas veinte personas de ideas progresistas se reunieron esa noche en Le Closerie des Lilas (célebre restaurante que habían frecuentado figuras como Hemingway y Lenin) para discutir la puesta en marcha del Transnational Institute en Europa.
     
    Después de la cena, Samuel Rubin dejó ver la esperanza que tenía en la labor del TNI: “Ya que todos estamos de acuerdo en que el mundo padece guerras e injusticias, y que probablemente más de las dos terceras partes de la humanidad sufre un trato inhumano, unámonos para estudiar estos problemas y ver qué respuestas surgen desde la colectividad que quizá nos ayuden a todos –como humanidad, como la raza humana– a conseguir un mundo diferente del que vivimos hoy en día”.

    En 1973, se le encargó a Eqbal Ahmad –periodista, profesor universitario y revolucionario entregado– la misión de viajar por Europa durante cinco semanas para consultar la idea del TNI con más de 200 personas representantes de un amplio espectro político e intelectual. Llegó a Ámsterdam como el primer director del TNI, donde le esperaba un edificio vacío en frente del Museo Van Gogh que el filántropo Ed Jans había cedido al Instituto el 9 de noviembre de 1973. Pero enseguida transformó el TNI en un centro intelectual rebosante de actividad.

    Construyendo la base una red de investigadores-activistas


    Ahmad empezó a conceder becas de investigación para apoyar el trabajo de especialistas y escritores de todo el mundo que mostraban un futuro prometedor. Algunos de los beneficiarios fueron el novelista John Berger, ganador del Premio Booker, especialistas como John Gittings, Richard Gott o Ernst Utrech, y A. Sivanandan, editor de la publicación trimestral Race and Class. Juntos prepararon un marco común para el programa del TNI. De esta forma, Ahmad sentó la base para una red internacional de investigadores-activistas comprometidos con el cambio social; símbolo representativo del TNI hasta nuestros días.
     
    Asimismo, entre 1974 y 1976, Ahmad estableció estrechas relaciones de colaboración con una amplia variedad de organizaciones; como, por ejemplo, Counter Information Services (CIS), el Institute of Race Relations (IRR) y el North American Congress on Latin America (NACLA).

    El TNI y el IPS dirigieron de forma conjunta una campaña internacional para aislar la dictadura militar de Pinochet en Chile. En 1974, tras el golpe militar, TNI organizó su primera conferencia en torno la publicación de Lessons from Chile. En ella, participaron muchos chilenos en el exilio, entre los que se contaban tres antiguos ministros del Gobierno de Allende.
     
    Dos años después, se nombró director del TNI al chileno Orlando Letelier, anteriormente ministro de Relaciones Exteriores y Defensa, y embajador en Estados Unidos. Letelier no sólo convenció al Gobierno de los Países Bajos para cancelar un préstamo de 60 millones de dólares destinado al desarrollo industrial en Chile, sino que también inició un importante programa para promover el nuevo orden económico internacional. El 21 de septiembre de 1976, Orlando Letelier y Ronni Karpen Moffitt, una joven administrativa del IPS, fueron brutalmente asesinados con un coche bomba en Washington DC. Investigadores del TNI y el IPS, en colaboración con el FBI, desvelaron la implicación de la policía secreta chilena (DINA) en el atentado.

    Desde entonces el TNI y el IPS no han parado de luchar para que los responsables de la muerte de Letelier y de otros miles de chilenos sean juzgados. Cada año, el IPS entrega el  Premio Letelier-Moffitt de derechos humanos en conmemoración de estos compañeros que perdieron la vida y al mismo tiempo celebrar la aparición de nuevos héroes en el movimiento por los derechos humanos, tanto de Estado Unidos como de cualquier otra parte del continente americano.

    Acompañando a las luchas por la liberación

    Durante los años en que la dirección del TNI estuvo en manos de Basker Vashee, zimbabuense que se graduó en la London School of Economics, el Instituto se convirtió en el punto de encuentro para los movimientos de liberación africanos en Europa. Basker desempeñó un papel clave en el movimiento nacional por la liberación de Zimbabue y participó en las negociaciones de Lancaster House, gracias a las cuales, en 1980, se pudieron celebrar por primera vez elecciones democráticas en el ya país independiente de Zimbabue.

    El TNI ayudó a conectar movimientos sociales cuya intención era boicotear el apartheid en la República de Sudáfrica. Además, publicó investigaciones como Black South Africa Explodes, sobre el levantamiento de Soweto en el año 1977, y US Arms Deliveries to South Africa: The Italian Connection, que puso en el punto de mira a aquellos que apoyaban el régimen. Asimismo, el TNI facilitó, de parte de oficiales en los países vecinos de Sudáfrica, información a los parlamentarios holandeses relativa a los intentos de desestabilización en el país. En el año 1983, Thabo Mbeki –por entonces delegado del Congreso Nacional Africano y, posteriormente, presidente de Sudáfrica– visitó el TNI en varias ocasiones acompañado de su hermano, Moeletsi, para discutir sobre las tareas que se necesitaban llevar a cabo en Sudáfrica, así como sobre la situación postapartheid.

