En el campo de las políticas de drogas, la labor del TNI se centra en la producción de opio y su relación con las políticas del país en esta materia. En colaboración con organizaciones de la sociedad civil, como el Foro de Cultivadores de Opio de Myanmar, el TNI analiza y propone alternativas a las políticas represivas de reducción de la oferta, como la erradicación forzosa, cuyas repercusiones socioeconómicas recaen fundamentalmente sobre las comunidades productoras de adormidera que viven en zonas aquejadas por el conflicto y la pobreza. Para promover la reforma de la legislación sobre drogas en Myanmar, el TNI trabaja estrechamente con organizaciones locales, como el Grupo de Promoción de Políticas de Drogas (DPAG) de Myanmar, que persigue defender los derechos humanos y la reducción de daños entre las personas que usan drogas.