Sobre Colombia en Contexto

Tras décadas de conflicto armado, en 2016 Colombia puso fin a un proceso de paz con el movimiento guerrillero de las FARC-EP, lo cual representa tanto un desafío como una oportunidad para el futuro de la paz territorial, la justicia y la democracia en el país. En cooperación con responsables de políticas, expertos y movimientos sociales, la labor del TNI en Colombia gira en torno a la experiencia transversal del instituto en materia de política comercial, justicia agraria y ambiental, y política de drogas.
 
Después de más de cuatro años de negociaciones de paz en La Habana, el Gobierno colombiano y las FARC han dado pasos importantes hacia un acuerdo definitivo que ponga fin al largo conflicto. Sin embargo, este proceso de paz se ha regido en gran medida por los principios y las prácticas neoliberales del Gobierno, que "nada tiene[n] que ver con la superación del conflicto social, económico y político que dio origen al armado".
 
En el ámbito de la justicia agraria y ambiental, el TNI analiza desde una perspectiva crítica las dinámicas por que las políticas públicas y los procesos políticos ─como los acuerdos comerciales, las políticas territoriales o, más recientemente, las negociaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y los grupos insurgentes─ han afectado a las comunidades (rurales) y sus iniciativas colectivas para democratizar el acceso a la tierra, el agua y otros recursos naturales. Además, el TNI persigue contrarrestar y ofrecer alternativas a los enfoques normativos que se basan predominantemente en la mercantilización y la financierización de la naturaleza y sus recursos.
 
En el ámbito de los acuerdos de comercio e inversión, el TNI elabora estudios que analizan en profundidad las consecuencias de los acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales sobre el proceso de paz y la población colombiana. En colaboración con socios y organizaciones locales, el TNI analiza y propone políticas (de comercio e inversión) que priman a las personas y el medioambiente por encima de los intereses empresariales, sobre todo en relación con el acuerdo de libre comercio (TLC) entre la UE y Colombia. También presta una especial atención a la lucha contra la impunidad de las grandes empresas, en especial en lo que se refiere a las repercusiones sociales y ambientales de las industrias extractivas en Colombia.
 
Por último, el TNI lleva muchos años abogando por políticas de drogas que pongan el acento en la salud (pública), los derechos humanos y el desarrollo (rural) en Colombia, en especial con respecto a los programas gubernamentales de sustitución y erradicación de la coca, que plantean numerosos desafíos para los productores de subsistencia de cultivos ilícitos y sus familias. Lo que es más importante, la violencia vinculada a la economía de las drogas y el financiamiento de los grupos armados han sido elementos fundamentales del conflicto en el país, y el mercado de las drogas ilícitas también ha servido como economía de supervivencia y mecanismo de protección. Por lo tanto, replantear la guerra contra las drogas es vital para construir la paz en las regiones rurales, razón por la cual el TNI continúa expandiendo sus iniciativas de incidencia política con diversas partes interesadas locales en diferentes zonas de Colombia.