La política económica de la izquierda latinoamericana en el gobierno.

01 အောက်တိုဘာလ 2006
Article

Resumen ejecutivo

PDF

En el caso argentino existe un problema en la calificación del gobierno bajo los parámetros de la investigación: gobiernos "progresistas" o de "izquierda". Estas dos categorías no son aceptadas por el oficialismo en la Argentina,, sino que la calificación gubernamental remite al peronismo, fenómeno político y social complejo a la hora de definir bajo los clásicos parámetros de "izquierda" o "derecha", incluso de "centro".

En lo que refiere a la política económica de Néstor Kirchner pueden señalarse dos etapas muy claras, vinculadas a los dos ministros que ocuparon la cartera de "economía". Roberto Lavagna, que venía siendo el Ministro de Economía de Eduardo Duhalde desde abril del 2002 (fecha de inicio de la recuperación de la economía Argentina, luego de una larga recesión entre 1998 y 2002), continuó en su función en la nueva gestión hasta diciembre del 2005. El tema central de esta etapa será la "estabilización" de las cuentas macroeconómicas, junto al mantenimiento de un tipo de cambio alto con intervención estatal en el mercado de cambios; y la reinserción de la Argentina en el sistema mundial de crédito, para lo que había que abandonar el default. Cesación de pagos transitada desde la última semana de diciembre del 2001 a mayo del 2005, momento en que se materializó el canje de deuda con una considerable quita a los acreedores de títulos elegibles con atraso. Ambos aspectos (estabilización con tipo de cambio alto y reinserción internacional) caracterizan la gestión Lavagna al frente del Ministerio de Economía. Objetivos que fueron logrados y demandaron según el discurso oficial una nueva etapa de renovación en el gobierno.

Lavagna fue reemplazado en su cargo por Felisa Miceli, entre cuyos antecedentes figuraba haber trabajado en la "consultora" particular de Lavagna y traída por éste a las esferas de gobierno, primero como expresión del ministro en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y luego al frente del Banco de la Nación Argentina (BNA). Esta segunda etapa se define por el mantenimiento de la recuperación y reactivación de la economía, con privilegio en el combate a la inflación, que había crecido considerablemente durante el año 2005 y se proyectaba en ascenso para el 2006. Si para el 2003 el crecimiento de los precios minoristas había sido del 3%, al año siguiente alcanzaban un incremento de 6% y el 2005 cerró con 12,1% con proyecciones en esa fecha del 15 ó 16% para el 2006. Se abrió allí una discusión sobre la política antiinflacionaria, quedando Lavagna sosteniendo una propuesta considerada ortodoxa por el gobierno. Eran posiciones más cercanas a las demandadas por la ortodoxia económica que sustentaba restricciones a la política monetaria y a la demanda de mayores ingresos salariales. La Ministro Micelli ensayó una política de negociación de precios y salarios, que se constituirá en eje central para definir sectores sociales alineados con la perspectiva de alianza social para sustentar la gestión gubernamental.

Al asumir, Néstor Kirchner manifestó que en su proyecto ubicaría en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la movilidad social ascendente. Planteando como objetivo básico de la política económica el de asegurar un crecimiento estable, que permita una expansión de la actividad y del empleo constante, con una distribución tal que asegure una mayor distribución del ingreso, fortalezca la clase media y elimine la pobreza. El acento se pondría en resolver las demandas sociales insatisfechas en materia de educación, salud, seguridad.

En lo referente a los Organismos Internacionales de Crédito, la relación entre el gobierno y el FMI será una de las claves de la política económica del gobierno en la primera de las etapas que hemos indicado. Durante la gestión Lavagna se cancelarán deudas con lo Organismos Financieros Internacionales por 15.000 millones de dólares. Inmediatamente después del cambio ministerial se anuncia la cancelación anticipada de la deuda con el FMI por 9.500 millones de dólares, operación concretada en la gestión Miceli y saludada por el ex ministro.

El FMI fue marginado del debate por el canje de la deuda en default. La política del gobierno significó "denunciar" los acuerdos establecidos con el FMI, cancelar los vencimientos con éste y otros organismos internacionales y manejar la relación con los acreedores. El FMI se transformó en acreedor privilegiado (pues cobró rigurosamente) y al mismo tiempo fue dejado de lado al momento de las negociaciones, desoyéndose sus comentarios y consejos en materia de política económica.

La política exterior de la Argentina en materia económica ha tenido varias aristas, que pueden sintetizarse en el mejoramiento de las relaciones con las grandes potencias, especialmente luego del canje de títulos de la deuda pública en default. Las relaciones con EEUU fueron de empatía y coincidencia con relación al tratamiento de la deuda y especialmente en la disputa discursiva con el FMI. Con Europa fueron creciendo aunque con conflictos con las empresas privatizadas de servicios públicos.

En lo referente a las relaciones con los países de la región, la novedad vino extra MERCOSUR, con Venezuela. Las relaciones entre Buenos Aires y Caracas se potenciaron especialmente en temas económicos. Venezuela es actualmente el único prestamista internacional que tiene la Argentina. La incorporación de Venezuela al MERCOSUR significó una renovada expectativa por el relanzamiento de la integración regional. Este acercamiento al gobierno de Chávez ha sido fuertemente criticado por Roberto Lavagna y constituye parte inescindible del actual momento de la economía en Argentina, tanto por sus necesidades financieros como energéticas.

De las variables analizadas es posible encontrar, tal como lo señala la crítica que se hace al gobierno desde la izquierda y buena parte del movimiento popular, una distancia entre el discurso y la práctica de política económica. Dureza discursiva con el FMI pero riguroso y puntual pago de las acreencias con dicho y otros organismos internacionales por 25.000 millones de dólares, reclamados para otros destinos. Crítica gubernamental a los principales operadores económicos, caso de las empresas de servicios públicos privatizados y restablecimiento del ciclo de negocios y rentabilidad de los mismos. Crecimiento de la economía y al mismo tiempo de la desigualdad. Crecimiento económico y subsistencia de elevados niveles de indigencia, pobreza y desempleo, precariedad laboral e informalidad. La principal demanda es por la distribución del ingreso y la riqueza, como punto de partida para la discusión de otro proyecto de país, con otras relaciones sociales para la producción y distribución de bienes y servicios.


Julio C. Gambina. Profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. Profesor de posgrado en las universidades de Buenos Aires, Córdoba y Mar del Plata. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP (entidad integrante del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO). Director Adjunto del Centro Cultural de la Cooperación.

Alfredo T. García. Profesor de Grado y posgrado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Coordinador del Consejo Académico de ATTAC Argentina. Coordinador del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación. Director del Centro de Estudios Financieros y Monetarios del instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, CEFIM.

Agustín Crivelli. Licenciado en Economía. Doctorando en Economía de la Universidad de Buenos Aires. Becario doctoral del CONICET. Investigador del Centro de Estudios Internacionales y Latinoamericanos, IIHES, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires.

Eric Delgado. Docente de Economía y de Administración de Empresas Sin Fines de Lucro en el Instituto Universitario - Escuela Argentina de Negocios (IUEAN); colaborador docente en Desarrollo Económico en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigador del Centro Cultural de la Cooperación en el área de Economía y Política Internacional.