    El TNI apoyó activamente otras luchas por la liberación, especialmente en América Central en contra de la intervención de Estados Unidos y en Filipinas en contra de la dictadura de Marcos. También cabe destacar la colaboración con los movimientos obreros turcos que se oponían al golpe militar en su país. En 1997, incluso, acogió a Philip Agee, un controvertido delator de la CIA y autor del libro Inside the Company: CIA Diary.

    En 1975, el TNI fundó un proyecto en apoyo a los movimientos feministas, gracias al cual el tema de género empezó a formar parte de la mayoría de las labores del TNI. El proyecto puso en contacto a mujeres del Norte y del Sur en relación con varios temas como la energía nuclear, o el papel de las mujeres en la industria textil y militar. Wendy Chapkis, Sheila Rowbotham, Eileen Utrecht y Cynthia Enloe estaban dentro de este grupo.

    Haciendo frente a la globalización empresarial

    El TNI ha trabajado durante más de tres décadas con asuntos relacionados con la globalización empresarial; actualmente, se ha identificado este problema como una base fundamental para el movimiento por la justicia mundial. En muchas ocasiones, los donantes y el público no han reconocido la importancia de los asuntos investigados por el TNI hasta años después. El Instituto ha contribuido a menudo en el desarrollo de movimientos que, a su vez, se han dedicado a la sensibilización pública sobre determinados temas.

    Susan George, investigadora-activista para el TNI, ha sido quizá la escritora que más ha publicado sobre cómo entender el poder y las consecuencias de la globalización. Su primer libro, Cómo muere la otra mitad del mundo: las verdaderas razones del hambre, que salió a la luz en 1976, lanzó sin duda una idea innovadora y pasó a ser una ayuda inestimable para que miles de activistas pudiesen entender cómo funciona el poder de las grandes empresas y de los Estados. George, que además es presidenta del comité de planificación del TNI, ha publicado más de una docena de libros de gran influencia sobre muchos temas relacionados con los movimientos sociales. Howard Wachtel, investigador asociado del TNI, es el autor de la que hasta hoy en día es considerada la obra por excelencia sobre economía mundial: The Money Mandarins.
     
    En 1976, el TNI colaboró en la formación de la red Transnational Information Exchange (TIE), con la que sigue cooperando en la actualidad. El objetivo de esta red es apoyar iniciativas, como el movimiento obrero internacional, mediante estudios sobre las corporaciones multinacionales y el papel que desempeñan en el establecimiento de las tendencias mundiales de producción y consumo.
     
    En el año 1982, el TNI comenzó a trabajar activamente por la deuda del Tercer Mundo y estableció, en 1985, un proyecto para investigar los mecanismos de la deuda mucho antes de que otros lo considerasen un asunto popular. Las obras de Susan George Un destino peor que la deuda y El efecto bumerán son clásicos en este campo. En 1995, el TNI fue de los primeros en resaltar los peligros de la Organización Mundial del Comercio; fue el autor del único material crítico existente en los primeros años de la OMC. Además, organizó innumerables talleres para activistas de Europa y del Sur. Al final, estas actividades culminaron en la histórica Batalla de Seattle en 1999, gracias a la cual se politizó el comercio internacional.

    En 2009, el TNI retomó su crítica del poder corporativo con un impulso renovado, lanzando una campaña global para acabar con la impunidad de las transnacionales, llamando la atención sobre la arquitectura de impunidad jurídica de que gozan las corporaciones y presentando propuestas para establecer leyes vinculantes que eviten los crímenes corporativos.

    Creando vínculos entre los movimientos de base, los académicos y los responsables de la política
     
    Con el objetivo de construir lazos más estrechos con los movimientos sociales, el Instituto pone en marcha entre 1985 y 1995 un grupo adicional de proyectos en Ámsterdam, que asumió las responsabilidades regionales por África, Latinoamérica y Asia, además de colaborar con la investigación internacional. Este paso consolidó las relaciones allegadas que el TNI mantiene con los activistas y sus redes mundiales.
     
