Nuevo Estudio: América Latina castiga a ofensores de drogas más que a asesinos o violadores

05 ဒီဇင်ဘာလ အသုံးပြု စကားစု - လအမည် အပြည့်အစုံ 2012

cedd-square-logoEn América Latina es más grave contrabandear marihuana con el fin de venderla a quien quiere consumirla, que violar a una mujer o matar voluntariamente al vecino, esta es la conclusión de una publicación dada a conocer hoy por el Colectivo de Estudios Drogas y Derecho (CEDD), titulado "La Adicción Punitiva: La desproporción de leyes de drogas en América Latina".

La publicación se basa en el estudio de la legislación penal de drogas en siete países latinoamericanos (México, Perú, Ecuador, Colombia, Brasil, Argentina, Bolivia). La publicación es dada a conocer hoy junto con una serie de video-testimonios con personas encarceladas por delitos de drogas menores. Esta serie devideos es representativa de las personas que están en las cárceles en América Latina por delitos de droga: consumidores, mulas, micro-comerciantes, pequeños contrabandistas y raspachines, en vez de los grandes narcotraficantes que realmente lucran del negocio de las drogas o imparten violencia.

“La ley castiga más el contrabando de drogas, incluso cuando este sucede en cantidades modestas y sin el uso de violencia, que otro tipo de delitos más atroces como la violencia sexual o el asesinato, conductas violentas intencionales”, dijo Diana Guzmán del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (DeJusticia) y una de las autoras del informe. “Cuando se trata de drogas, la ley no contempla el principio de sostener una proporción entre el delito cometido y el castigo otorgado. Esto no sólo es ilógico sino también injusto”.

Por sólo citar algunos ejemplos, en Bolivia la pena máxima por tráfico de drogas es de 25 años mientras que por homicidio doloso es de 20, con lo cual el castigo por contrabandear drogas es mayor que por matar a otra persona. Y en Colombia, la pena máxima por tráfico es de 30 años, mientras que por violación es de 20 años, lo cual significa que para el ordenamiento colombiano es más grave traficar drogas para aquellos que las quieren consumir voluntariamente, que someter a una mujer con violencia y violarla. En México , la pena máxima establecida por la violación de menores es menor que la pena máxima establecida por delitos de drogas no violentos.

A la par, la sobre-penalización del delito de drogas ha recaído partícularmente en los eslabones más bajos de la cadena, en vez de los altos o medianos mandos del narcotráfico. Por ejemplo, el estudio de México encuentra que del total de las sentencias (condenatorias o absolutorias) dictadas en el fuero federal por delitos de drogas en el 2010, 18.343 (el 80.7 por ciento) fueron por un sólo delito; es decir, no se cometió otro delito además del delito de drogas (por lo general relacionado a marihuana y cocaína) por el que se sentenció a la persona.

En Colombia sucede algo similar, en un estudio llevado a cabo en el 2010 por miembros del CEDD y titulado Sistemas Sobrecargados, se encontró que el 98 por ciento de las personas privadas de la libertad por delitos de drogas entre el 2007 y el 2009 eran ofensores de menor grado, o por lo menos, no se les pudo probar lo contrario.

“En realidad estamos encarcelando a mulas, consumidores y micro-comerciantes: gente que entra al mercado de drogas por necesidad económica. El encarcelamiento a este nivel tiene consecuencias indeseadas muy severas para la sociedad, por ejemplo, sus hijos pueden acabar en las calles”, dijo Ricardo Soberón, director del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos. “Las políticas generan un círculo vicioso, las personas salen de prisión con un antecedente penal y sin redes de apoyo, lo que dificulta su empleo y los empuja otra vez al mercado de las drogas”.

Para darle rostro a estas estadísticas, el CEDD produjo una serie de videos que reflejan estos perfiles y las injusticias. Hoy estamos dando a conocer el último video en la serie, el cual trata el tema de la reincidencia. Estos videos están disponibles a la prensa para su vinculación, y para la creación de paquetes multimedia. A continuación hacemos un resumen de ellos:

  1. La micro-comerciante: Analia Silva fue encarcelada por vender al menudeo en Ecuador. Como madre soltera y analfabeta, ella afirma no haber encontrado otra opción para mantener a sus hijos. Ahora ella tiene un antecedente penal que le dificulta mucho más conseguir empleo.
  2. Auto-cultivo de marihuana: A sus 66 años de edad, Alicia Castilla fue encarcelada por tres meses en Uruguay por haber cultivado marihuana para su consumo personal.
  3. El consumidor: Marcus Vinicius se identifica como consumidor. Fue arrestado con más gramos de lo que la ley brasileña permite para el consumo personal. Por haberse pasado de este rango, fue sentenciado como narcotraficante en Brasil.
  4. La engañada: Rosa Julia Leyva cuenta como le plantaron droga en su maleta sin su conocimiento. Ella afirma haber sido violada en custodia en México y sentenciada a muchos años de prisión por un delito que no cometió.
  5. El pisa coca: Mario Vargas ‘pisaba’ coca en Bolivia-- el primer paso en la producción de cocaína. Lo sentenciaron como si hubiera sido el dueño de las drogas.
  6. La mula: Marta Inéz Miravete afirma haber sido engañada por un hombre quien la invito a ir de Argentina a Brasil para una oportunidad profesional. Ella asegura no haber tenido conocimiento de la droga que él planto en su maleta.
  7. La Reincidente: En este video llevado a cabo en una cárcel de Colombia, Rocío Duque cuenta las razones por las cuales ella regresó a contrabandear drogas: la falta de oportunidades laborales.

El estudio "La Adicción Punitiva: La desproporción de leyes de drogas en América Latina" se encuentra disponible en la pagina web de DeJusticia. Para más información sobre el CEDD, los estudios por país y para conocer a sus integrantes, haga clic aquí.

Contacto:
Kristel Mucino
Directora de Comunicación
Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)
Teléfono en Estados Unidos: + (202) 797-2171

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Jueves, 6 de diciembre, 2012
Nota de prensa