Mecanismos de participación de la sociedad civil en el diálogo político del Acuerdo Global entre la Unión Europea y México
Mecanismos de participación de la sociedad civil en el diálogo político del Acuerdo Global entre la Unión Europea y México 1. El análisis El Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la Unión Europea que entró en vigor en octubre del 2000 fue considerado en sus inicios como ejemplar, porque incluía una cláusula democrática. El hecho sin duda es importante, pero el análisis que hemos realizado un conjunto de Organizaciones Civiles interesadas en los temas del desarrollo y la integración económica, nos indica que es necesario darle contenido a partir de propuestas concretas, que de un lado contribuyan al seguimiento de los impactos del Acuerdo en torno a los derechos humanos en ambas regiones, así como el establecimiento y formalización de mecanismos de participación ciudadana que eventualmente propicien compromisos entre gobierno y sociedad civil. Antes y después de la firma del Acuerdo mencionado, organizaciones de la sociedad civil europea y mexicana hemos dado seguimiento al proceso y entre otras muchas propuestas demandamos que el diálogo político se hiciera realidad. Ahora con esta Consulta del 26 de noviembre en Bruselas queremos hacer un conjunto de reflexiones y algunas propuestas de mecanismos de participación de la sociedad civil mexicana y europea, que muestren la voluntad no solo de reconocimiento a este actor político, sino de mantener el diálogo, el encuentro, el intercambio y establecimiento de compromisos que institucionalicen la relación. Nos preocupa que con esta Consulta de un día se considere agotado el diálogo, mientras que estamos convencidas de que éste debe permanecer en distintas dimensiones y ámbitos. (1) Desde junio de 1999 en el Foro de la Sociedad Civil para el Diálogo Europa- América Latina y el Caribe, realizado en Río de Janeiro declaramos, entre otras cuestiones, que: "...los mecanismos de diálogo social no pueden ser utilizados como mero instrumento para legitimar acuerdos que carecen de la participación eficaz de nuestras sociedades en el proceso de toma de decisiones. La construcción de instituciones democráticas de participación ciudadana deberá ser el punto de partida de cualquier acuerdo. Los ciudadanos y las ciudadanas deben tener derecho de participar en las decisiones y también en el proceso de formular e implementar las decisiones y las políticas de cooperación. Los parlamentos y los gobiernos locales deben ser incluidos en todas las etapas de las negociaciones." Por su parte el Consejo de Desarrollo de la UE en su declaración del 10 de noviembre del 2000, destacaba la importancia de la participación de la sociedad civil para crear mejores condiciones de equidad, de acceso de los pobres a los frutos del desarrollo y de refuerzo del tejido democrático. El Reglamento adoptado por el Consejo en 1998 sobre la cooperación descentralizada, pretendía precisamente "ayudar a que tenga un cambio auténtico a largo plazo en los procedimientos de cooperación al desarrollo de la Unión", a favor de un enfoque más participativo, que responda a las necesidades y a las iniciativas de las poblaciones de los países en desarrollo. A su vez el Parlamento Europeo, a través de diferentes resoluciones sobre América Latina, ha sido aún más explícito, solicitando el establecimiento de foros consultivos con la sociedad civil y proponiendo la participación de ésta en los distintos procesos regionales de diálogo, mediante la organización de conferencias periódicas, la concesión a sus representantes del estatuto de observadores en las distintas conferencias ministeriales y facilitando su participación en los foros, comisiones y subcomisiones sectoriales correspondientes. En este contexto planteamos que nuestro objetivo es asegurar la participación de la sociedad civil europea y mexicana en el monitoreo, cumplimiento, control y evolución del Acuerdo Global; así como proponer criterios, estrategias e instrumentos que permitan construir mecanismos apropiados para asegurar dicha participación. Nos interesa incidir en espacios de negociación y toma de decisiones tanto en Europa como en México, para que los derechos económicos, sociales, culturales, políticos y civiles de los ciudadanos mexicanos y europeos sean considerados como indivisibles y sean garantizados y promovidos en el marco del Acuerdo Global. Organizaciones de la sociedad civil europea y latina reunidas en abril del presente año en Alcobendas, España, declaramos en el Foro Euro Latinoamericano Caribeño: "Para que el diálogo político interregional sea efectivo debe incorporarse a las diversas organizaciones de la sociedad civil, a los partidos políticos, los representantes de los gobiernos locales, las organizaciones sociales y empresariales, estableciendo mecanismos específicos para ello. Dicha participación ampliada debe ser de derecho y constituir un mecanismo