    De nuevo, el TNI destacó la importancia de que los que se encuentran en la vanguardia de las luchas formen parte de los debates con los investigadores y los responsables de la política. Por ejemplo, en el año 1982, el TNI organizó una conferencia sobre la reconversión de la industria militar en la que reunió a trabajadores e investigadores por la paz de Gran Bretaña, Italia y Alemania; se debatió sobre la reconstrucción de esta industria en una producción útil para la sociedad en el ámbito de la industria aeronáutica. En 1990, después de la caída del Muro, el TNI fue el encargado de organizar un encuentro histórico entre los activistas por la democracia en Europa Occidental y los activistas de Europa Oriental pertenecientes a los movimientos pacifistas feministas, medioambientales y obreros.
     
    El TNI consiguió garantizar que los campesinos tuvieran voz en la política internacional en materia de drogas. Gracias al TNI, por primera vez en 1998, representantes de los campesinos en Latinoamérica acudieron a la Asamblea Especial sobre drogas de las Naciones Unidas. Hoy en día, el TNI es considerado como una de las autoridades e institutos no gubernamentales más importantes del mundo en materia de drogas.
     
    Haciendo frente al militarismo desde mucho antes de la guerra contra el terrorismo
     
    El TNI ha estado durante décadas al frente de movimientos en contra del militarismo y a favor del desarme. Desde finales de la década de 1970, el Instituto fue de forma regular la sede para actividades en torno a la OTAN y la militarización en Europa.

    En 1982, Mary Kaldor, investigadora para el TNI y directora de la Campaña por el Desarme Nuclear (CND) en el Reino Unido, publicó junto a Dan Smith, investigador adjunto y posterior director del TNI, el libro Disarming Europe sobre desarme, la no alineación y nuevas formas de defensa.
     
    En la década de 1990, Achin Vanaik y Praful Bidwai, investigadores de la India para el TNI, surgieron como recursos clave en el movimiento contra el desarme nuclear. En el año 1995, el TNI puso en marcha, junto con el grupo holandés de la asociación WISE (World Information Service on Energy), un proyecto para trabajar sobre un nuevo tratado de la no proliferación y publicaron el libro Beyond the Bomb: The Extension of the Non-Proliferation Treaty and the Future of Nuclear Weapons. Ese mismo año, el TNI se adelantó a los hechos con la publicación de The Next Threat: Western Perceptions of Islam; en su redacción colaboró Jochen Hippler, director del TNI entre 1992 y 1994 y conocido por su vasto conocimiento sobre Afganistán, Pakistán y el mundo musulmán. El libro resaltaba el peligro que suponían las políticas occidentales para el Oriente Próximo y desacreditó los mitos sobre la naturaleza del islam y los movimientos islámicos.
     
    Durante el despertar de la Guerra de Kosovo en 1999, Mariano Aguirre, investigador del TNI, hizo posibles debates en muchos países para cuestionar si la “intervención humanitaria” se utilizaba para justificar las intervenciones militares.
     
    Ya en el año 1997, el Instituto advirtió que Estados Unidos tenía la intención de declarar de nuevo la guerra a Irak. Cuando estalló la guerra en 2003, Walden Bello, investigador del TNI, desempeñó un papel clave a la hora de crear lazos de unión entre las ramas antiglobalización y antimilitarismo de los nuevos movimientos sociales; de esta forma, colaboró en la formación del mayor movimiento mundial de la historia en contra de la guerra. Asimismo, otros investigadores como Phyllis Bennis, escritora, activista y experta en Oriente Próximo que trabaja desde Estados Unidos, y Kamil Mahdi, académico iraquí en el exilio, se han opuesto de forma perseverante a la ocupación de Irak. Las obras de Bennis han servido como guía para todos los movimientos en contra de las políticas estadounidenses en Irán, Palestina y otros países de esa región.

    El TNI tuvo también un papel destacado en el análisis de la infraestructura del imperio, desarrollando un innovador mapa Google con más de 800 bases militares extranjeras en todo el mundo y albergando durante varios años a la Red Internacional por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras-No Bases.

    Creando alternativas de forma constructiva
     
    El TNI nunca se ha contentado con ser sólo una voz crítica, sino que siempre se ha dedicado a evaluar y proponer políticas alternativas para promover la democracia, la igualdad y la sostenibilidad. En el año 1994, el TNI sacó a la luz Beyond Bretton Woods, obra que presentaba alternativas para el nuevo orden mundial escrita por varios autores; John Cavanagh, investigador para el Instituto, entre ellos. Quince años más tarde, éste ha resultado ser un libro premonitorio en vista de la actual crisis económica mundial.
     
    En 1999, el TNI emprendió el proyecto de Nuevas acciones políticas con el objetivo de estudiar los límites existentes de la democracia representativa y el nuevo impulso que surgía, sobre todo en Latinoamérica, por formas de democracia más participativas y directas. El proyecto documentaba, daba a conocer y evaluaba situaciones reales derivadas de la democracia popular, así como la formación de nuevas formas de partidos políticos que surgían de los movimientos sociales en Europa, Latinoamérica y, desde hace poco, en Asia. Las previsiones del proyecto se cumplieron cuando este tipo de partidos comenzaron a subir al poder uno tras de otro en Latinoamérica; todo empezó en 2002 con la elección de “Lula” (Luiz Inácio Lula da Silva), líder del Partido de los Trabajadores, para la presidencia de Brasil.
     
