El impacto de la industria de la droga sobre la economía
El impacto de la industria de la droga sobre la economía Informe completo en inglés disponible en PDF. La primera actividad llevada a cabo por el nuevo proyecto de TNI Crimen y Globalización fue un seminario sobre el impacto de la industria de la droga sobre la economía. El objetivo de este seminario era el de evaluar el volumen de negocio generado por la industria de la droga en el mundo e investigar a dónde van a parar las ganancias ilegales de dicha industria. Los temas del debate fueron los siguientes: el alcance de la economía de las drogas ilícitas; flujos, inversiones y connivencias en la economía legal con dinero procedente del tráfico de drogas; la fachada de los controles de blanqueo de dinero y la presunta financiación del terrorismo internacional mediante el tráfico de drogas. También se debatió sobre las carencias de las investigaciones actuales y se presentaron propuestas sobre posibles nuevas áreas y líneas de investigación. El seminario aportó claridad sobre temas como la tendencia generalizada a la exageración de las estadísticas, los procesos dudosos de evaluación y la necesidad que tienen las instituciones de recurrir a las cifras. Obtener e interpretar datos sobre las drogas ilegales es una tarea difícil, y la carga emocional que sufren la mayoría de los recopiladores de datos conduce al mal uso generalizado de éstos. Muchas de las valoraciones que se llevan a cabo son inverosímiles. Es probable que el impacto que tiene la industria de la droga sobre la economía sea mayor en países menos desarrollados con instituciones frágiles, mientras que en los países desarrollados el impacto parece ser menor. Las consecuencias sobre las instituciones y sociedades se acumulan y, por lo tanto, el tamaño real de la industria no es el determinante principal de su impacto en la economía. Así, lo más importante no es el volumen del negocio, sino su capacidad para cambiar los comportamientos sociales, incrementar la corrupción y el delito, y financiar a guerrillas insurgentes y contrainsurgentes. Desde los atentados terroristas del 11 de septiembre, en el discurso dominante se confunden cada vez más los ‘grupos criminales de los bajos fondos’ con el terrorismo político, que se articulan en un ‘eje del mal’ oculto que representa una grave amenaza a la seguridad. Los participantes del seminario coincidieron en que se le da demasiado bombo a los vínculos entre droga y terrorismo, y que se subestima la financiación de grupos armados o terroristas por parte de los Estados, con ganancias generadas por el tráfico de drogas. Los traficantes de drogas y los terroristas tienen una cosa en común en materia de necesidades financieras –necesidad de infraestructuras que luego pueden ser utilizadas para realizar actividades ilegales–, pero estos grupos no comparten la misma visión política, ni los mismos deseos de cambio político. Tendrán seguramente un enemigo común, pero es probable que las alianzas entre ellos sean temporales. Los traficantes de drogas buscan estabilidad, ya que hacer negocios en un sistema anárquico supone costes mucho más elevados. En cuanto a las operaciones de blanqueo de dinero, a pesar de que existe una multitud de órganos de control, existe también un desconocimiento de la situación prácticamente total. Se desconoce en qué cantidad y si efectivamente el dinero de la droga se 'legaliza', es decir, que no se usa para cometer otros delitos sino para financiar legalmente la creación de nuevas empresas. La financiación de las organizaciones terroristas puede canalizarse mediante entidades legales como, por ejemplo, organizaciones caritativas, y las políticas agresivas a corto plazo, como las que han sido aplicadas desde el 11 de septiembre, pueden lograr resultados a corto plazo, pero es probable que acaben agravando el problema a largo plazo. Desde luego, agotar los recursos financieros de los terroristas no se puede considerar como una panacea. En el seminario se llegó a la conclusión de que era necesario analizar la 'parte demandante' del terrorismo y la forma de pensar de los terroristas, además de que, para entender las acciones, es necesario entender a los actores. Los participantes coincidieron también en que los gobiernos tienen la necesidad de señalar un enemigo con fines políticos. Todo lo que se puede decir es que se están llevando a cabo muchas acciones terroristas, algunas de las cuales reciben financiación ilegal que en parte proviene del tráfico de drogas. Se podría adoptar un enfoque alternativo si se examinara el conflicto armado y se intentara ver como éste último influye en la economía legal y la economía sumergida para descubrir cuáles son las causas que alimentan el conflicto. Es preciso analizar cómo se interrelacionan la economía legal y los conflictos a nivel micro para poder suavizar el conflicto y reducir las dimensiones de la economía sumergida. La regulación del mercado es la única manera de cambiar su dinámica y sus fuentes de ingresos. Ésa sería la única manera posible de reducir el fondo común de dinero sucio que pueda ser usado con esas intenciones. Informe del seminario y ponencias
Más información: Oferta global de coca/cocaína: las cifras del "progreso" Informe del TNI como contribución a la Revisión de mitad de período (2003) de UNGASS, abril de 2003 [PDF] El profesor Peter Reuter ha publicado varios artículos relacionados con la industria mundial de la droga, véase:
La ONUDC intentó calcular de nuevo las cifras sobre el valor de los mercados de la droga en su informe mundial sobre drogas en 2005. Véase el capítulo: Estimating the Value of Illicit Drug Markets. |