regular de este diálogo político ampliado a todos los niveles y también en las cumbres de jefes de estado y de Gobierno." El Acuerdo Global entre México y la Unión Europea dota al Consejo Conjunto de todas las atribuciones para tomar decisiones, lo que significa que solo los poderes ejecutivos participan y pueden modificar el Acuerdo. Los parlamentarios han podido seguir el proceso y solo ofrecer su punto de vista. Para el caso de México resulta contrario a la Constitución que prevé que asuntos de alcance internacional como los acuerdos entre Estados, deben ser ratificados por los Senadores. Por ello las propuestas que planteamos consideran cambios en la composición y alcance del dicho Consejo. En materia de diálogo político y mecanismos operativos el Acuerdo Global destaca cuestiones como las siguientes:
No obstante hasta ahora el diálogo se limita a los poderes ejecutivos y eventualmente a los legislativos. El diálogo entre el Parlamento Europeo y congreso ha quedado en segundo nivel y sin posibilidad real de incidencia. De otro lado, como ya se destacó se carece de mecanismos formalizados para garantizar la continuidad de un diálogo entre sociedad civil y los poderes políticos de la UE y México. En la actualidad, el dialogar o no depende de la voluntad política de los poderes ejecutivos de ambas partes. 2. Las Propuestas Como sociedad civil mexicana y europea el interés no sólo se centra en garantizar nuestra incidencia en el plano de las instituciones gubernamentales o aquellas producto del Acuerdo Global. Nos interesa superar el actual monopolio del diálogo político por parte de los Ejecutivos y el estado fragmentado como está, que no contribuye a promover los principios enunciados sobre el diálogo político en el Artículo 3. Queremos reforzar la democracia participativa que permita un eficaz control social del poder público, en la búsqueda de la legitimación social de las autoridades basada en la efectiva solución de las necesidades sentidas de la población. Proponer esto no significa cuestionar la legitimidad temporal de las instancias políticas actuales, sino el deseo ir más lejos. Es ser consecuente con el principio de coherencia que la UE promueve a todos los niveles. (2) Por lo tanto resulta imprescindible buscar formas de institucionalizar la participación en niveles y ámbitos viables y compatibles con la complejidad de la organización social y estatal relativas a nuestros Estados y del Acuerdo Global. (3) En la medida que se institucionalice la democracia participativa se podrá reforzar el rol de corresponsabilidad de la población organizada a distintos niveles para poder responder a las necesidades más apremiantes, priorizando las propuestas de solución surgidas de ella, así como asignando los recursos de los Estados, y poderes locales, a la solución de dichas prioridades. Estos mecanismos ayudarían a:
Consideramos necesario instalar un proceso de consulta, lo que significa algo más que un solo Foro de consulta. Hay que establecer esos mecanismos para el diálogo continuo entre los poderes ejecutivos y legislativos y las organizaciones de la sociedad civil. Después de cada encuentro se debe dar seguimiento a las acciones concretas que de ellos de deriven. Para ello es necesario disponer de toda la información que se produce en el marco del Acuerdo, para garantizar un monitoreo y seguimiento basado en datos y cifras reales. Parece pertinente considerar la ampliación del Consejo Conjunto hacia el poder legislativo. En cuanto a la sociedad civil europea y mexicana se plantea la creación de un Consejo Ciudadano o un Comité Consultivo Mixto, al amparo del artículo 49 del Acuerdo Global. Los gobiernos se comprometerían a sufragar los gastos de este órgano, mismo que permitiría la apertura de espacios de participación y diálogo con las organizaciones sociales y civiles de Europa y México, con miras a propuestas que lleven a un Acuerdo Global que construya sus propios mecanismos e instancias de protección a los derechos humanos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, tales como un Observatorio del Acuerdo que incorpore acciones conjuntas de seguimiento y evaluación de los impactos a nivel sectorial y territorial. Se pueden considerar varios de los mecanismos descritos en el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema de la sociedad civil organizada europea -Contribución a la elaboración del libro blanco-. En particular el establecimiento de las base jurídicas para la participación y la consulta, en el sentido más amplio de la conceptualización desarrollada en el dictamen, a través del diálogo social, el diálogo civil, las manifestaciones públicas, las audiencias y los dictámenes. References 1. El debate actual sobre el diálogo político se ve obstaculizado por la falta de transparencia y evaluación sistemática y estratégica del mismo. Esta situación es problemática, sobre todo para los objetivos políticos de la cooperación al desarrollo. |