    Cuando en 2001 se celebró por primera vez el Foro Social Mundial (FSM) en Porto Alegre, el TNI se encontraba en una posición aventajada que le ayudó a actuar como recurso intelectual para los movimientos que convergieron en el FSM. Posteriormente, el instituto se ha mantenido al día con los nuevos movimientos mundiales por la justicia.
     
    Durante el FSM de 2004 en Bombay, el TNI colaboró en la formación de una red de 130 miembros repartidos por 38 países que luchaban por terminar con la privatización y buscaban alternativas públicas para el suministro de agua. Desde entonces el proyecto ha documentado el éxito de modelos democráticos de gestión pública del suministro de agua en todo el mundo y cada vez se han ido incluyendo más ciudades en él. En la actualidad, el cambio en las políticas que proponen alternativas a la privatización está claramente en proceso y la red ha sido un factor clave a la hora de crear un espacio para las asociaciones público-públicas; es decir, acuerdos de hermanamiento entre operadores públicos de agua. Esta red se ha convertido en el representante actual de la sociedad civil ante la Alianza mundial de operadores del sector agua dentro de ONU-Hábitat (GWOPA, por su sigla en inglés).
     
    Preparado para abordar la convergencia de crisis

     
    En el año 2008 se hizo evidente que el mundo se enfrentaba a una confluencia de varias crisis: precio cada vez mayor de los alimentos, colapso del sistema económico y la inminente catástrofe climática; el TNI ha tenido siempre una respuesta rápida a los retos.
     
    El Instituto lleva avisando desde hace mucho tiempo que las políticas económicas actuales no son sostenibles y ha definido la liberalización financiera como algo particularmente peligroso. En cuanto estalló la crisis financiera asiática en 1997, Walden Bello, investigador del TNI, lanzó la voz de alarma prediciendo las repercusiones que ésta tendría. En el año 2007, los investigadores del TNI se reunieron y estudiaron el “poder del dinero” en la economía mundial y discutieron sobre la necesidad de integrar mecanismos de regulación, que ahora ya forman parte de las agendas oficiales.
     
    Cuando se impuso la crisis económica, en octubre de 2008, el TNI fue de los primeros en organizar una respuesta de la sociedad civil, que se puso por escrito en la Declaración de Beijing. Las reivindicaciones que contiene el manifiesto han permanecido desde entonces en la base de la respuesta de la sociedad civil. Cuando la crisis de la deuda privada se convirtió en una crisis de deuda pública en la UE, el TNI inició una labor de estrecha colaboración con Corporate Europe Observatory, una de nuestras organizaciones aliadas, para criticar las políticas de austeridad de la Unión, cuestionar el secuestro de la Comisión Europea por parte de intereses financieros y para defender la democracia en una Europa azotada por unas políticas económicas que priorizan a los mercados por encima de las personas.
     
    También la crisis medioambiental lleva muchos años en la agenda del TNI. En el año 1990, el Instituto inició un proyecto que tuvo como resultado la publicación de Privatising Nature, que sirvió como inspiración a toda una generación de activistas para encontrar la conexión entre la ecología y el paradigma económico. En 2001, el TNI comenzó un nuevo proyecto sobre la energía con el objetivo de poner en tela de juicio la eficacia del comercio de emisiones.

    En un principio, las críticas del Instituto sobre los mecanismos de libre mercado como solución al cambio climático no fueron muy bien recibidas, tampoco por ONG ecologistas. Sin embargo, cuando en 2008 el científico de la NASA James Hansen tildó el comercio de emisiones de ‘gran engaño’, las críticas del TNI habían pasado ya a formar parte del consenso aceptado. En 2012, el TNI siguió desarrollando esta labor con sus análisis críticos de las propuestas de ‘economía verde’ presentadas en la conferencia de Rio+20 en Brasil, y que esconden la ambición de las transnacionales de seguir mercantilizando la ‘naturaleza’ poniéndole precio, como si fuera una producto comercial.

    Después de llevar 35 años en marcha, el espíritu fundador del Instituto dedicado a una investigación comprometida al servicio de los movimientos sociales transnacionales y progresistas está más vivo que nunca. Su talento para anticipar problemas futuros, su capacidad para elaborar material de investigación de gran calidad, tanto para públicos populares como oficiales, y su credibilidad ante los movimientos importantes de nuestro tiempo hacen del TNI un instituto y un recurso público de incalculable valor.